Christopher Hitchens sobre la Madre Teresa (parte 5)
FI: El mito de la Madre Teresa requiere que los indios hagan el papel de víctimas patéticas. ¿Qué piensan los indios de la Madre Teresa y de la imagen que le da a la India?
HITCHENS: Tengo una enorme pila de cobertura de la India, donde mi libro fue publicado. Y las críticas parecen ser abrumadoramente favorables. Por supuesto esto llega en un momento donde hay una gran crisis en la India sobre el fundamentalismo y el secularismo.
Hay muchos indios que plantean objeciones a la imagen de su sociedad y de su gente tal como se la proyecta. De la Madre Teresa y su fans uno recibe la impresión de que en Calcuta no hay más que letargo, miseria y sufrimiento, y que la gente apenas si tiene fuerza para quitarse las moscas de los ojos mientras extienden un cuenco para mendigar. En verdad esto es injuriar a una ciudad que es fantásticamente interesante, con coraje, avanzada, culta, y que tiene universidades, escuelas de cine, teatros, librerías, cafés literarios y una política muy vibrante. Por supuesto hay un terrible problema de pobreza y superpoblación, pero a pesar de ello no hay tantos mendigos. La gente no le tira a uno de la manga para pedir. Se enorgullecen de no hacerlo.
La fuente de los problemas y miserias de Calcuta son la misma superpoblación que la Iglesia dice que no es un problema, y el influjo masivo de refugiados de regiones vecinas que han sido devastadas por guerras religiosas y sectarias en nombre de Dios. Así que los que son creyentes están en deuda con Calcuta; deberían estar trabajando para morigerar estas cosas de las que son responsables. Hacer creer que lo que están haciendo es un gran fraude.
FI: Ud. menciona en su libro que la Madre Teresa es usada por la derecha religiosa y por los protestantes fundamentalistas, que tradicionalmente son muy anticatólicos, como un símbolo de santidad religiosa con el cual luchan contra los humanistas seculares.
HITCHENS: Sí, ella es una mujer modelo [poster girl] para los militantes del "Derecho a la Vida" de Estados Unidos [ala radical del evangelismo cristiano conservador, que aboga por la criminalización del aborto, del suicidio asistido y de la eutanasia]. La usó como ejemplo de idealismo cristiano y valores familiares nada menos que Ralph Reed, el vocero de las fuerzas de Pat Robertson. Eso es un síntoma de un problema mayor que yo llamo "ecumenismo inverso", una alianza oportunista entre católicos extremos y protestantes extremos que solían excluirse y anatematizarse unos a los otros.
En privado Pat Robertson no tiene más que desprecio por otras denominaciones cristianos, incluidas muchas otras que son protestantes y extremas. Pero en público la Coalición Cristiana ha enfatizado que está muy, muy lista para formar una alianza con los católicos. Hay un ecumenismo superficial y oportunista entre los extremistas religiosos, y la Madre Teresa está bien dispuesta y feliz a su servicio. Sabe exactamente con quién y para quién está trabajando. Pero creo que es lo más feliz posible cuando hace cosas como ir a Irlanda e intervenir en el Referendum por el Divorcio, como hizo recientemente.
A propósito, hay una forma interesante de ver esto que todavía no ha aparecido en la prensa. Durante el Referendum por el Divorcio la Iglesia Católica irlandesa amenazó con negarle el sacramento a las mujeres que quisieran casarse de nuevo. Sin excepciones permitidas: no importaba si habías estado casada con un alcohólico que te golpeaba y que abusaba sexualmente a tus hijos, no iban a darte una segunda oportunidad en este mundo ni en el siguiente. Y ésa es la posición que la Madre Teresa intervino para apoyar.
Ahora cambiemos de escena: la Madre Teresa es una especie de confesora de la Princesa Diana [Diana, Princesa de Gales (1961–1997), conocida como Lady Di]. Se han reunido muchas veces. Se puede ver el interés mutuo; no estoy seguro de cuál de ellas necesita más a la otra. Pero la Madre Teresa fue entrevistada por el Ladies Home Journal, una revista leída por millones de mujeres estadounidenses, y en el curso de la entrevista dice que oyó que la Princesa Diana está por divorciarse y que espera realmente que lo haga, porque así será mucho más feliz.
Así que hay perdón después de todo, pero adivinen para quién. No podría estar más claro. A mí mismo me pareció chocante porque, aunque creo que hay muchas cosas fraudulentas en torno a la Madre Teresa, también pienso que hay muchas cosas auténticas. Bien, de cualquier manera ella se vio obligada a emitir un comunicado diciendo que el matrimonio es cosa de Dios y que no puede deshacerse y toda esa tontería habitual. Pero cuando hablaba desde el corazón, fue más indulgente con el divorcio.
