“Un anciano o un enfermo puede hacer mucho más que lo que puede hacer un apóstol bueno y sano. Si se unen a la Cruz de Cristo pueden atraer enormes caudales de gracia no sólo para ustedes y sus familias, sino también para la Iglesia. La cama de un enfermo postrado se convierte en un altar donde podemos ofrecer al Señor Jesús nuestro sufrimiento.”
— José Antonio Eguren, arzobispo de Piura y Tumbes (Perú)
martes, 24 de agosto de 2010
El tesoro de la Iglesia
Ante esta confesión de amor al sufrimiento (ajeno), ¿qué podemos agregar?
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Publicado por
Pablo
a las
8:00

Etiquetas:
citas,
enfermedad,
iglesia católica,
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