
Las palabras código estaban allí, el nombre resultaba sospechosamente similar al infame Hazte Oír español y su burda imitación argentina Hacerse Oír - Hablemos Claro, y la selección de temas era inconfundible. Me resultó gracioso, por su torpeza, el intento de desvincularse de las obvias asociaciones religiosas:
No somos un movimiento confesional o partidista, recogemos el llamado a los laicos de participar en la vida pública y creemos que un Cristiano NO debe seguir una ideología determinada (entre izquierdas o derechas) sino a una persona: Cristo. Buscamos reunir a todo aquel que crea en un orden social anclado en los valores del humanismo cristiano, y que busque de alguna manera aportar a la construcción de éste.Supongo que ésa será la manera en que los católicos ultraconservadores avisan que su grupo no está directamente a las órdenes de un obispo e invitan a los evangélicos y a los demás creyentes a no tener miedo y aliarse con ellos en su cruzada medievalista. Pero como que no me cierra, especialmente cuando una sección bien visible del sitio está dedicada a las Escuelas Nacionales de Líderes Católicos.
El sitio parece servir como portal de noticias y como base para convocatorias a apoyar causas conservadoras en línea con las políticas vaticanas, aunque en general las causas son en contra, nunca a favor de nada (ya hablé de esto pero lo reitero: la "defensa de la vida" no es tal sino oposición al derecho al aborto, la "defensa de la familia" es la oposición a los derechos civiles de los homosexuales, etc.). Algunos ejemplos:
- Un llamado a hacer lobby contra un proyecto de ley de "muerte digna" en Chile que hubiera certificado el derecho de los enfermos a no recibir atención médica y a lo que se conoce como "testamento de vida".
- Una denuncia a un programa de TV que "menosprecia a los viejos, los enfermos y la religión" (porque aparentemente la gente decente no puede apagar el televisor o ver otra cosa).
- Un llamado a bloquear la aprobación legislativa del uso de la "píldora del día después" en Honduras, con el argumento de que es abortiva (que no lo es, aunque la Iglesia y sus expertos a sueldo sigan repitiéndolo).
- Una denuncia contra una "perversa guía educativa que promueve la homosexualidad" (¿cómo se hará esto? ¿resultará?) y contiene "ataques laicistas contra la Iglesia".
La mala calidad de la redacción y su fundamento en meros tópicos de la militancia católica se nota en los "Principios en los que creemos", el último de los cuales es un verdadero horror textual: "En contra del relativismo y del individualismo que fragmenta al hombre y a la sociedad". Benedicto XVI, para dar un ejemplo que estos tipos respetan, divaga y no dice nada, pero al menos lo hace con buen estilo literario, porque tiene estudios (¿qué es la teología, si no un género literario cortesano diseñado para ocultar la desnudez del emperador?).
Ya investigaré un poco más el lugar, que, tal como me advirtieron, parece ser una auténtica mina.