viernes, 7 de mayo de 2010

Homosexualidad y pedofilia en la Iglesia: más todavía (A180b)

Gerard van den Aardweg
Hace unos días la agencia ACI utilizaba a Richard Fitzgibbons, un psiquiatra a sueldo del Vaticano, citando el “estudio John Jay” encargado por la Iglesia para investigar a sus sacerdotes abusadores sexuales, para vincular pedofilia con homosexualidad, a pesar de que el estudio en cuestión concluyó todo lo contrario. Esta táctica debe resultarles satisfactoria, porque Zenit la usa nuevamente con una entrevista a Gerard van den Aardweg, terapeuta de larga experiencia en lo que se llama “psicología católica”. Van den Aardweg no es especialista en el perfil psicológico de abusadores y violadores:
Gerard van den Aardweg ha trabajado como terapeuta durante casi 50 años, especializándose en casos de homosexualidad y en problemas conyugales. Ha enseñado en todo el mundo y escrito mucho sobre homosexualidad y la pedofilia, así como la relación de estos temas con otros temas: la atracción homoerótica en el sacerdocio, la Humanae Vitae, y los efectos de la paternidad homosexual. Entre los libros que ha publicado este psicólogo destacan Battle for Normality: Self-Therapy of Homosexuality y On the Origins and Treatment of Homosexuality.
En otras palabras, la tarea de van den Aardweg durante estas cinco décadas ha sido mostrar cómo la homosexualidad es anormal, enfermiza y dañina, y cómo se puede hacer un negocio con la culpa y confusión de algunos homosexuales vendiéndoles una terapia para “curarlos” y convertirlos en personas “normales”. Van den Aardweg es miembro de la Asociación Nacional para la Investigación y Terapia de la Homosexualidad, es decir la infame NARTH, un nodo pseudocientífico que reúne en torno a sí a muchos de estos pseudoterapeutas y “expertos” listos para ser consultados por quienes busquen justificación científica de sus prejuicios. Además de Fitzgibbons y van den Aardweg, NARTH emplea al notorio George Alan Rekers, figura prominente del movimiento cristiano anti-gay que ACI citó hace un par de meses para hablar contra la adopción de niños por homosexuales (aunque en ese momento Rekers todavía no había sido descubierto yéndose de vacaciones con un joven prostituto contratado a través del servicio de acompañantes Rentboy.com).

NARTH tiene todo el aspecto de una organización científica, con gente con impresionantes títulos, papers, muchas referencias y notas al pie, y el agregado —atractivo para muchos— de poder mostrarse como víctima del establishment y defensora del (como dice su lema) “derecho de los individuos que sienten una atracción homosexual no deseada a recibir atención psicológica”. Ese derecho existe. Lo que no existe es evidencia científica de que esa “atención psicológica” funcione para eliminar la atracción homosexual; de hecho, existe evidencia para rechazar esa clase de terapia por inefectiva (cuando no dañina). Y ésa es la razón por la cual NARTH y organizaciones similares no publican en verdaderos journals científicos, sino sólo privadamente o en publicaciones de su misma esfera; y por eso los documentos de NARTH repetidamente tratan de mostrar a la APA (Asociación Psicológica Estadounidense) como dominada por el “lobby gay” y favorable a la despatologización de la pedofilia, levantando puentes entre estos temas con referencias a la organización pro-pedófila NAMBLA (que no sólo está desacreditada y casi extinta sino que fue hace tiempo rechazada por el movimiento pro-derechos de los homosexuales). Para quienes desesperadamente quieren creer, NARTH brinda un soporte aparentemente sólido, aunque al precio de obligarlos a cerrar las mentes a toda la evidencia contraria.

Podemos alegrarnos al menos de algo: las religiones intolerantes se han visto obligadas a buscar justificaciones pseudocientíficas para sus prejuicios y odios, lo cual indica que la fe sola ya no basta; la doctrina discriminatoria ya no resiste los embates de la cultura de la información y de la tolerancia. Esa batalla, aunque se sigue luchando, está —para un amplio sector de la población— ya perdida.

3 comentarios:

  1. La iglesia debe ser destruida... qué duda cabe a estas alturas?

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  2. Maradona alguna vez relató que se usa una especie de cinta sin fin para saludar al Papa. La cinta avanza y el Papa saluda a los que pasan. Saludo industrial sería. Se acordaban de ésto en el programa de Dolina y decían, con toda razón, que es casi en lo único que la Iglesia ha progresado. En todo lo demás, atrasa varias décadas y lo que es peor, sigue atrasando.
    Por si quedan dudas, están las declaraciones del cura Ramón Sasso de General Alvear, Mendoza: "asistir a la escuela es el trabajo de los mas jóvenes y si no lo hacen ahora van a ser unos vagos y esos son unas lacras para la patria”

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  3. Lo de Rekers no tiene ni pies ni cabeza... muy divertido!!

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