Hace un par de días nomás, leyendo en Twitter, noté que unos cuantos de mis contactos estaban hablando de una “
marcha antigay”. Resultó que
#marchaantigay era TT
(Trending Topic) en Twitter —y era virtualmente imposible leer todos los mensajes que se iban acumulando sobre el tema— porque en México, más precisamente en Guadalajara, capital del estado de Jalisco, una asociación autotitulada “Mexicanos por la Vida de Todos” había organizado una de esas famosas “
marchas por la vida y la familia” que tanto les gusta a los
grupos de ultracatólicos que se oponen a todo tipo de vida y a toda familia que no sea
e-xac-ta-men-te como les gusta a sus pequeñas y marchitas mentes. El objetivo:
oponerse a la reforma de la constitución federal, que incluye el derecho al aborto y la institucionalización de las uniones civiles sin distinción de sexo.
Un punto curioso es que estos grupos antiderechos nunca se identifican claramente y desde el vamos como católicos (o evangélicos, o cristianos) y tratan de evitar los argumentos religiosos en sus apariciones públicas. Esa hipocresía no deja de ser un buen signo: quiere decir que han reconocido que el dogma y la tradición religiosa no sirven de argumento ante sociedades cada vez más seculares, con más información disponible y con mayor libertad para pensar y elegir a partir de una ética no teológica. Se habla de “asociaciones civiles”, de ciudadanos independientes y libremente comprometidos con “valores” que se califican de universales o comunes a todos, pero en realidad son fachadas de la Iglesia Católica o de otras religiones organizadas, con líderes bien adoctrinados. (Sus seguidores, por otra parte, suelen ser bastante básicos.)
Hoy es el
Día Internacional Contra la Homofobia y la Transfobia, y no está de más recordar que, aunque estas formas de discriminación irracional están enraizadas en la cultura popular desde hace tiempo, son las instituciones religiosas las principales responsables de propagarlas orgánicamente y de sostenerlas a través de la indoctrinación y la educación que el estado les ha entregado.