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viernes, 27 de septiembre de 2013

El Papa no va a nombrar cardenal a una mujer

Los medios de la caverna católica se hacen eco de un artículo en tono humorístico publicado por el blogger “Elentir”, «El País ya puede leer tus pensamientos y convertirlos en noticia: lo hizo con el Papa». Elentir se indigna y bromea un poco sobre el ridículo artículo del diario español El País, «¿Una mujer cardenal?» en el que el periodista y escritor Juan Arias afirma que el papa se ha planteado “nombrar cardenal a una mujer”.

Ignoro si la explicación de la posibilidad en términos de derecho canónico de tal nombramiento es correcta. Lo cierto es que la “noticia” carece totalmente de fuentes, siquiera anónimas, a menos que —como Elentir teoriza jocosamente— Arias pueda leer la mente de Francisco, de manera que ese asunto es académico: se trata de algo cuya plausibilidad sólo podría interesarle a Dan Brown o algún otro escritor de esa calaña.

Confieso que el disparate me atrajo al principio. Soy culposo fan de las películas de cine catástrofe hollywoodenses sin visos de plausibilidad científica; el nombramiento de mujeres cardenales —o para el caso, cualquier relajamiento notable de la misoginia constitutiva y vertebral de la Iglesia Católica— calificaría como un evento catastrófico de una magnitud comparable a la de Armagedón, El día después de mañana o 2012. La idea de ser testigo de un cisma en la Iglesia Católica durante mi vida es tan atrayente que me es difícil sustraerme a la ficción de Arias.

Pero como no todo puede ser, hay que decir que no hay signo alguno de que Francisco plantee reformas radicales en la Iglesia. Cierto, está haciendo algunos cambios en la Curia, principalmente para sacar del medio a personajes cuyos vínculos con el lavado de dinero, el tráfico de influencias y Zeus sabe qué más estaba volviéndose demasiado notoria. Pero no creo que nadie pueda imaginar un cónclave o cualquier otra agrupación o institución eclesiástica donde los vetustos y misóginos cavernícolas que hoy conforman el Colegio Cardenalicio aceptaran compartir poder con una hembra humana. Dentro de trescientos o cuatrocientos años, tal vez (si nos guiamos por los tiempos católicos), pero no durante el papado de Jorge Bergoglio.

Para terminar: hay muy poco en el artículo de Elentir con lo que pueda estar de acuerdo, además de la obvia falta de profesionalismo periodístico de parte de Juan Arias. El País ya metió la pata otras veces, pero el ejemplo en el que insiste Elentir no lo prueba: no es cierto que El País haya dicho que “los fetos humanos no son humanos, pero los huevos de tortuga sí son tortugas”, como puede comprobar cualquiera que lea los artículos pertinentes sin las estrechísimas anteojeras del catolicismo y con un mínimo de buena fe, sentido común y capacidad de comprensión de textos. Un artículo sin fuentes es mal periodismo, pero no peor que un artículo con fuentes distorsionadas a propósito.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Gatopardismo papal

Gatopardismo papal

Hace unos días Jorge Bergoglio, alias el Papa Francisco, concedió a Antonio Spadaro, director de la revista jesuita La Civiltà Cattolica, una larga entrevista, que fue publicada en múltiples medios católicos. Los medios seculares tomaron las partes más jugosas de la entrevista y las difundieron, en general intentando mostrar las manifestaciones del papa como una revisión para bien o un progreso en la actitud de la Iglesia hacia sus blancos preferidos (las mujeres y los homosexuales).

En realidad, como los mismos comentaristas católicos se han empeñado en aclarar, el papa no dijo nada nuevo y de hecho reafirmó las posturas tradicionales de la Iglesia. Nada va a cambiar porque nada puede cambiar; el aborto sigue siendo un asesinato, tener sexo sin buscar hijos es ser anti-vida, y la homosexualidad es una especie de enfermedad cuyas víctimas merecen compasión.

El primer error que cometen los medios es suponer que el papa está hablando para toda la humanidad. Muy lejos de eso, el Papa le habla a los católicos (él dice “cristianos”, pero buena parte de los cristianos del planeta no considera que esos dos términos se solapen), y específicamente a los católicos de nombre y a los católicos devotos pero apartados de la Iglesia y que quieren —por alguna razón que se me escapa­— seguir sintiéndose parte de una iglesia que los rechaza con un mensaje expulsivo, condenatorio, basados en una moral absurda. Así lo expresa el entrevistador:
…aquellos cristianos que viven situaciones irregulares para la Iglesia, o diversas situaciones complejas; cristianos que, de un modo o de otro, mantienen heridas abiertas. Pienso en los divorciados vueltos a casar, en parejas homosexuales y en otras situaciones difíciles.
Es quizá sintomático el que no se comprenda muy bien si las “heridas” y las “situaciones difíciles” son padecimientos de las personas en cuestión o conflictos entre el modo de vida de esas personas y la Iglesia. Hay una infinidad de cristianos divorciados y vueltos a casar y de cristianos homosexuales en pareja que viven perfectamente felices, o al menos, tan bien o mal como cualquiera.

Sobre cómo llegar a esas personas (claramente la preocupación de cierto sector de la Iglesia, que ve cómo se han ido vaciando los bancos de la misa y las bolsas de la colecta), Francisco dice:
Tenemos que anunciar el Evangelio en todas partes, predicando la buena noticia del Reino y curando, también con nuestra predicación, todo tipo de herida y cualquier enfermedad. En Buenos Aires recibía cartas de personas homosexuales que son verdaderos ‘heridos sociales’, porque me dicen que sienten que la Iglesia siempre les ha condenado.
¿“Sienten” que la Iglesia los condena? El Papa, cuando era su gemelo malvado Jorge Mario Bergoglio, llamó al proyecto para permitir matrimonios entre personas del mismo sexo un plan del demonio. Y ése es uno de los calificativos más sutiles de los jerarcas de la Iglesia hacia los homosexuales.
La religión tiene derecho de expresar sus propias opiniones al servicio de las personas, pero Dios en la creación nos ha hecho libres: no es posible una injerencia espiritual en la vida personal.
Esto es cierto (menos lo de Dios, que no existe), pero sólo en cierto sentido. Las opiniones de los demás nos afectan, y es sabido que recibir opiniones negativas constantes nos puede afectar gravemente a nivel psicológico. Por no hablar de la influencia indirecta que tienen esas opiniones cuando son tomadas por verdades por otras personas. El mensaje de la Iglesia, repetido y amplificado por medios acríticos y por una cultura conservadora e hipócrita, afecta a los blancos elegidos por la Iglesia.

Sigue el papa:
Una vez una persona, para provocarme, me preguntó si yo aprobaba la homosexualidad. Yo entonces le respondí con otra pregunta: ‘Dime, Dios, cuando mira a una persona homosexual, ¿aprueba su existencia con afecto o la rechaza y la condena?’.
¿Cómo saberlo? Dios, si existe, no da muestras de aprobar o rechazar a nadie; sólo habla por personas que se dicen sus elegidos.
En esta vida Dios acompaña a las personas y es nuestro deber acompañarlas a partir de su condición. Hay que acompañar con misericordia. Cuando sucede así, el Espíritu Santo inspira al sacerdote la palabra oportuna.
¿“Su condición”? ¿“Con misericordia”? ¿Cómo puede interpretar eso alguien, si no es deduciendo que la Iglesia o Dios (que es lo mismo en la práctica) lo consideran un enfermo digno de lástima? ¿Hay que culpar al Espíritu Santo de no inspirar a los sacerdotes, o de inspirarles mal, cuando tratan a los homosexuales y transexuales como perversos, a las mujeres que abortaron como a asesinas, y así, generalmente desde la seguridad y la autoridad del púlpito?

