jueves 9 de julio de 2009

Jesus and Mo: Teología apofática

Jesus and Mo es un webcomic que se publica varias veces por semana, protagonizado por ciertos personajes, digamos, famosamente recurrentes en la historia de nuestro planeta. Se encuentra bajo una licencia Creative Commons BY-NC-SA, es decir, que permite su copia, modificación y distribución en tanto se cite la fuente y se comparta de la misma manera (o sea que esta traducción puede ser redistribuida libremente), y todo esto no sea para fines comerciales.

La elección de este comic no es casual. Justamente está un poco de moda en estos tiempos posmodernos hablar de Dios como inefable, como más de lo que podemos conocer, como misterio insondable que no podemos afirmar con seguridad pero que debemos respetar. La verdad es que si todos los creyentes del mundo se convirtieran a esta religión del silencio, nadie salvo los más puntillosos intelectuales ateos tendrían nada que decir en contra, pero en el mundo real, si bien esta teología apofática funciona para justificar a los teólogos sofisticados, entre los creyentes "de a pie" es inaplicable, y más aún, es completamente incompatible con los constantes pronunciamientos políticos de los líderes religiosos. Y, sospecho yo, los mismos teólogos que profesan esta inefabilidad no sienten empacho en ir a misa y recitar allí el Credo de todo corazón.

Los creyentes no dejan de decirnos qué es lo que Dios quiere o no quiere, como si Dios fuera un amigo íntimo que los llama al celular cada vez que se le ocurre algo importante, pero cuando se les muestra la total ausencia de evidencia comprobable de tales comunicaciones con la divinidad, suelen retirarse al refugio de la teología negativa y proclaman que Dios es demasiado grande para ser aprehendido por nuestro pobre intelecto.

miércoles 8 de julio de 2009

Laicidad a la católica

Ésta no es una alerta sino algo para tener en cuenta. Resulta que, dejados atrás (afortunadamente) los tiempos en que la imposición de la religión a través del matrimonio de Iglesia y Estado era la regla antes que la excepción, el catolicismo busca intervenir de maneras más insidiosas, reinventando sutilmente las definiciones de laicidad y de libertad religiosa.

Siguiendo esta premisa se crea el portal e-LibertadReligiosa.net, que bajo el feliz título presenta una serie de artículos bastante inocuos y objetivos sobre las persecuciones que experimentan los creyentes en el mundo, especialmente en los estados islámicos y bajo otros regímenes políticamente opresivos, pero adicionando otros, como el que motiva este post, con la intención de legitimar ideas como la "laicidad positiva" y el supuesto valor intrínseco de la fe religiosa para la sociedad.
La política tiene que velar por la promoción del bien común de la comunidad. A su vez, la religión encauza la profunda inclinación que el hombre experimenta hacia Dios, para conocerle, adorarlo y vivir conforme a sus designios. Cada una en su ámbito, sin mezclas ni indebidas interferencias, aunque abierta una a la otra, pueden contribuir a la plena realización personal y social.
La tesis de que el hombre "experimenta una profunda inclinación hacia Dios" es, por supuesto, falsa, aunque desde el punto de vista de los teólogos recalcitrantes se puede ver por qué se mantiene esta idea. Para el creyente, el deseo de comprender el mundo, el ansia de trascender lo cotidiano y mundano, la búsqueda (ésa sí natural y universal) de verdades-guía, es señal de una búsqueda que termina en Dios o bien fracasa. ¿Cuántos ateos nos hemos visto enfrentados a esta distorsión de nuestro propio pensamiento? Para muchos creyentes, los ateos somos almas que se han perdido en el camino hacia Dios, o que hemos resuelto (contra nuestros propios intereses) ir hacia otro lado.

