La reseña viene acompañada de un video producido por la Editorial Sekotia, que publica el libro de Buhigas. Tómense el tiempo para verlo, porque no tiene desperdicio, y luego sigan leyendo.
Lo que sigue es un resumen del video, por puntos. Refutar las mentiras y aclarar las distorsiones que allí se cometen sería una labor interminable, pero haré un breve esfuerzo. Obviamente el lector no debe conformarse con esto sino ahondar en la bibliografía correspondiente. He colocado links relevantes donde pude. Muchos son a Wikipedia, que no siempre es una fuente de información confiable, pero que suele apuntar al menos a algunas referencias útiles; la Wikipedia en español es lamentablemente muy mala en este respecto, por lo cual los links apuntan a la versión en inglés cuando es necesario.
- Comenzamos con el error de Malthus. ¿Fue verdaderamente un error? Malthus no previó (no podía prever) los adelantos tecnológicos que llevarían al crecimiento acelerado de la productividad agrícola (la Revolución Verde y otros factores). Su teoría de que el aumento de la población terminaría por anular el aumento de la capacidad de producción de alimentos era plausible, y sigue siéndolo. No podemos confiar en que la tecnología nos salvará siempre.
- No más empezar escuchamos la Cabalgata de las Valkirias, de Wagner. Como sabemos, como a Hitler le gustaba Wagner, para estas mentes simples Wagner = Hitler.
- Siguen terribles imágenes y una cita entrecomillada (sin atribución ni referencia) yuxtapuestas a una fotografía trucada de Charles Darwin. Desconozco si la cita es real o qué, en caso de serlo, quiso decir Darwin.
- Tal como sospechábamos: Darwin = Hitler, y la teoría de la evolución es la base conceptual de los totalitarismos y los genocidios… El darwinismo social es una ideología —una propuesta de deber ser— mientras que la evolución es una teoría científica —una descripción explicativa del ser—, por lo cual no hay mucho más que decir. El nazismo de hecho no adhería a la teoría de la evolución. Hitler mamó su antisemitismo de fuentes mucho más antiguas. El comunismo ruso tampoco era darwinista; de hecho Stalin creía en la ridícula teoría pseudo-evolutiva de Trofim Lysenko.
- Francis Galton, promotor de la eugenesia, era primo de Darwin. Por lo tanto, Darwin = eugenesia = nazismo = esterilización forzada de mexicanos. Ah, ¡cuánta basura en unos pocos segundos! Hubo, sí, un movimiento eugénico que no respetaba los derechos básicos de los seres humanos considerados genéticamente inferiores. Con algunas buenas intenciones pero muy poca empatía, con un entendimiento defectuoso de la herencia, y con un cimiento de racismo y xenofobia común a la época, el movimiento eugénico fue responsable de terribles crímenes. Quienes hoy luchan por los derechos reproductivos han superado esa mentalidad.
- Imagen de mexicanos inmigrantes bien alimentados, en fila para una revisación médica, seguida por una imagen de judíos —piel y huesos— en fila en un campo de concentración.
- Desfile de famosos que apoyaron, supuestamente, la eugenesia. ¿Para qué sirve saberlo? Para dar, a todas luces, la impresión de que muchísimas personas importantes conspiraron y conspiran contra “la vida”.
- Goebbels y sus seis hijos, primero orgullosamente numerosos, bien almidonaditos y vivos (¡parece una foto de familia del Opus Dei!) y luego asesinados por su padre. ¿Algo que ver con la eugenesia, la evolución? No. Goebbels era un fanático que prefería ver muertos a sus niños antes que entregarlos a los Aliados.
- Rodríguez Zapatero, presidente del gobierno español, feliz, seguramente por ver tantos niños muertos. Porque los socialistas son anti-vida.
- Mar adentro, de Amenábar = Ich klage an, de Liebeneiner.
- Por lo tanto, PSOE = Tercer Reich.
- Los socialismos son parte de la conjura contra la vida. El nazismo es socialismo. Sí, eso dice.
- Calaveras con una hoz y un martillo y un signo de dólar. El capitalismo también es socialismo, o sea nazismo. Si parece como que la cosa empezara a volverse bizarra, es porque lo está haciendo.
- Propaganda nazi.
- Papas Píos. A Pío XII todavía lo llaman “el Papa de Hitler”, y el Vaticano jura y perjura que va a abrir los archivos que muestran que no fue un colaboracionista nazi, pero primero tienen que ordenarlos un poco… digamos hasta 2015.
- Cita atribuida a Freud que señala que el catolicismo es la única protección contra el nazismo. Cierto que dijo eso. Muchos otros europeos famosos creyeron que el nazismo era la única protección contra el comunismo. Finalmente, el catolicismo no sirvió para mucho. La mayoría de los católicos alemanes, al menos, siguieron a Hitler como los demás.
- Idem sobre Einstein. Podemos disculparlo: en su época todavía no se sabía que la Iglesia Católica había facilitado la huida de cientos de nazis y aliados de los nazis hacia Argentina y otros países.
- Hoy es lo mismo. Imagen de Benedicto XVI en posición de lucha contra los neo-nazis, que venimos a ser todos nosotros.
- Embrión humano.
- Margaret Sanger junto con miembros del Ku Klux Klan, “masones”. Ignoro si la foto es genuina; lo dudo. El Ku Klux Klan no era de genealogía masónica, sino protestante conservadora. Lo único que tenían en común fue su odio hacia los católicos. Sanger era racista, xenófoba, y abogaba por la esterilización de los retrasados mentales; nada bonito, y nada raro en esa época; pero se pronunció contra los nazis, contra la eutanasia, y contra el control natal estatal coercitivo.