Luego Francisco pasa a hablar de la confesión, que es la forma en que el sacerdote “acompaña” a quienes no cumplen con las reglas de Dios (la Iglesia). Lo hace con un ejemplo:
Estoy pensando en la situación de una mujer que tiene a sus espaldas el fracaso de un matrimonio en el que se dio también un aborto. Después de aquello esta mujer se ha vuelto a casar y ahora vive en paz con cinco hijos. El aborto le pesa enormemente y está sinceramente arrepentida. Le encantaría retomar la vida cristiana. ¿Qué hace el confesor?
La relación entre el sacerdote y los demás se plantea enteramente en términos de culpa y de la facultad del sacerdote de perdonar esa culpa. El sacerdote, y por extensión la Iglesia/Dios, sólo puede “acompañar” a una persona si ésta se admite pecadora y arrepentida. Si una persona, para vivir como desea y llegar a la felicidad, procede contra las prohibiciones católicas, la Iglesia sólo acepta recibirla si abyectamente se arrodilla y confiesa que sus deseos fueron incorrectos, se arrepiente de haber buscado esa felicidad y promete volver a hacer lo que la Iglesia/Dios manda en vez de lo que realmente quiere.

Finalmente llegamos a la frase que más llamó la atención de los medios:
No podemos seguir insistiendo solo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos. Es imposible. Yo he hablado mucho de estas cuestiones y he recibido reproches por ello. Pero si se habla de estas cosas hay que hacerlo en un contexto. Por lo demás, ya conocemos la opinión de la Iglesia y yo soy hijo de la Iglesia, pero no es necesario estar hablando de estas cosas sin cesar.
De aquí podemos derivar dos interpretaciones: la más piadosa y la más realista. La interpretación piadosa es que Francisco está pidiendo a su Iglesia que no se la pase señalando pecados, y que cambie el enfoque: del ataque a la bienvenida, de la moralización severa a la misericordia.

La interpretación más realista es que Francisco ha entendido que la Iglesia va a seguir perdiendo popularidad y fieles si todas sus intervenciones públicas se refieren directa o indirectamente a su fijación contra el sexo no reproductivo, actividad que no por ser dogmáticamente pecaminosa deja de ser el pecado más frecuente de la inmensa mayoría de sus feligreses y de los seres humanos en general, además de uno de los más placenteros.

Quienes seguimos a la prensa católica sabemos que, excluyendo las noticias de índole administrativa (eventos, designaciones de funcionarios, documentos papales), la mayor parte de lo que emana de allí y que constituye aparentemente la tarea diaria y exclusiva de obispos y cardenales es un compendio de amenazas y advertencias contra el aborto, los preservativos, la homosexualidad, la educación sexual y los anticonceptivos, es decir, en el fondo, contra toda forma de sexo que no esté destinada a producir futuros pequeños católicos sino a hacer meramente feliz a quien lo practica. Francisco, por convicción o por conveniencia, sabe que este mensaje no hace sino alienar a gran parte de la población.

Decía magistralmente George H. Smith en Atheism: The Case Against God:
“A cambio de la obediencia, el cristianismo promete la salvación en una vida futura; pero para poder lograr obediencia a través de esta promesa, el cristianismo debe convencer a los hombres de que necesitan salvación, que hay algo de lo que deben salvarse. El cristianismo no tiene nada que ofrecer a un hombre feliz que vive en un universo natural e inteligible. Si el cristianismo quiere ganar una base sólida para la motivación, debe declarar la guerra al placer terrenal y a la felicidad, y éste, históricamente, ha sido precisamente su modo de acción. A los ojos del cristianismo, el hombre es un pecador, está inerme ante Dios y es potencialmente combustible para los fuegos del infierno. Así como el cristianismo debe destruir la razón antes de poder adelantar la fe, de la misma manera debe destruir la felicidad antes de poder adelantar la salvación.”
Es posible que este discurso más moderado que Francisco saca a relucir disimule la táctica de crear culpa para luego vender salvación a cambio de obediencia, y en algunos casos alivie a aquellas personas que ya hayan asumido la culpa con tanto fervor que no puedan dejarla de lado de otra manera que recibiendo el “acompañamiento” interesado de la Iglesia. Pero la diferencia es de forma, no de fondo, igual que la diferencia entre el popular y campechano Francisco y su poco carismático predecesor.

martes, 23 de julio de 2013

Victimismo en las noticias católicas

El laicismo hace llorar a la Virgen.
El lector habitual sabrá que cada dos por tres se escribe aquí sobre la autovictimización de los creyentes religiosos. El victimismo corre casi parejo con la indignación beata, ambos montados sobre una mezcla de hipocresía y de falta de contacto con la realidad. Dárselas de sufridos parece ser un pasatiempo o un acto reflejo para muchos creyentes, notablemente los que menos sufridos son.

Hace diez días me puse a la tarea de determinar si esto era una impresión mía, causada por un sesgo de atención o por prejuicio o mala leche. Mi tema más habitual es la Iglesia Católica (por razones de proximidad) y mi fuente católica más habitual es ACI Prensa, por lo cual la elegí para un primer ensayo. Escribí un programita y con él bajé y recopilé texto y datos de exactamente 1000 artículos del sitio web de ACI, en orden secuencial hacia atrás, con fechas desde el 26 de abril hasta el 13 de julio de 2013; luego los fui leyendo rápidamente, uno a uno, marcándolos según fueran pertinentes o no al tema de la autovictimización.

El criterio para marcar un artículo como victimizador fue necesariamente amplio. Hubo muchos casos límite. Traté de errar contra mi sesgo antes que a favor de él, pero no dejé pasar las instancias de victimización aunque fueran breves.

ACI publica bastantes noticias sobre el aborto. Muchas de éstas son victimistas, porque los antimujeres emplean una táctica que consiste en tratar a las mujeres como víctimas de circunstancias que las impulsan al aborto, para luego simular identificarse con ellas. También son en cierto sentido victimistas las noticias sobre aborto que enfatizan la necesidad de proteger a los “niños” (embriones y fetos). Sin embargo, sólo consideré para mi estudio aquellas noticias relacionadas al aborto que traten de los antiabortistas como víctimas o que transformen explícitamente el asunto de los fetos en un clamor por sus supuestos derechos humanos.

San Esteban, lapidado por el lobby gay.
De la misma manera, prácticamente todas las noticias relacionadas con los derechos de los homosexuales y el matrimonio entre parejas del mismo sexo tienen un tono victimista, con el que los homófobos militantes plantean su supuesta alarma por la degeneración de la sociedad, pero sólo consideré aquéllas que ponen a los niños como escudo con tono plañidero y sobre todo las que plantean que no poder discriminar a los homosexuales es discriminación, censura o privación de la libertad religiosa.

