miércoles, 22 de abril de 2009

Ciencia y religión, verdad y símbolo

Sobre la idea de que la religión y la ciencia buscan ambas la verdad, pero pertenecen a diferentes dominios (o alternativamente, que la fe y la razón son compatibles y complementarias), dice AC Grayling:
Para que esto funcione uno tiene que seleccionar ad hoc qué partes de las escrituras y del dogma deben tomarse como simbólicas y cuáles como literalmente ciertas; así pues: el Génesis es simbólico, la resurrección de Jesús literalmente cierta. El criterio principal es la conveniencia, siendo la resurrección un dogma necesario ante cuya violación de las leyes de la biología uno tiene que encogerse de hombros. Pero esta selección y reinterpretación sólo se hace con las fuentes religiosas; la ciencia no es tan sencilla de tratar de esta manera. La regla parece ser que, donde la ciencia y la religión estén en conflicto (digamos, por ejemplo, sobre el origen del universo), la historia religiosa (el Génesis) se transforma en un símbolo, evitando así la posibilidad de una confrontación directa y testeable.
La cita es de una crítica del libro Questions of Truth, de John Polkinghorne y Nicholas Beale. Me pareció pertinente luego de lo de Galileo. ¿Cuántas doctrinas tomadas literalmente de la Biblia han pasado a ser simbólicas o alegóricas? ¿Cuántas han sido reinterpretadas o adecuadas a los tiempos modernos para no chocar contra la ciencia y el conocimiento común en alza?