
En Santa María, Colombia, la policía reparte consejos contra el satanismo, para que los niños no caigan víctimas del mal. Así lo anuncia NoticiaCristiana.com, en un reporte muy mal escrito que muestra a las claras cómo se combinan miedo, ignorancia y religión para formar algo que sería gracioso si no corriera el riesgo de hacer que muchos lectores se golpeen la cabeza contra el monitor repetidamente.
Aparentemente la adoración a Satán (Satanás, el demonio o diablo, Belcebú, el Señor de las Moscas, el Príncipe de los Ángeles Caídos, o cualquiera de sus muchos nombres) es un delito en Colombia. Esto es extrañísimo; todos saben que este culto (en diferentes formas) tiene milenios de antigüedad, y si yo fuera un satanista residente en Santa María, Colombia, estaría furioso por esta discriminación religiosa, aunque la cuestión es académica porque seguramente no hay ni un solo satanista allí. Más aún, me atrevería a aseverar que esta "campaña de prevención" proviene de la reunión de algún comisario o jefe de policía muy católico y muy bruto, algunas madres histéricas, un grupo local de viejas beatas sin nada mejor que hacer, y el cura y/o pastor evangélico de la localidad, quizá con el concurso de alguna gallina degollada.
Para el caso de que algún lector de este blog crea en Satanás y tema a sus adoradores, reproduzco aquí el punto 4 de los consejos que da la policía:
4. No utilice trajes alusivos al satanismo y a lo bélico.Huelgan las palabras. Excepto decir a los colombianos: ¡Felicidades! Si la policía no tiene nada mejor que hacer que avivar una histeria de masas, seguro que debe ser porque los problemas de seguridad en Colombia han mejorado muchísimo.