No incluí en la categoría victimista aquellas noticias donde hubiese víctimas o daños objetivos, concretos, por más que la intención manifiesta fuera la victimización, como es el caso de los reportes de cristianos perseguidos o asesinados en Medio Oriente, India, Pakistán, China, etc. Sí las incluí cuando se mezclaron adrede esta clase de incidentes con falsas víctimas, como (por ejemplo) católicos sancionados por discriminar a homosexuales.

Tampoco consideré los reportes de ofensas a los sentimientos religiosos como victimistas salvo cuando el tono de la noticia fuese claramente tal y no de indignación.

Una vez por día ACI publica un artículo que es un simple resumen de los artículos del día; descarté éstos y me quedé con los 950 restantes. Había otros 20 artículos que consistían en un breve anuncio de que el Papa había nombrado un nuevo obispo, sin más apreciaciones, pero los dejé estar, al igual que pares duplicados donde un artículo consistía en un video relacionado con una noticia publicada aparte. También mantuve los artículos que fueran reproducciones textuales de homilías o documentos. Tenga el lector en cuenta que estamos en un momento muy particular: en estos últimos meses ACI, como todas las agencias católicas, ha dedicado gran parte de su espacio a noticias del estilo “Francisco sorprende otra vez al mundo al agacharse para levantar un pañuelo y devolvérselo al cardenal Fulano”.

¿Cuál fue el resultado? Exactamente cincuenta artículos autovictimizadores, es decir, poco más del 5%, en setenta y ocho días, o sea aproximadamente uno cada día y medio.

Es obvio que la autovictimización no es tan frecuente como yo percibía; por otro lado, no sé si publicar un alegato victimista por cada 19 artículos, o cuatro artículos victimistas por semana, es objetivamente mucho o poco. Supongo que todo depende de la posición de quien los escribe. Cuando se trata, como en ACI Prensa, de católicos españoles de derecha, es difícil creer que tengan tanto de qué quejarse, salvo (desde luego) por comparación con tiempos más felices para ellos, como la dictadura fascista de Franco o las épocas de esplendor de la Inquisición.

Mártires españoles víctimas de la intolerancia religiosa
Mártires víctimas de la intolerancia religiosa en España.

Ser (sentirse) una víctima es inherente al cristianismo, señal de que el creyente está haciendo lo que Dios desea y el mundo desprecia, como Jesús mismo presagió a sus seguidores, pero en ninguna parte se ve que Jesús les haya mandado a armar un espectáculo de su supuesto sufrimiento.

A continuación les dejo los links de los artículos que seleccioné.
  1. "Día oscuro" para Irlanda tras aprobación de ley del aborto
  2. Ante presiones del lobby gay y del aborto laicos bolivianos piden defender vida y familia
  3. Cardenal Dolan: Mandato abortista de Obama sigue amenazando libertad religiosa en EEUU
  4. Eliminan en Croacia educación sexual que incentivaba la masturbación en niños
  5. Organización para la Seguridad y Cooperación Europea rechaza promoción activa de homosexualidad
  6. VIDEO: ¿Cómo se vive la fe a los 20 años?
  7. Autoridad vaticana: "El principal problema de la familia es una cierta cultura que quiere abolirla"
  8. Abusos en EEUU: Cardenal Dolan rechaza acusaciones "desacreditadas"
  9. VIDEO: Obispo defiende a joven encarcelado por oponerse a uniones gay en Francia
  10. Alcalde prefiere cárcel antes que celebrar la “farsa” del matrimonio gay
  11. Productores de Bollywood se disculpan por filme que ofende a cristianos y retiran escena
  12. EEUU: Iglesia llama a “redoblar esfuerzos” ante aval de Corte Suprema a uniones gay
  13. Corte Suprema de EEUU obliga a reconocer "matrimonio" gay
  14. Publican en España libro sobre libertad religiosa y cristianos perseguidos
  15. 20 organizaciones rechazan lobby del aborto que busca vulnerar derechos de niños en Perú
  16. Duras críticas a Parlamento Andino por apoyo al aborto y discriminación contra católicos
  17. Mons. Fernández critica intolerancia contra educación católica en España
  18. Italia: Piden no “humillar” al matrimonio con proyecto de ley de uniones de hecho
  19. Iglesia en Colombia: No se puede obligar a notarios y jueces a formalizar uniones gay
  20. Foro del Parlamento Andino exige discriminar a católicos de la vida pública
  21. Con una mitra en la cabeza joven universitaria reparte condones semidesnuda
  22. Parlamento de Rusia aprueba norma para proteger sentimientos religiosos
  23. Convención pro gay de OEA atenta contra libertad de expresión, advierten
  24. Obispo resalta coraje de madre católica asesinada por joven gay en EEUU
  25. VIDEO: Joven cambia discurso de graduación por Padrenuestro pese a prohibición en EEUU
  26. VIDEO: Lobby gay y del aborto ante OEA intenta boicotear declaración pro vida y pro familia
  27. Con aborto y agenda gay OEA viola derechos fundamentales, alertan
  28. EEUU: Denuncian acoso e intimidación del gobierno a pro-vidas
  29. Gobierno español destina casi 2 millones de dólares a activismo gay, pro aborto y laicista
  30. Juristas argentinos cuestionan proyecto de ley de fecundación asistida
  31. Ante violencia feminista radical “Antígonas” promueven auténtica dignidad de la mujer
  32. Legionarios de Cristo y Regnum Christi en etapa de penitencia y oración
  33. Denuncian aumento de discriminación contra cristianos en países de la OSCE
  34. Cuando "todo es bello" algo no funciona en la vida cristiana, dice el Papa Francisco
  35. Ante "matrimonio" gay en Francia Obispos piden oración y lucha por la familia
  36. Obispo incide en derecho de padres a educar a sus hijos según sus convicciones
  37. EEUU: Dejarían sin fondos a agencias que no den niños en adopción a parejas gays
  38. Reunirán un millón de firmas en un manifiesto en defensa del derecho a la vida
  39. Mons. Fernández exhorta a no callar el genocidio del aborto
  40. México: Denuncian intolerancia religiosa en Universidad Latinoamericana
  41. Marcelo Diez, el argentino cuya vida se ve amenazada por falsa “muerte digna”
  42. Ayuda a la Iglesia Necesitada premia a azafata despedida por llevar crucifijo al cuello
  43. Argentina: Apoyan a Obispo que defiende vida de joven con inconsciencia permanente
  44. Organizan Jornada de quince días por la Libertad Religiosa en EEUU
  45. Perú: Municipalidad busca aprobar "ordenanza gay" en día de Virgen de Fátima
  46. Concytec deja sin efecto polémica norma que prohibía imágenes religiosas
  47. Obispo pide que confíen a la Iglesia vida de joven en estado de inconsciencia permanente
  48. Norma que destierra objetos religiosos en Perú es inconstitucional, dice experto
  49. Perú: Prohibición de imágenes religiosas es “inicio de discriminación de la fe”, denuncia Arzobispo
  50. Tras ataque a Arzobispo, piden detener toda forma de intolerancia religiosa

viernes, 22 de febrero de 2013

¿No más homofobia?

