miércoles, 22 de diciembre de 2010

Que diez mil cultos florezcan… (A220)

Dos noticias relacionadas cortas que no llegan a ser malas, pero tampoco se ven bien. Bolivia: se aprobó una ley por la cual se dejará de enseñar sólo religión católica en las escuelas públicas… Ahora van a enseñar todas las que las administraciones locales crean que deban darse. Perú: se promulgó una ley de “libertad religiosa” que —como la que se proyecta aquí en Argentina— tiene como objeto reconocer derechos que ya están abundantemente reconocidos en otras leyes y reafirmar los privilegios de la Iglesia Católica, sin perjuicio de tratar a las otras creencias religiosas con supuesta igualdad (que no se extiende a otras ideologías ni a la ausencia de religión).

Lo de Bolivia es un avance, sin duda, pero no hacia la laicidad, sino hacia un estado pluriconfesional. Se ha festejado a Evo Morales por su postura pero el objetivo es ideológica, como él mismo lo ha dicho: se trata de “descolonizar”, lo cual implica (lamentablemente, y en tanto no se tomen otras medidas) volver atrás hacia la época anterior a la colonización, a la veneración de la Pachamama o de los dioses celestes de la antigua religión andina: creencias que quizá caigan más simpáticas que el catolicismo pero que no son menos oscurantistas que éste.

Lo de Perú es una mera ratificación del statu quo con algunos reaseguros interesantes, aunque el presidente Alan García se encargó de matar toda ilusión de laicidad y librepensamiento que pudiéramos tener sobre el espíritu de la ley al presentarla diciendo: “Esta ley confirma y afirma que somos una sociedad creyente, una sociedad que en su inmensa mayoría tiene fe”, como si eso fuera algo meritorio o deseable.