La ficción de que la política y la religión puede ser independientes y a la vez "abiertas una a la otra" también es un tópico que se ha vuelto común desde que la Iglesia Católica dejó de ser la religión de jure y de facto de los imperios y de los estados modernos occidentales. Antes de eso, y hasta no hace mucho, tal afirmación de independencia era cierta sólo cuando la jerarquía eclesiástica deseaba librarse de responsabilidades como (por ejemplo) la de encarcelar a los inmorales y la de ejecutar a los herejes.
Laicidad significa, por un lado, una consideración positiva del fenómeno religioso, y por otro, cierta neutralidad e incompetencia del Estado en materia específicamente religiosa. Haciendo una comparación, podemos decir que el Estado puede y debe promover y alentar la práctica deportiva, pero no le corresponde ser aficionado de ningún equipo en concreto. Laicidad significa también que el Estado protege ampliamente la libertad religiosa tanto en su dimensión personal como social, pero no impone coactivamente, a través del derecho, ninguna verdad específicamente religiosa, sino que funda el orden jurídico en las verdades morales naturales.
¡Poca cosa! Los dirigentes de los clubes de fútbol no tienen prerrogativas especiales. Los equipos de fútbol y los estadios deportivos pagan impuestos. Los sueldos de los jugadores se pagan con lo que se recauda por la asistencia a las canchas, por los derechos de televisación, y por las cuotas sociales. La práctica deportiva es considerada en general como un bien social, pero hay deportes y deportes: el Estado no suele fomentar la práctica de deportes de riesgo, y no debería, en principio, fomentar la práctica de deportes que excluyan arbitrariamente a ciertos grupos de la población.

La última frase es un paradigma de lo tramposo que puede ser el lenguaje del lobby religioso. ¿Qué son esas famosas "verdades morales naturales"? Nada más y nada menos que las doctrinas de la Iglesia Católica, ¿qué más si no? Por su propia definición, la Iglesia es la depositaria única de la verdad, que los que estamos fuera de ella sólo podemos ver imperfectamente, y eso sólo porque Dios las ha hecho "naturales". Bajo esta concepción, el Estado no puede sino dictar leyes que coincidan con la doctrina católica; de lo contrario, le falla a los ciudadanos y va literalmente contra natura. El Estado, dice esta idea, no puede decidir que los homosexuales son ciudadanos normales o que los comunistas tienen derecho a ser un partido en las elecciones: no puede decidirlo porque Dios ya ha decretado que la homosexualidad es abominable y que la doctrina comunista sobre la propiedad privada es contraria a Su orden. El Estado, en fin, tiene que respetar formulaicamente a todas las religiones pero obedecer a la Iglesia Católica.

De hecho, la "laicidad positiva" equivale a mantener intocados los privilegios de las religiones por sobre otras asociaciones de personas (y de la religión históricamente dominante sobre las otras), y la "libertad religiosa" equivale a una dispensa legal para propagar doctrinas discriminatorias de todo tipo. "Dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios" es una petición de principio: si Dios existe y su religión no puede ser relegada a la esfera privada sino que tiene que involucrarse en la vida pública, entonces todo es patrimonio de Dios; y si el César (el Estado) está por fuerza sujeto a las "verdades morales naturales", entonces al César no le corresponde nada más que un respeto subsidiario. Cuando San Pablo alentaba a los ciudadanos a no rebelarse contra la autoridad y a los esclavos a permanecer obedientes a sus amos, no quiso decir otra cosa que esto. El orden establecido proviene de Dios (el César es de Dios)... o bien los autonombrados representantes de Dios en la Tierra ya nos avisarán.

martes 7 de julio de 2009

Monseñor mira jugar a las tenistas

El obispo Richard Williamson, famoso defensor de la libertad religiosa y conocido por haber sido rehabilitado por el Papa Benedicto XVI a pesar de negar el Holocausto, ha estado ocupando su tiempo mirando a los y las tenistas en Wimbledon Park, cerca de su morada actual (recordemos que tuvo que salir de Argentina a las apuradas). Quizá culposamente atraído por la visión de las mujeres vestidas "sólo hasta la mitad del muslo" corriendo, saltando y gritando con exuberancia en cada saque, ha querido entregarnos una perla de sabiduría mesozoica en su blog Dinoscopus:
“El tenis es un deporte de gladiadores, en el que un impetuoso servicio, poderosos golpes a la línea de base y enérgicos remates, encaminan al triunfo, haciendo de la energía psíquica, la resistencia física, el espíritu de lucha y la voluntad de dominar, lo más importante. Éstas son prerrogativas masculinas; las mujeres, naturalmente, hacen todo lo posible por imitar a los hombres, lo que puede halagar el orgullo machista, pero ¿nos detenemos los varones a pensar cómo vamos desnaturalizando nuestra admiración por las mujeres, alentándolas a esta clase de lucha?”
El texto original completo (Wimbledon Gladiatrixes) está en Dinoscopus (que dicho sea de paso requerirá suscripción a partir de agosto). El fragmento anterior proviene de una traducción realizada por nuestros tenebrosos amigos de Radio Cristiandad, que concuerdan, quién lo duda, con el señor obispo, ante el espectáculo de estas mujeres modernas que "prefieren llevar en la mano y en la frente la señal de la Bestia".