Veo en los medios católicos cierta alegría porque la agencia de noticias global Associated Press ha decidido prohibir a sus redactores el uso del término homofobia, quitándolo de su universalmente reconocido manual de estilo. (Un manual de estilo es una serie de guías, convenciones y reglas —desde la puntuación hasta la gramática— que se deben seguir para componer un documento, tal como un artículo periodístico, dentro de una organización.)
El Manual de Estilo de AP se autoproclama “la Biblia del periodista”, y es considerado por muchas personas de prensa en el mundo como una referencia importante de redacción correcta en diarios y revistas, particularmente en inglés.
Como, naturalmente, muchos de nosotros nos referimos al fomento cristiano del odio a los homosexuales como “homofobia”, se supone que los católicos deben estar contentos porque al menos la agencia que alimenta con sus noticias a muchos de los medios más importantes del planeta va a dejar de usar ese término, el cual no se corresponde con la realidad, vale decir, con el hecho de que los cristianos devotos aman tiernamente a los homosexuales y no los discriminan ni les desean la muerte ni un poquito.

Después de un par de disquisiciones más, el artículo de ACI Prensa que estoy consultando pasa a citar a Óscar Rivas, director del ignoto Instituto Mexicano de Orientación Sexual, que pese a su nombre inocuo —diseñado sin duda para atraer exenciones impositivas y financiación estatal— es claramente una fachada del movimiento antisexo católico. Rivas señala que “se ha abusado” de la palabra homofobia “para atropellar otros derechos como el de libertad de expresión o de culto”, y que actualmente “cualquiera tiene miedo de ser tachado de homofóbico”.

¿A qué llegamos con todo esto? Bien, como de costumbre la prensa católica quiere hacer ver que algo es blanco cuando en realidad es negro. Lo que hizo AP fue prohibir que se use el término homofobia por considerar que fobia remite a una enfermedad o discapacidad mental que causa un miedo irracional. La sugerencia para los redactores no es, sin embargo, ignorar la prédica de odio a los homosexuales que insume gran parte del amplio tiempo libre de todos y cada uno de los obispos católicos y pastores evangélicos fundamentalistas del mundo, por no hablar de los obvios motivos de las diarias palizas, torturas y asesinatos de homosexuales que ocurren en nuestro planeta, sino calificar esas cosas de manera más correcta y específica como (por ejemplo) anti-gay.


La idea de que homofobia es un término incorrecto no es nada nuevo: hace tiempo circula en las redes sociales (atribuida a Morgan Freeman y otros). Confieso que yo padezco de aracnofobia; es un miedo irracional, ya que la mayoría de las arañas no tienen interés en picarme ni son peligrosas para mí. Yo no odio a las arañas ni quiero verlas desaparecer de la faz del planeta (de hecho, me da lástima matarlas). Imagino que algunas personas pueden ser homofóbicas, en el sentido estricto de que sienten temor a asociarse con (personas que ellos creen que son) homosexuales, sin quererlo y sin poder evitarlo. En la inmensa mayoría de los casos, sin embargo, en que se habla de homofobia en los medios o en cualquier lugar que importe, se está hablando de una repulsión que lleva al odio y que se expresa en una discriminación que incluso suele ser reconocida y justificada.

Creo de todas formas que AP se equivoca al asignarle a una palabra un espectro de significado tan estrecho, y que no deberíamos seguir ese camino. Las palabras no son presas de su propia etimología, y a diferencia de otras palabras, homofobia no tiene otro significado: es un término nuevo, que nunca se usó para algo distinto. (No es tal el caso de otros términos que se usan mal coloquialmente: por ejemplo, la gente retraída o tímida etiquetada como autista, los de carácter extremo como bipolares, los que cambian de idea bruscamente como esquizofrénicos.)

El cronista católico menciona que AP también prohibió la expresión limpieza étnica. Lo relevante —y lo que no nota el infeliz— es que se la prohíbe porque se trata de un eufemismo. Igual que homofobia, no describe la situación en términos claros. Nadie está limpiando nada cuando hace una limpieza étnica; simplemente está matando gente. Nadie tiene miedo a la homosexualidad cuando hace lobby legislativo para que los gays tengan menos derechos que los heterosexuales; simplemente está militando contra los gays. Si es el miedo lo que hace que un gobierno ahorque a los gays en las plazas, no es de mayor importancia en la descripción del hecho: se trata de odio e intolerancia sin más.

Usemos la palabra homofobia, si es para abreviar y todos lo entienden así; no la usemos si creemos que puede llevar a confusión. Pero como sea, no dejemos que una palabra oculte los hechos reales o que los intolerantes lleven la discusión a la mera semántica.

lunes, 2 de julio de 2012

No nos dejes caer en la ficción

«Una cuestión interesante es si esta película no tendría que reservarse solamente a mayores. Cualquier adulto distingue realidad de ficción: basta con un poco de cultura. Pero, ante una manipulación de la historia, a un niño le faltan elementos de juicio: no basta añadir el cartel de “ficción”.

»Así como se protege a los menores de las escenas explícitas de sexo y violencia, ¿no habría que protegerlos de la violencia expresada de forma más sutil y, por eso, más insidiosa?»
— Marc Carroggio, responsable del Opus Dei para las relaciones con los medios internacionales, sobre el lanzamiento del film El Código Da Vinci (enero de 2006).

miércoles, 21 de septiembre de 2011

III Congreso de Ateísmo, día 2, parte 2

Continúo con la reseña del segundo día del III Congreso Nacional de Ateísmo.

Dr. Héctor E. Recalde
El segundo día del Congreso de Ateísmo continuó con una ponencia del Dr. Héctor E. Recalde (que no es el diputado Héctor Recalde, como él mismo aclaró apenas empezar, sino un historiador), que disertó sobre la vida de Carlos Olivera, diputado librepensador y anticlerical de principios del siglo XX, que pertenecía a un grupo diverso conformado por liberales, socialistas, anarquistas, minorías religiosas y masones. En 1902 presentó (entiendo que por primera vez en Argentina) un proyecto de ley de divorcio vincular. Era periodista y, antes de presentar su proyecto, buscó generar conocimiento y debate sobre el mismo escribiendo cartas y editando artículos destinados a distintos sectores de la sociedad. El proyecto ingresó al recinto legislativo con apoyos influyentes y buenas perspectivas, pero fue finalmente derrotado. Olivera trabajó en otros varios proyectos secularizadores pero ninguno llegó a ser tratado en el parlamento.

Dip. Jorge Rivas
Luego llegó el momento de la intervención del diputado Jorge Rivas. Rivas fue brutalmente golpeado en un intento de robo en 2007 y a raíz de las graves lesiones que sufrió quedó incapacitado para moverse; al día de hoy puede mover la cabeza pero no hablar, y se comunica a través de una computadora instalada en su silla de ruedas, con un sintetizador de voz. Su ponencia fue pregrabada y a diferencia de las demás no se permitieron preguntas (el proceso de componer frases toma bastante tiempo), pero Rivas quería, evidentemente, estar presente y participar físicamente en el Congreso. Habló en general sobre la trayectoria de la laicidad estatal, destacándose varios puntos:
  • “Un estado democrático no sólo puede sino que debe ser laico.” Lo contrario de la laicidad es el poder de una religión sobre el estado y los ciudadanos, lo cual por definición es contrario a la democracia.
  • El artículo 2 de la Constitución Nacional (que comanda el sostenimiento de la Iglesia Católica por parte del estado) es un ejemplo de los compromisos que tuvieron que hacer los sectores laicistas de las naciones emancipadas de España para poder aprobar sus constituciones modernas. No se podía eliminar toda influencia clerical, pero cierto grado de laicidad era requisito para atraer la inmigración de extranjeros, que vendrían con creencias diversas.
  • “Las sociedades son más laicas que sus estados.” Las leyes a veces van por delante y otras veces por detrás de la sociedad. Para Rivas, desde 2003 (comienzo del kirchnerismo) hay un proceso en marcha con buenas perspectivas hacia la laicidad.
La presencia de Rivas fue notada por los medios locales.

