martes, 9 de diciembre de 2008

Congreso Nacional de Ateísmo (cont.)

El 1º Congreso Nacional de Ateísmo de la historia de Argentina, celebrado en la ciudad de Mar del Plata, terminó este fin de semana. El jueves pasado lo anuncié aquí y di algunos enlaces.

La cobertura en los medios fue, lamentablemente, muy escasa. Los únicos diarios que cubrieron el tema fueron La Capital de Mar del Plata (por ser un evento local) y La Nación, diario porteño de circulación nacional. Esto último es muy valioso, especialmente siendo La Nación un medio de derecha, pero me extrañó que otros medios pasaran por alto totalmente el congreso. Página/12, por ejemplo, suele publicar notas sobre creencias religiosas y laicidad, e incluso sobre ateísmo, pero ni siquiera dedicó un párrafo al evento.
En cuanto a los blogs, se hizo mucha difusión del evento pero no he podido encontrar mucho de opinión sobre lo que realmente ocurrió, qué se dijo, qué conclusiones importantes se sacaron. Quizá sea pronto, pero espero ver en estos días algún video de las conferencias, transcripciones, y comentarios de los asistentes.

Hasta ahora lo que se rescató del Congreso fue:
  • Que la convocatoria fue buena, mayor de la esperada en términos numéricos. Considerando que cayó un fin de semana largo veraniego y que se realizó en el balneario más concurrido de la costa atlántica, es increíble que tantas personas hayan elegido el congreso antes que la playa.
  • Que el evento ayudó a darle voz a los ateos, que nos sentíamos "invisibles". Sería bueno, entonces, que se repitiera y se realizaran eventos similares en todo el país con cierta frecuencia, para dejar de ser una minoría exótica.
  • Que el gobierno local y el provincial valoraron el encuentro y lo facilitaron. El Concejo Deliberante de Mar del Plata lo declaró de interés y el gobierno bonaerense prestó el lugar. (Esto es todavía mejor si recordamos que el gobierno bonaerense está presidido por un tipo que hace unos meses fue a rezarle a la Virgen de Luján para que lloviera.)
  • Que hubo diálogo amable con representantes de distintas religiones. En la medida en que podamos dialogar, aunque nadie cambie de idea, podemos reconocernos como seres humanos con problemas comunes.
  • Que sirvió a los ateos para hacer autocrítica, especialmente sobre cómo comunican sus ideas. No está bien pelear contra los creyentes, se dijo, sino que se debe apelar a su racionalidad en un terreno común.
  • Que un evento así, a decir de Fernando Lozada (presidente y organizador), hubiera sido impensable hace veinte años. Hace veinte años la Iglesia estaba organizando marchas y boicots contra el gobierno por la aprobación de la ley de divorcio (y no pocos de sus representantes todavía tenían tribuna para defender la dictadura militar).
Espero que el Congreso haya sido sólo un primer paso y que estas conclusiones lleven a nuevas discusiones en la sociedad..., que nos hacen mucha falta.