En tiempos oscuros la gente es guiada mejor por la religión, como en una noche negra como boca de lobo un ciego es el mejor guía; conoce los caminos y senderos mejor que un hombre que puede ver. Cuando llega la luz del día, sin embargo, es una tontería usar hombres viejos y ciegos como guías.
— Heinrich Heine, Gedanken und Einfälle, vol. 10.