En la siguiente entrega continúo con la reseña del segundo día del Congreso.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Intervalo

Para darles y tomarme un descanso de las reseñas diarias del III Congreso Nacional de Ateísmo, les dejo unas notas para leer, que fueron publicadas sobre el tema en el diario La Capital de Mar del Plata. La primera es una crónica breve del primer día del Congreso, escrita el día siguiente; nada que no sepamos, aunque de cualquier forma me extrañó la forma en que se tituló (“Los ateos se juntaron en un congreso local”, como si fuéramos todos ateos —no era así, porque el Congreso no ha sido nunca exclusivo—, y como si fuera un tema de la ciudad, siendo que precisamente se denomina Congreso Nacional, y hubo incluso un ponente de Brasil).

La segunda nota es del domingo 11 y menciona la ponencia del diputado nacional Jorge Rivas a favor del estado laico. La nota fue republicada por el blog del diputado. En unos días tendrán ustedes mi reseña sobre eso.

La tercera y última nota es del martes 13, dos días después de la finalización del Congreso, y de la autoría de Antonio Marino, obispo de Mar del Plata. Habla de ciencia, religión y moral, confundiendo tanto las cosas que uno no sabe qué quiso decir, más allá de “mejor obedézcanme”, que es el único mensaje que los pastores católicos transmiten con claridad. Yo lo resumiría así: tenemos cada vez más medios tecnológicos; los tabúes religiosos impuestos desde el estado y las leyes están perdiendo fuerza; sin esos tabúes para obligar a la gente a someterse a nuestras reglas, ¿cómo haremos para que la tecnología no nos destruya? Aparenta estar gravemente preocupado y sólo querer plantear esa preocupación a los lectores —es decir, es lo que en las discusiones por internet se suele llamar un concern troll. Tal como explicara Estela Díaz en su ponencia, utiliza un discurso secularizado, sin hacer referencia a su particularísima forma de religión o a su dogma y enmarcando su proclama final como una cuestión de derechos humanos.

Y eso es todo por hoy. Enseguida continuamos con la programación habitual.

lunes, 20 de junio de 2011

Gente normal se busca

Atención: se busca gente normal dispuesta a ser portavoz de la Iglesia ante los medios. Los convoca Catholic Voices España. No es broma.
A la cita del "cásting", se han presentado unas 40 personas dispuestas a someterse a una entrevista personal, un examen de conocimientos religiosos y una prueba de televisión en la que simulan una entrevista con preguntas polémicas.
Me cuesta imaginar qué preguntas polémicas habrán sido capaces de pensar los católicos. Es todo un problema, ése: para entrenar a personas a debatir y defender una posición, tienen que conocer razonablemente bien lo mismo que conoce el oponente y estar atentos a los puntos débiles de su propio bando. Eso puede ser destructivo para una doctrina dogmática y aislada de la realidad material como lo es el cristianismo en general o el catolicismo en particular. O sea, dependiendo del tema, hay que entender de medicina, psicología, biología, cosmología, historia… y después hay que desaprenderlas para poder contradecir puntos claves de todas esas ciencias, para sostener ideas como la patologización de la homosexualidad, la existencia de una esencia personal humana en grupos de células indiferenciadas, la historicidad y veracidad de los evangelios, la creación de un universo y de seres inteligentes con un Plan maestro, etc.

Creo que si yo estuviera a cargo del tema me conformaría con seguir aprovechándose de la desesperación, la ignorancia y los sesgos cognitivos de la gente durante unas cuantas generaciones más. Es la apuesta más segura.

domingo, 10 de abril de 2011

Juzguemos al ateo (A230)

A través de Ateos y Ateas en Bolivia me entero de un programa televisivo, emitido hace poco por la red PAT, en el cual se aprovecha la increencia de Mauro Peña, parlamentario de Santa Cruz, para hacer una especie de “tiro al ateo”. Comienza con la confesión de Peña, luego viene un punzante cuestionario sobre su patrimonio personal y luego las preguntas para que el pueblo (“el soberano”, según la conductora) responda u opine:
  • ¿Qué cree usted que hace que una persona deje de creer en Dios? ¿La acumulación de dinero, la adquisición de conocimientos, alguna tragedia familiar o alguna otra causa?
  • ¿Qué piensa cuando escucha al nuevo presidente de la Brigada Parlamentaria cruceña, el diputado por el MAS Mauro Peña, decir que “Dios no existe”?
  • ¿A usted le gustaría que sus hijos crean o no crean en Dios? ¿Por qué?
Es imposible resumir las respuestas enviadas al programa, pero entre las indignadas profesiones de fe, presunciones sobre lo que los ateos somos o cómo debemos sentirnos por estar sin amigo imaginario, y “demostraciones” informales de la obvia existencia de Dios por parte de creyentes ignorantes de toda ciencia o de un mínimo de lógica, hay más de uno que cuestiona la idea de que un representante del pueblo pueda ser de una creencia diferente a la de la mayoría (!) y otros que directamente quisieran prohibir que se cuestione a Dios o se hable ligeramente su existencia en público, no vaya a ser que los niños escuchen (!!!). El tono general es de fingida incredulidad, a veces condescendiente, en otros casos violentamente intolerante.


Oscar Garrido (el ateo boliviano exiliado en Suecia que habla primero) escribe en ateismo.ws puntualizando algunas de las fallas y parcialidades del programa (“Censura en PAT”), señalando que en Bolivia hay más de 255 mil ateos y agnósticos y que su derecho a tener una cosmovisión distinta de la de la mayoría está garantizada en la nueva Constitución. (La fuente de esa notable cifra, que representa alrededor del 2,5% de la población, es la categoría “Ninguna religión” del censo nacional de 2001. La cantidad real probablemente sea más alta, según lo reflejan otras encuestas, pero no queda claro cuántos bolivianos son realmente ateos/agnósticos, cuántos practican alguna espiritualidad que no se identifica como religión, y cuántos son religiosos indiferentes.) Garrido también nota las brutas falacias de los invitados creyentes (un pastor protestante y un sacerdote católico), además de la parcialidad manifiesta de la conducción del programa.

Además de Garrido también se le deja un breve espacio a otro ateo, Steve Conde, a quien dejan colgado sin poder contestar a algunos de los cuestionamientos más desagradables ni refutar las mentiras más burdas (el pastor evangélico se da el lujo no sólo de decir que el terrorismo es fruto del ateísmo sino también de propagandizar contra la teoría de la evolución basándose en los argumentos típicos del creacionismo rancio).