lunes 6 de julio de 2009

A115: Vísceras itinerantes

El corazón de un sacerdote que murió hace 150 años viene viajando por el mundo y llegará a la Argentina en noviembre. La víscera en cuestión perteneció a Jean-Baptiste-Marie Vianney, conocido en su forma castellanizada como Juan María Vianney o "el Santo Cura de Ars".

No he encontrado los detalles, quizá pudorosamente callados por la fuente. Imagino que el órgano debe estar un poco seco, aunque existe una gran tradición en la que esta clase de cosas, conocidas como reliquias, suelen preservarse sobrenaturalmente para luego ser paseadas y exhibidas. Hay reliquias que son lenguas, dedos, manos, prepucios, hígados, cabezas y hasta cuerpos completos de santos, que se anuncian como prodigiosamente conservados, aunque el público nunca puede verificarlo.

Reliquias son también materiales más duraderos como el hueso y los cabellos o materiales como la madera, asociados a Jesús, a los apóstoles y a los santos. En tiempos antiguos, la compraventa de estos objetos era un gran comercio, así como su "descubrimiento" (fabricación), y la posesión de reliquias era motivo de prestigio y de popularidad para reyes y obispos.

Aunque este asunto de venerar pedazos de muertos (y pasearlos por ahí) parece algo macabro y sobre todo fuera de lugar en una religión que enseña que el cuerpo no es nada sin el alma, no debería sorprendernos demasiado. Evidentemente hay algo en la naturaleza humana más básica que nos impulsa a esta fascinación con lo muerto; obsérvese si no el triste espectáculo de miles de personas dispuestas a cualquier cosa para acercarse al cadáver que fue Michael Jackson. Pero al menos al Rey del Pop lo hemos visto vivo y lo enterraremos a los pocos días. No hay planes, creo y espero, para desenterrarlo y mirar si alguna de sus partes está todavía fresca, y en tal caso cortarla, ponerla en un frasco o una caja de madera, y hacerla desfilar solemnemente por estadios y salas de conciertos.

viernes 3 de julio de 2009

A114: Virgen de gripe

Como no tengo tiempo para más, los dejo con una de esas noticias que causan un poquito de gracia: José Luis Mollaghan, arzobispo de Rosario, pide rezar a la Virgen del Rosario para frenar la epidemia de gripe A, recordando que esta Virgen (las otras no, aparentemente) nos ha librado de sequías y pestes (¿cuáles?) en otros momentos de la historia. Pese a lo cual, de todas formas, "sugirió no realizar el saludo de la paz, recibir la comunión en la mano, y ubicarse a una distancia prudencial unos de otros durante las misas", con lo cual no queda claro si le falta confianza en la Virgen o bien no está seguro de la forma en que la misma ayudará a parar la epidemia, o a partir de cuándo.

La Virgen del Rosario evidentemente no está atenta a lo que le ocurre a sus fieles, porque si no hubiera actuado antes (en la ciudad que la tiene por patrona ya fallecieron 6 personas a causa de la influenza). A un ser con poder de hacer milagros y con llegada directa a Dios no debería costarle exterminar a un virus silvestre, o al menos esterilizar mágicamente las hostias consagradas (¿el cuerpo de Cristo puede contagiarse de gripe? ¿por qué no?). Personalmente sospecho que, si todos rezamos con fervor, la epidemia desaparecerá apenas terminen los días fríos...

jueves 2 de julio de 2009

Si Dios existe, todo está permitido

“Si la existencia de Dios, más allá de su forma judía, cristiana o musulmana, impidiera, por poco que fuera, el odio, la mentira, la violación, el saqueo, la inmoralidad, la malversación, el perjurio, la violencia, el desprecio, la maldad, el crimen, la corrupción, la pillería, el falso testimonio, la depravación, la pedofilia, el infanticidio, la canallada, la perversión, habríamos visto […] a los rabinos, curas, papas, obispos, pastores, imanes, y con ellos a sus fieles […] practicar el bien, sobresalir en la virtud, predicar con el ejemplo y demostrarle al perverso sin Dios que la moralidad se encuentra de su lado: que respetan punto por punto los Diez Mandamientos y obedecen los mandatos de los suras elegidos, y por lo tanto no mienten ni saquean, no roban ni violan, no levantan falsos testimonios ni matan — mucho menos fomentan atentados terroristas contra Manhattan o expediciones punitivas en la franja de Gaza y no ocultan las prácticas de sus curas pedófilos.”

