viernes, 17 de abril de 2009

Fan mail 5: Negacionismo teresiano

La Madre Teresa de Calcuta tenía muchas cosas cuestionables y a a sus devotos no les gusta que se hable mal de ella. Obsérvese si no esta gema del negacionismo:
Mirá. De la misma manera que alguien decide creer todo lo que vos enumeras para mostrar lo malo de la Madre Teresa yo decido creer otras cosas. Te cito: "Olvidadas fueron las reglas elementales de la lógica, que afirmaciones extraordinarias requiren evidencias extraordinarias" eso mismo te puedo decir a vos ya que ninguna de las cosas que enumeras me consta. Ademas si alguna de ellas fuera cierta pondría en evidencia que la santidad para la iglesia Católica no significa no tener ningún defecto sino arrepentirse del egoísmo y volver a empezar. Ella misma afirmaba necesitar confezarse una vez por semana porque se creía pecadora!. Detrás de la iglesia (santa y pecadora), hay un Dios que nos busca!!
Que no me digan después que la fe del creyente no es dañina para sus procesos mentales. Este buen comentarista decide creer que la Madre Teresa es una santa (en el sentido popular), y reivindica su postura (que es la del avestruz) sin que se le mueva un pelo. "No me consta", dice, a pesar de que se le ha puesto enfrente una entrevista con un periodista que escribió un libro entero e hizo un documental sobre los hechos comprobados de la Madre Teresa (cómo aceptó dinero de un estafador y no lo devolvió, cómo empleó el dinero en propagar su orden religiosa en vez de atender realmente a los enfermos, cómo en sus hospicios no había personal preparado ni antibióticos, se reutilizaban jeringas y se dejaba morir a personas que podrían haber tenido chance de vivir, cómo apoyó al dictador de Haití, cómo homenajeó al fallecido dictador de Albania, cómo militó contra el divorcio y luego celebró el divorcio de su amiga la Princesa Diana de Gales, cómo dijo que el SIDA era la recompensa de Dios por una conducta sexual impropia...).

Evidencias extraordinarias son lo que sobra — la Madre Teresa era una mujer que gozaba de la publicidad, y sus actos y palabras están ampliamente documentados. Se puede debatir si sus ideas y doctrinas eran buenas o malas (si merecía ser canonizada no es asunto mío; para mí lo que diga la Iglesia sobre uno de los suyos no tiene relevancia), pero los hechos objetivos no se pueden negar sólo porque no concuerden con la imagen deseada.

Qué buena salida es ésa, por lo demás: "santa y pecadora", igual que la Iglesia. Santa para ser venerada y para ser usada para la propaganda; pecadora para justificar sus ideas más reaccionarias y sus terribles errores...