jueves, 17 de mayo de 2012

Vade retro, publicano

Dicen que es famoso; no me consta, pero el “padre” (no es padre de nadie, creo) José Antonio Fortea, cazafantasmas exorcista, ha aparecido últimamente en las noticias que la prensa católica genera para su consumo interno, protestando en tono apropiadamente solemne contra la terrible amenaza que se cierne sobre la Iglesia en España: la posibilidad de que los ayuntamientos de las ciudades comiencen a cobrarle a las cuantiosas propiedades de la Iglesia el Impuesto a los Bienes Inmuebles (IBI).

Este hombre que cree que expulsa demonios del cuerpo de otras personas a base de encantamientos en latín (o al menos ha hecho una carrera de armar un circo de eso) resulta ser por lo demás bastante práctico, por no decir pedestre, al defender los intereses de su grupo de pertenencia:
En declaraciones a ACI Prensa, el P. Fortea subrayó que los fieles “debemos defender a la Iglesia, como cualquier otro grupo defiende lo que ha conseguido”.
(Como cualquier otro grupo privado con subsidios estatales y que no paga impuestos, como por ejemplo… eh… estemmm…) Fortea, que es bien franquista como Dios manda, sabe que a estos rojos sodomitas no hay que cederles ni un centímetro de terreno:
[A]nte cualquier planteamiento de cobrar el IBI a la Iglesia, “hay que dejarles claro que vamos a usar todos los resortes de la presión social para defendernos. (…) Debemos ser duros. En la época de la Transición (tras el fin de la dictadura de Francisco Franco) no lo fuimos, y se nos comieron por los pies. Unos pocos homosexuales lograron tener más peso que toda la Iglesia Católica”.
La decisión del Ayuntamiento de Zamora de cobrarle a la Iglesia el IBI es una “catástrofe”, dijo, porque una vez que se siente precedente cada gobierno podría decidir ir tratando a la Iglesia cada vez como se trata a todos los demás, o peor, ya que como todos sabemos el gobierno (incluso el del PP) está en contra de la Iglesia y sólo quiere conquistar votos de los progres rojos sodomitas, y ¿qué mejor para destruir la Iglesia que cobrarle impuestos? Es fácil desangrar a la Iglesia por esa vía, dado que
La Iglesia posee con sus templos muchos metros cuadrados en el centro de las ciudades.
Por eso es urgente la creación de un partido político “que defienda el Reino de Dios” (la Iglesia Católica). Se lamenta porque parece que hoy “a la Iglesia hay que quitarle incluso lo poco que tiene. Poco, porque
nuestra economía es de mera subsistencia.