— Michel Onfray, Tratado de ateología

martes 30 de junio de 2009

A113: Mentiras sobre el aborto

Cuando las exhortaciones morales no convencen y el miedo al castigo divino tampoco, los fanáticos religiosos recurren a la mentira pura y simple. Para muestra tenemos la "información" sobre el aborto que propone el portal católico Muévete Chile.
El aborto no solo destruye la vida por nacer, sino también MATA parte de esa madre.
El aborto tiene consecuencias psicológicas PERMANENTES y muy dolorosas para la madre y su familia.
Es ARRIESGAR seriamente la vida de la madre aunque se haga en condiciones médicas adecuadas.
MARCA a una mujer para siempre.
No se ha demostrado científicamente ninguna relación causal entre aborto y problemas de salud mental (aunque algunos estudios han mostrado correlación estadística). No hay correlación entre aborto y suicidio. El llamado "síndrome post-aborto" que abunda en las páginas antiabortistas (de hecho, no se encuentra fuera de ellas) no es reconocido por ninguna organización médica o psicológica. El estrés causado por el aborto no es diferente del causado por otras experiencias traumáticas, y dependen en gran medida de problemas pre-existentes (tales como la falta de contención social).

El asunto no es fácil de decidir, ya que pueden confundirse causas con efectos, y ambos con simples correlaciones. Los estudios sobre el tema son muchos, pero un metaanálisis demostró que los que utilizaban metodologías más defectuosas siempre tendían a asignarle efectos negativos al aborto, mientras que los más correctos no encontraban relación entre el aborto y efectos negativos.

En cuanto a los riesgos físicos, el aborto es un procedimiento mínimamente invasivo y, antes de la 16ª semana de gestación, más seguro que el parto. (Notemos bien que, debido a esto, las tácticas dilatorias empleadas por grupos religiosos para evitar los abortos no punibles terminan incrementando el riesgo para la madre en el caso de que finalmente se interrumpa el embarazo.) Existen complicaciones posibles, como en todo procedimiento médico.

Todo esto no quiere decir que un aborto sea (o deba ser tomado como) un acto habitual, inofensivo y sin significación. No es propósito de este post defender el derecho al aborto libre, atacar la doctrina católica sobre el aborto, o proponer la idea de que las mujeres que abortan lo hacen como si nada. Lo primero es tarea de otra gente, lo segundo no me interesa, lo tercero es patentemente falso. Lo que vengo a atacar es la mentira. Estoy seguro de que mucha gente cree estas mentiras y las repiten con total honestidad, porque viene de lo que suponen una fuente de información fidedigna y también porque coincide con lo que quieren oír. Y eso es una vergüenza.

Quiero hacer notar, para que quede claro que no estoy siendo parcial, que hay una diferencia de tono considerable entre los artículos de la Wikipedia en inglés (Abortion and mental health) y la Wikipedia en español (Aborto inducido) que he consultado. La Wikipedia en español lista una impresionante serie de complicaciones que puede causar el aborto sin mencionar sus probabilidades de ocurrencia, lo cual es altamente sospechoso, y además saltan a la vista inserciones de opiniones, afirmaciones y estudios atribuidas a tal o cual doctor que nadie conoce, además de referenciar como fuente al notorio sitio católico Vida Humana Internacional, que como sabemos miente groseramente en otros temas (como el de la píldora del día después). La calidad editorial de la Wikipedia en español nunca me ha resultado buena y por eso tiendo a consultar la versión en inglés.

Ninguna mujer que haya tenido que abortar lo olvida, y seguramente ninguna lo recuerda como un buen momento. Demasiado tienen esas mujeres como para encima tener que soportar a estos mercaderes de la culpa y el horror, que quieren transformar la sangre de los abortos en una bandera para su lucha política.