Consulté a Garrido por Ateos y Ateas en Bolivia y me dice han deseado por años formar una asociación así, pero antes no tenían suficiente masa crítica para ello. El grupo pronto tendrá una página web, según me cuenta. Le pregunté sobre la parcialidad de la conducción del programa. Resulta que PAT, que transmite desde La Paz y Santa Cruz y se ve en las ciudades más importantes de Bolivia, pertenece a un grupo de Santa Cruz cercano al partido opositor Unidad Nacional, del empresario y economista neoliberal Samuel Doria Medina, por lo cual no es de extrañar que se monte un programa entero para ensuciar a un político oficialista.

Al final lo que queda es una demostración más de que los ministros de las religiones tienen licencia para mentir a sus anchas, y que la única manera de evitar que una visión no teísta demuela sus argumentos es no permitirla en el discurso público: que es, precisamente, lo que muchos quieren que ocurra en Bolivia.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Ley de libertad religiosa: entrevista en Radio Nacional Rosario (A218)

Hace cosa de un mes fui invitado al programa La Huella: Noticias del Bicentenario, por Radio Nacional Rosario, para hablar de mis temas habituales. El programa era sobre la historia política de la Iglesia Católica en Argentina. Finalmente me quedé más de la cuenta hablando de un solo tema, el proyecto de ley de “libertad religiosa” impulsado por la diputada evangélica Cynthia Hotton, y sólo al final atiné a decir algo sobre la iniciativa de Apostasía Colectiva, que se concretaría un mes después. Martín Paoltroni, uno de los conductores, me avisó de que tenían subido el programa entero en su blog, y aquí está para que lo escuchen, en dos partes.

Bloque 1:

Bloque 2:

domingo, 28 de noviembre de 2010

Por Radio Orillas, hablando de religión

El pasado 19 de noviembre estuve en el programa que la agrupación Orillas tiene en FM AZ, invitado para hablar sobre temas religiosos de actualidad: el proyecto para quitar los símbolos religiosos de los espacios estatales en Santa Fe, de la diputada provincial Alicia Gutiérrez, y la ley de “libertad religiosa” impulsada por la diputada nacional Cynthia Hotton. Como estos temas inevitablemente llevan a otros y además los chicos (Ezequiel Del Bianco y Federico Fuhrmann) me concedieron amplio margen para la digresión y el comentario al margen (por no decir divagación), temo que finalmente casi todo el programa —una hora, menos cortes musicales— giró en torno a la religión.

Ayer Ezequiel (que es el autor de Proyecto Sandía y Alerta Pseudociencias) me pasó el audio del programa, y yo quiero compartirlo con ustedes. El archivo de audio se puede bajar o escuchar online.


Algunas de las cosas que se mencionaron en el programa fueron:
Que lo disfruten.

martes, 23 de noviembre de 2010

¿En qué creemos los argentinos?

Vi este programa y quería compartirlo con ustedes (lo anuncié por Facebook y por Twitter pero no todos pudieron verlo). Salió por el canal TN el pasado domingo 21. Se llama “Argentina para armar” y es un ciclo semanal que conduce María Laura Santillán. El tema era “¿En qué creemos los argentinos?”. Los invitados fueron:
El programa no fue (no podía ser) de muy alto vuelo, pero a pesar de su planteamiento simplón surgieron unas cuantas perlas de interés, como la diferencia entre las cuestiones elevadas de la fe y las necesidades de consuelo y contención cotidianas de la gente, el significado del dolor y el descubrimiento de la finitud humana, el rol de la ciencia como reemplazo de la religión, etc. De los invitados el que más me gustó fue Mujica, con quien estoy absolutamente en desacuerdo (¡encima de católico, posmoderno!) pero que supo explicar muy bien lo que quería decir. El que menos me gustó fue Hunzicker, que parecía nunca poder llegar al punto que quería remarcar, y sólo dejó en claro que para él el sufrimiento no puede ni debe ser suprimido porque es parte de la esencia del ser humano. Oesterheld estuvo particularmente repugnante cuando, respondiendo a los cuestionamientos de Mallimaci sobre los escándalos de pederastia que envuelven a la Iglesia (y otros notorios episodios), se regodeó en el hecho de que a pesar de todo la gente común sigue creyendo en los curas, yendo a procesiones y rezándole a sus santos. Frigerio tuvo una participación más bien explicativa, al igual que Sztajnszrajber, al que confundí con un creyente posmoderno por sus disquisiciones sobre lo que Dios es o no es.

María Laura Santillán estaba absolutamente sobrepasada pero lo manejó bien, dejando que los invitados hablaran entre ellos con pocas interrupciones.

Recomiendo verlo con calma y después, si quieren, lo debatimos aquí.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Marjoe

Marjoe es un documental del año 1972 sobre el “niño predicador” Marjoe Gortner y su trayectoria adulta como estafador de crédulos fervorosos. Es alucinante y bastante doloroso, si uno lo piensa bien. Vale la pena verlo.

No los aburriré con detalles biográficos que pueden leer en otra parte. Basta decir que Marjoe (un nombre ensamblado a partir de Mary y Joseph, es decir María y José) fue obligado a “predicar” desde los cuatro años, repitiendo sermones furibundos y gestos histriónicos ante congregaciones pentecostales, por una madre que en ocasiones lo sofocaba con una almohada o le metía la cabeza bajo el agua para motivarlo sin dejarle las marcas que una golpiza sí dejaría. De adolescente Marjoe dejó el negocio, pero volvió más tarde, de adulto, recorriendo los estados sureños de Estados Unidos con un mensaje de condenación y salvación en el cual no creía en lo más mínimo. Y así por dos años, hasta que no pudo más con su conciencia.

Lo que hace distinto este documental es que los realizadores encontraron a Marjoe Gortner en el preciso momento en que se replanteaba por enésima vez abandonar la predicación, y éste decidió mostrarles los secretos más oscuros del arte del pastoreo de almas crédulas, con una franqueza y un cinismo que puede helar la sangre a más de uno. Lo que hizo, sin comunicarle ni siquiera a su padre su decisión, fue darle permiso al grupo de filmación para que filmara toda su última gira de evangelización: no sólo las celebraciones, sino lo de después: Marjoe y su socio contando entre risas el dinero esquilmado a los fieles; Marjoe confesando que no cree en absolutamente nada de lo que predica mientras repite sin esfuerzo visible sus paroxismos escénicos de adoración a Jesús; Marjoe explicando a los documentaristas cómo funciona el engaño de las sanaciones (“el 99% es psicosomático”); Marjoe contando cómo le hubiera gustado ser una estrella de rock y cómo copia los movimientos de Mick Jagger cuando predica…


Marjoe Gortner (o al menos el Marjoe de la película) es una persona sorprendente: un niño prodigio al que sus padres utilizaron de la peor manera y que, increíblemente, no les guarda rencor. Uno espera, en cualquier momento del documental, que la filmación termine abruptamente con una noticia trágica. Pero Marjoe siempre sonríe. Rehace su vida, es feliz con una mujer, y ni siquiera el hecho de que ha pasado los últimos dos años estafando a miles de personas y que no le importe mostrarlo en cámara nos hace odiarlo. Sabe que ha hecho cosas malas pero no se considera un malvado, y va a dejarlo. Quizá no le importe tanto reírse de toda la gente a la que ha estafado porque en el fondo se está riendo de sí mismo, de su infancia perdida y de dos años de doble vida pasados en rutas y hoteles, actuando como un payaso en un circo religioso.