FI: Una nota al pie en el libro de Ud. critica a la Madre Teresa por perdonarlo por su película.
HITCHENS: Yo dije que no le pedí perdón, y que no me constaba que ella pudiera concederlo en cualquier caso. De todas las cosas que hay en el libro, ésa es la que más comentarios hostiles ha provocado; incluso de amigos y personas que están de acuerdo conmigo. Me preguntan por qué pongo objeciones a eso, y qué me parece malo del perdón. Mi explicación es que estaría bien si ella perdonara a todos. Cuando fue a Bhopal luego de que el accidente industrial de la Union Carbide matara a miles, no paraba de decir "Perdonen, perdonen, perdonen". Está bien perdonar a Union Carbide por su negligencia, pero para una mujer en Irlanda casada con un alcohólico y abusador de menores y que tiene diez hijos y nadie que la cuide, no hay perdón en esta vida ni en la otra. Pero sí hay perdón para la Princesa Diana.
FI: Hay una doctrina en el catolicismo romano sobre la redención del alma a través del sufrimiento. Esto se puede ver en la obra de la Madre Teresa: piensa que el sufrimiento es bueno, no usa analgésicos en sus clínicas, y así. ¿Actúa de la misma manera con su propia salud? ¿Vive de acuerdo con lo que predica?
HITCHENS: Dudé en hablar de esto en el libro, pero decidí que tenía que publicar que ella ha dicho que el sufrimiento de los pobres es algo muy hermoso y que al mundo le está ayudando mucho la nobleza de este ejemplo de miseria y sufrimiento.
FI: Una cosa horrible.
HITCHENS: Sí, de hecho es algo malvado. Decir que es algo no cristiano no sería cierto, aunque mucha gente no se da cuenta de que eso es lo que los cristianos creen. En mi opinión es un comentario verdaderamente inmoral, y debería ser más ampliamente conocido.
Ella es vieja, ha tenido varios problemas con su salud, y por su parte se trata en algunas de las más caras y mejores clínicas de Occidente. Dudé en poner eso en el libro porque parecía que iba a ser ad hominem (o ad feminam) y yo trato de hacer eso nunca. Creo que la doctrina de odiar el pecado y amar al pecador es obviamente estúpida, porque es una falsa antítesis, pero una forma de ella es moralmente defendible. Con seguridad, en las discusiones uno sólo debe atacar los argumentos y no a la persona que los presenta. Pero el contraste en este caso me pareció tremendo.
No era tanto el hecho de que mostrara que sus instalaciones no fueran buenas, sino que demostró que no eran en absoluto instalaciones médicas. No había ningún lugar de los que ella maneja adonde pudiera ir; hasta donde sé, su propósito no es dar tratamiento médico. Siendo justo, ella nunca ha dicho realmente que el tratamiento sea su objetivo. Aunque sí que acepta donaciones de personas que se han autoengañado para creer eso, no he encontrado en ninguna ocasión que ella haya dado una falsa impresión de lo que es su obra. La única manera en la que se puede decir que es responsable por propagar esta impresión es que ella acepta, con conocimiento, lo que proviene de esa falsa impresión.
FI: Pero si la gente va a sus clínicas para los moribundos y necesitan atención médica, ¿ella los deriva a los lugares apropiados?
HITCHENS: Según el testimonio de un cierto número de testigos, no. Yo reproduje los relatos de varios testigos cuyos testimonios pude verificar, y he tenido muchas otras comunicaciones con ex voluntarios en Calcuta y en otras misiones. Todos ellos se sintieron muy impactados al descubrir, cuando llegaron allí, que habían pasado por alto algún punto crucial, y que muy frecuentemente personas que habían venido con la impresión equivocada de que recibirían cuidados médicos no son tratadas o no se las aconseja. En otras palabras, cualquiera que vaya allí con la esperanza de obtener alivio de un problema médico serio ha cometido un terrible error.
Tengo tantos testimonios de antiguos trabajadores que me contactaron después de escribir el libro que casi hay material suficiente para hacer una secuela.(fin de la traducción)
El resto de la entrevista concierne a otros temas, no a la Madre Teresa de Calcuta, por lo que no voy a publicar ahora bajo este título, aunque la tengo traducida también. Espero que les haya aprovechado enterarse de todas estas cosas.