sábado, 21 de febrero de 2009

Alerta 74: "Jesús murió de gordo a los 40"

"Jesús murió a los 40 años y porque estaba gordo". "La Virgen María quedó embarazada a los 15 años por un compañero de clase". Uno casi puede imaginar el bocado atragantándose y los ojos saliéndose de las órbitas de miles de devotos cristianos al escuchar al humorista israelí Yair Shlein decir estas cosas en su programa.

Por supuesto, los líderes católicos reaccionaron instantáneamente a estas blasfemas declaraciones, y en la blogosfera ya comenzaron las muestras de envidia de la fatwa que caracterizan a estas almas caritativas que siguen el precepto de "volver la otra mejilla" de una manera que yo no logro entender. La blasfemia es, por definición, un crimen sin víctimas (¡ni siquiera se ha dañado a una galletita!) pero por el tono de las molestias uno creería que alguien acaba de secuestrar al Papa y amenaza con matarlo, o que se ha dicho al aire algo realmente gravísimo y muy ofensivo como (digamos) que no existió el Holocausto...

Los seres humanos adultos y mentalmente maduros no gritan y chillan cuando les dicen que Dios no existe o que el capitalismo es un sistema explotador o que el calentamiento global no es causado por el hombre o que la homeopatía es un fraude (por mencionar sólo cuatro ideas que cuentan tanto con leales fanáticos como con fanáticos detractores). Esto es una tormenta en un vaso de agua, gente.

PD: El Vaticano ya ha logrado lo que siempre busca en estos casos, vale decir, la supresión de lo que no le gusta ver. Tras las protestas del nuncio apostólico, el programa fue censurado por la cadena televisiva (incluso aunque el humorista se disculpó por su exabrupto). Bueno sería si todos tuviéramos el poder de presión del Vaticano: en televisión sólo quedarían programas de cocina y anuncios de Coca-Cola.