El documental tiene casi 40 años y poco ha cambiado en las congregaciones pentecostales de Estados Unidos, aparte de los Cadillacs, los peinados al spray y las camisas inverosímiles. Eso sí que no es para risa.

Marjoe fue producido y dirigido por Howard Smith y Sarah Kernochan en 1972, y ganó el Oscar a la Mejor Película Documental en 1973. Se puede ver online en Google Video (The Story of Marjoe) y se consigue desde BitTorrent. No hay subtítulos, que yo sepa, en ningún idioma. Para más datos: Marjoe en la Internet Movie Database; Marjoe en Wikipedia (en inglés).

jueves, 5 de agosto de 2010

El milagro argentino (A199)

Infografía de Clarín
Según un estudio recientemente publicado, siete de cada diez argentinos creen en milagros. Y más aún: uno de cada dos cree haber sido testigo de un milagro (en casi la mitad de los casos, la curación de una enfermedad).

Hasta ahí los números. No hace falta decir (o sí, aunque no precisamente aquí) que la contrapartida de esa cifra de la credulidad argentina es un descreimiento bastante considerable, que a los diarios no se les ha ocurrido mencionar en sus titulares: tres de cada diez argentinos no creemos en milagros. Los titulares mediáticos deben transmitir información y, en esta era de sobreoferta informativa, intentar impresionarnos mostrándonos a primera vista algo nuevo, inesperado; sin embargo, no hay nada de eso en un titular que confirma que una mayoría de los ciudadanos de una cultura de matriz religiosa y extremadamente supersticiosa creen en milagros.

“Ninguna persona razonable puede creer en la religión cristiana sin un milagro”, como decía el filósofo J. L. Mackie, y eso hace que esos tres de cada diez sean una paradoja. Las encuestas suelen estar mal hechas; una variación en una palabra o en la formulación de una pregunta pueden destruir un resultado. Suponiendo que no ha ocurrido esto, resulta que casi 30% de los argentinos, entre los cuales sin duda hay quienes se profesan cristianos, no creen en la resurrección de Cristo, ni en el poder de la oración a Dios o la plegaria intercesoria (oración a los santos o a la Virgen María).

Si fuéramos al meollo del asunto con toda lógica, deduciríamos que ese 30% no cree en un dios creador del universo, ya que no hay milagro más grande y más inverosímil que la creación ex nihilo de todo lo que nos rodea por el simple acto de voluntad de una entidad invisible e indetectable…, pero es evidente que los creyentes abandonan la lógica mucho antes de ese punto.

Algo mucho más interesante es que la mitad de los encuestados dice haber estado alguna vez en presencia de un milagro, de manera que si se les preguntara las razones por las que creen, muchos probablemente dirían que es debido a esa experiencia de supuestos milagros. Sabemos que generalmente no es así: solemos aceptar como verdaderas las cosas que ya creemos de antemano, y somos más escépticos ante lo que no queremos aceptar. Primero creemos y luego racionalizamos. Si queremos ver un milagro, podemos verlo en prácticamente cualquier suceso no trivial. El escéptico “entrenado” conoce estas debilidades de su propia mente y busca contrarrestarlas, transformándose en “abogado del diablo” ante sus propios anhelos. Pero el creyente devoto también puede estar “entrenado” por su tradición y sus pastores; gran parte de los justificativos de la fe consisten en advertencias contra el descreimiento, contra la tentación de cuestionar y razonar más allá de los límites. Por eso es que, de ese 30% de los argentinos que no creen en los milagros, sólo una pequeña parte son verdaderamente escépticos.

Regocijémonos, de todas formas. De cada diez compatriotas, tres no creen que las leyes del universo son ideas pasajeras de un dios caprichoso que pueden suspenderse para beneficiarlos a ellos. En una sociedad que glorifica la irracionalidad y el voluntarismo, eso sí que es un milagro.

sábado, 24 de julio de 2010

Jesus Camp

Ayer vi el documental Jesus Camp, que trata sobre un campamento de verano para niños de familias cristianas carismáticas en Dakota del Norte, Estados Unidos, regenteado por la pastora pentecostal Becky Fischer. El objetivo del campamento es reforzar la educación fundamentalista de los niños y prepararlos para ser “soldados de Jesús” en la guerra cultural que se libra en la sociedad americana. Para algunos esto significará transformarse a su vez en predicadores a una corta edad; para la mayoría, estar listos para educar a sus hijos en la misma doctrina y para militar por determinadas ideologías políticas.

Aunque dura menos de una hora y media, Jesus Camp está lleno de detalles que resulta difícil resumir. Comienza con un fragmento de un programa de radio de Mike Papantonio, abogado y escritor, conocido por sus críticas a la derecha cristiana, y alterna con breves escenas de las familias de los niños, los preparativos para el verano, monólogos de Becky Fischer y más partes del programa de Papantonio. La mayor parte de la filmación está dedicada al campamento en sí, donde los niños, además de las actividades recreativas habituales, toman parte en celebraciones religiosas repletas de alusiones y advertencias sobre el pecado, la tentación, Satanás y el poder de Jesús para salvar, que terminan en explosiones de llanto y brazos anhelantes levantados al cielo. Cerca del final vemos también a los chicos en la megaiglesia del repelente Ted Haggard, un predicador de éxito, que se muestra agresivamente confiado (lo cual cambiaría pocos meses después, cuando se supiera que tenía la costumbre de pagar a hombres para tener sexo y de drogarse con metanfetaminas). También hay unas espantosas escenas con un “motivador” antiabortista que lleva a los niños a manifestarse frente al Congreso con las bocas tapadas por rectángulos de cinta adhesiva roja con la palabra LIFE (“vida”).

En partes, Jesus Camp es un sube y baja emocional; pasa de la comedia absurda de gente orando sobre presentaciones PowerPoint para que Dios no permita que Satanás arruine las computadoras, Becky Fischer “hablando en lenguas”, o niños saludando a una figura de cartón de George W. Bush, al drama de niños sobreexcitados, llorando con las manos entrelazadas, pidiendo perdón por pecados que ni siquiera ellos conocen. La doctrina que subyace estas últimas manifestaciones es que el demonio está en todos lados, que todos estamos irremediablemente sucios, y que quienes no aceptan a Jesús como única autoridad son enemigos a vencer. Las realizadoras tuvieron sumo cuidado de no presentar su propio punto de vista; no hay voces en off, ni placas aclaratorias, ni preguntas difíciles a los participantes, que hablan y actúan con total comodidad. Ése es el punto más fuerte del documental: no puede ser acusado de tener segundas intenciones.

Jesus Camp puede ser considerado un test de empatía. En opinión de quien escribe, sólo un desgraciado, con su decencia y su humanidad comida por esta forma de religión degradante y destructiva, puede verlo sin sentir asco, indignación y un poco de miedo. En cambio, para Becky Fischer y para los padres de los niños sometidos al abuso psíquico de las ceremonias que vemos en el documental, Jesus Camp no muestra nada malo, sino que por el contrario es un testimonio de la vitalidad de la más joven generación de luchadores cristianos, que sanarán a un mundo “enfermo” (palabra que se repite bastante), pondrán en el poder a presidentes más conservadores que Bush, lograrán que se prohíba el aborto y que se enseñe creacionismo en las escuelas, y harán que Estados Unidos expulse de su ser nacional a los no cristianos y a los cristianos “tibios”.

