martes, 14 de junio de 2011

Sexo seguro (parte 1)

Hace poco descubrí a través de un anuncio en un sitio católico el portal Sexo Seguro. Detrás de él hay una asociación civil mexicana encargada de difundir el mensaje doctrinario de la Iglesia, pero con especial cuidado en no nombrarla: todo él está lleno de advertencias terroríficas sobre el preservativo (o condón), los anticonceptivos hormonales y el DIU, el aborto, la homosexualidad y en general la práctica del sexo de cualquier forma que no sea dentro del matrimonio y con fines estrictamente reproductivos, pero todo este terrorismo discursivo se ejerce a través de citas académicas de estudios aparentemente contundentes en publicaciones científicas intachables.

Como además de molestarme bastante la intromisión de la moralina religiosa en estos temas delicados también me molesta sobremanera el abuso y la distorsión de la ciencia, me tomé el trabajo de leer los estudios referenciados y acabo de publicar una pequeña desmitificación en el blog del Círculo Escéptico Argentino (al que pertenezco). Me atrevo a decir que esta estrategia solapada es peor que la prédica de doctrina. Cuando el monarca vaticano pontifica, sabemos que se trata de prejuicio y dogma; cuando se habla con datos científicos hasta el más anticlerical debe preguntarse si la Iglesia no tendrá, después de todo, razón. La respuesta corta es no. Pero no se queden con mi palabra: lean, para empezar, la parte 1 de mi análisis de Sexo Seguro, sobre los preservativos.