Me apuntan a un artículo sobre los ateos y qué puede decir la ciencia sobre ellos traducido por Anahí Seri, que amablemente lo ha puesto a disposición de quien quiera leerlo, compartirlo o bajárselo. Está en Google Docs; si alguien no puede verlo, el texto está publicado entero aquí, aquí, aquí, aquí, aquí y en un montón de lugares más.
El original es de Benjamin Beit-Hallahmi, para el periódico británico The Guardian. Su título es The likely atheists, que Anahí desafortunadamente ha traducido como “los buenos ateos”. En realidad likely significa “probables”. Lo que demuestran los estudios citados por Beit-Hallahmi es que, entre los ateos, es más probable de lo usual encontrar personas más inteligentes, cultas, tolerantes y caritativas. Nada dice, y está bien que no lo haga, sobre las causas. Estos estudios muestran correlaciones, no causalidades. No pueden ni deben servir como base para ningún tipo de discriminación. Pero sí pueden servir como base para combatir la discriminación que sufren los ateos en muchas partes del mundo, donde se los considera automáticamente sospechosos de inmoralidad o se les asignan estereotipos desagradables.