- “Liberación sexual” es un término falaz, según el video. Claro: como en 1984, para los católicos conservadores libertad es esclavitud; la mujer sujeta a su marido y perpetuamente embarazada es la verdaderamente libre, porque es esposa y madre, roles a los que Dios la destinó.
- Según Sanger, lo mejor que puede hacer una mujer pobre con sus hijos es “matarlos”. Esto es no sólo falso sino directamente opuesto al pensamiento de Sanger, que se oponía (contra otros de su mismo movimiento) a la eutanasia, prefiriendo la eugenesia negativa.
- Junto con estas palabras, el logo de Planned Parenthood. ¡PP = Rockefeller = masones = Obama! El pobre Obama es la víctima preferida de los conspiranoicos estadounidenses y ahora también de la Iglesia.
- Bill Gates maneja la IPPF hoy. Gates tiene la patente de la píldora del día después. ¿Será cierto? ¿De dónde sale la información? ¿Importa? Los católicos profesan que la píldora del día después es abortiva. No lo es, pero así lo proclaman.
- Eugenesia = control natal = aborto forzado en China. Foto de un feto muerto. Generalmente las propagandas contra el aborto muestran fetos en avanzado estado de gestación que fueron abortados espontáneamente, o nacimientos prematuros. Los abortos nunca se practican en fase tan tardía. Ergo, las fotos de “bebés abortados” no son tales. De más está decir que en China las condiciones pueden ser distintas; pero China es una dictadura y además una cultura donde el infanticidio selectivo está aceptado.
- Más fetos (casi a término) muertos.
- Restaurantes chinos sirven sopa de fetos.
- Personas lavando, cortando en rodajas, sirviendo y comiendo fetos. Sin comentarios.
- En el fondo suena Also sprach Zarathustra. Por supuesto, Zarathustra = Nietszche = nazis = comunistas chinos.
- Juan Pablo II y su frase “conjura contra la vida” superpuesta a banderas de la ONU, la OMS, la UNESCO, la UE, la FAO, UNICEF, el Banco Mundial y la UNFPA. ¡Todos están contra nosotros!
- Muñeco en forma de esqueleto humano sosteniendo una bolsa de dólares.
- Euros manchados de sangre. ¡Los medios son cómplices de la conjura!
- Apología del suicidio, cochecito de bebé tachado, anticonceptivos, ligadura tubaria, vasectomía, aborto de un feto casi a término: todo es lo mismo, todo es parte de la misma conjura. Los que creemos en la teoría de la evolución y usamos métodos anticonceptivos ¡queremos terminar con la raza humana!
- Madre Teresa de Calcuta con niño pobre, mientras suenan las palabras “incondicional a favor de la vida”. Sí, hablamos de la misma Teresa de Calcuta que no le daba analgésicos a los moribundos para que sufriendo compartieran la pasión de Jesús.
- Juan Pablo II con niño enfermo. Prueba irrefutable de que Juan Pablo II dedicó su vida a mejorar las vidas de los niños enfermos. ¿No?
- Mateo 16, 13-18. O sea que, no importa lo que pase, Dios no va a dejar que la Iglesia pierda esta batalla. ¿A qué tanto lío entonces?
El video que he puesto arriba es una muestra cabal de lo anterior. Es basura de principio a fin, una seguidilla de non sequiturs, una fábula que no resiste ningún análisis histórico, y plagado de acusaciones implícitas o explícitas que salpican a personas y teorías que no tienen nada que ver. Abunda en detalles inconexos a los que pretende unir de manera simplista bajo un principio único, y lo hace no con lógica o rigor —porque de esa forma el argumento se caería a pedazos— sino con golpes de efecto, con citas sacadas de contexto, con falsedades que resultan difíciles de desmentir con rapidez para el espectador no informado.
La visión de Buhigas es casi apocalíptica, pero hay una diferencia. Los apocalipsis eran textos que alentaban a la lucha y llevaban esperanza a los creyentes. Sus detalles eran alegóricos. Libros como el de Buhigas, que el video ilustra, pretenden ser verdad objetiva, no simbólica. En este sentido son una pérdida de tiempo, porque las mentiras que contienen son fácilmente comprobables. Y no traen esperanza sino miedo, miedo que puede fácilmente transformarse en odio.
La Iglesia Católica está perdiendo poder y sus posiciones se están radicalizando. El Papa Benedicto XVI simpatiza con ideas que chocan frontalmente con la modernidad, con la democracia, con los derechos humanos y con la ciencia. Nada novedoso aquí; pero Ratzinger, además, no tiene pelos en la lengua. Las teorías conspirativas sobre el Nuevo Orden Mundial y la “cultura de la muerte” son comunes entre los tradicionalistas católicos, como los lefebvristas, y es entre ellos donde Ratzinger está buscando aliados. Los moderados cada vez tienen menos lugar en la Iglesia Católica, que está menguando en la secularizada Europa pero gana terreno entre los habitantes pobrísimos y sin educación de África y América Latina, compitiendo con sus mismas armas con las formas más virulentas del islam y del evangelismo.
Y en medio de todo esto aparece algo como la “conjura contra la vida”, obra de un desquiciado o un oportunista o ambas cosas. ¿Será acaso una señal de los tiempos?