Para todos los demás, evidentemente, lo que se ve es distinto. Fischer tuvo que cerrar por tiempo indefinido su campamento luego de recibir críticas y acusaciones de abuso al conocerse el documental. Es trágico adivinar que, casi con seguridad, no entendió por qué se la acusaba.


Jesus Camp, dirigido y producido por Heidi Ewing y Rachel Grady, fue filmado en el verano boreal de 2005 y lanzado en septiembre de 2006. En 2007 fue nominado al Oscar por Mejor Documental y perdió contra Una verdad incómoda, de Al Gore. En el sitio oficial se puede ver un trailer y material adicional. Se pueden bajar torrents y subtítulos con calidad aceptable desde varios sitios.

lunes, 12 de julio de 2010

Apostasía: carta de lectores en La Capital

El diario La Capital publica hoy una carta de lectores que envié hace unos días con motivos de mi apostasía. Aquí está escaneada de la edición de papel. La titularon “Basta con una carta”.

sábado, 10 de julio de 2010

Y dale con el matrimonio gay

Matrimonio igualitario
Al acercarse el día del debate en el Senado por el matrimonio homosexual, hay tantas noticias sobre el tema que me ha resultado imposible seguirlas, comentarlas y al mismo tiempo sentarme a escribir sobre ellas. (Es mi opinión que poco sirve usar un blog para republicar noticias, sin comentarios ni análisis.) Como además me dediqué a incursionar en Twitter, mi tiempo online para dedicarlo a Alerta Religión se ha reducido aún más. Y si encima voy a un acto a favor del matrimonio gay y en vez de reseñarlo me dedico a pensar por escrito…

En fin. Trataré, aunque más no sea, de citar y resumir en pocas palabras lo que está ocurriendo.
  • Escuelas y universidades confesionales alientan a sus alumnos, incluidos los menores de edad, a discriminar. Véase por ejemplo el texto desinformativo y groseramente discriminatorio enviado a los alumnos del Colegio FASTA Ángel M. Boisdron, la incitación a faltar a clases para ir a una marcha contra el matrimonio gay de la Universidad Católica de La Plata, la chocante solicitud de firmas contra el proyecto a los padres a través de sus hijos en varias escuelas, y la oración contra los homosexuales que les han enseñado a los niños.
  • Los políticos que no participan directamente del debate legislativo no han expresado muchas opiniones, con elocuentes excepciones, como la toma de posición del gobernador Luis Gioja (San Juan), que decretó asueto administrativo en la provincia para aquellos que asistieran a una manifestación contra el matrimonio igualitario, y las declaraciones del gobernador Celso Jaque (Mendoza) donde se deja entrever que en la “gran familia” argentina no caben las parejas homosexuales.
  • La Iglesia Católica parece decidida a sobrepasarse a sí misma. El Cardenal Bergoglio, por ejemplo, dice que el proyecto de ley de matrimonio para todos y todas es una movida del demonio “para confundir y engañar a los hijos de Dios”. Y el arzobispo de La Rioja, Roberto Rodríguez, dijo que el país está “en medio de una guerra”.
  • A los naranjitos no les está yendo bien mediáticamente aquí en Rosario. Verónica Baró Graf, líder local del movimiento y asesora del arzobispado, hizo comentarios discriminatorios en un conocido programa de TV y luego habló de que los periodistas “están alimentando la hoguera y alguno va a morir en esto”, lo que le ganó un repudio del Sindicato de Prensa. El diario La Capital, que no se caracteriza por su progresismo, habló llanamente de Red Familia como de cruzados antimatrimonio gay.
  • A pesar de que la iniciativa de matrimonio igualitario fue impulsada por varios partidos minoritarios y sólo después logró apoyo del oficialismo, los diarios conservadores insisten en hablar de todo el asunto como un enfrentamiento entre el kirchnerismo y la Iglesia. La realidad es que el kirchnerismo dio “libertad de conciencia” a sus legisladores y ahora está teniendo que salir a tapar ese agujero, por donde varios se han ido escapando. La presidenta hizo su parte, elíptica pero claramente, en el acto por el Día de la Independencia; su esposo el ex-presidente fue más explícito. Ya se verá si estas tardías tomas de posición fueron útiles. Al menos los senadores K ya impugnaron los proyectos de unión civil, que todas las organizaciones GLBT ya calificaron como “de apartheid”.
Y hay más, mucho más, pero en resumen, tenemos un panorama acelerado. Es fácil y quizá pobre, argumentativamente, remarcar que la Iglesia Católica (y muchas iglesias evangélicas) nunca se habían movilizado de esta manera para pedir el fin del hambre o la pobreza, o para reclamar por un derecho de cualquier parte de la sociedad. Objetivamente sí es cierto que la Iglesia no había movilizado gente y dinero desde que se debatió la ley de divorcio vincular en 1987.

Sea cual sea el resultado, la Iglesia posee un capital intangible que esta reacción virulenta y llena de odio apenas disfrazado está erosionando. Este discurso radical obliga a tomar posición, y la gente la está tomando, al parecer, a favor de la diversidad. Ojalá que los legisladores escuchen.

    jueves, 1 de julio de 2010

    Marcha cristiana anti-homosexual en Pergamino (A197)

    La ciudad de Pergamino fue recientemente escenario de una de las tantas marchas contra el matrimonio homosexual que se vienen sucediendo en distintos lugares a medida que se acerca el 14 de julio, fecha en la que el Senado aprobará, si todo sigue como hasta ahora, el proyecto que corrige la discriminación del Código Civil. Y tuvimos la suerte de que alguien estuviera allí e hiciera (o más bien dejara) hablar a algunos de los cavernícolas que participaron.



    El video es del programa Contratapa, producido y conducido por el psicólogo Ismael Rossi, quien lo hizo llegar a la página de Alerta Religión en Facebook. Contratapa se emite por Canal 4 de Pergamino y fue galardonado con el CADUCEO 2009 como mejor programa de interés general de la provincia de Buenos Aires.

    Es difícil sintetizar en pocas palabras lo que surge de los manifestantes anti-gays. Decir que se trata de fundamentalistas sería darles demasiado crédito. Los entrevistados dan la impresión, más que de fanáticos furiosos, de simplones, ignorantes y provincianos, en el sentido figurativo de la palabra: gente que nunca ha mirado más allá de sus narices y que no tiene idea de la diversidad del mundo exterior salvo como una vaga neblina amenazante.

    Si no se tratara de gente con cierto poder de convocatoria y que vota, creo que darían lástima. Es probable, es seguro que entre los hijos, sobrinos, nietos, hermanos de estas patéticas personas haya homosexuales y bisexuales, ateos y agnósticos, feministas, gente de religiones distintas a ese cristianismo pedestre y medieval, gente que haya meditado y se haya diferenciado, siquiera en su pensamiento, de las apolilladas abstracciones tradicionales que forman la estructura mental de sus parientes. Lo lamentable es que, en el ambiente en que viven, esas personas están destinadas a sufrir en silencio o a verse señaladas y juzgadas si se revelan y rebelan.