miércoles, 9 de diciembre de 2009

Iglesias evangélicas en Brasil: hágalo Ud. mismo (A158)

En Brasil hay iglesias evangélicas a la vuelta de cada esquina. No es sorprendente, puesto que no sólo es muy fácil convertirse en pastor y ponerse a predicar (creo que yo podría hacerlo, si tuviera estómago), sino que el Estado da facilidades absurdas al establecimiento de congregaciones. De esto nos enteramos por una nota en El País, de España, impíamente titulada El negocio de crear iglesias:
Unos reporteros del diario Folha de São Paulo hicieron la prueba y en tres días y con 76 euros crearon una iglesia dentro de la Iglesia Heliocéntrica del Sagrado Evangelio. En seguida pudieron abrir una cuenta bancaria y quedar libres de todo tipo de impuestos. La legislación brasileña facilita enormemente la creación de una nueva iglesia. "Se puede crear, organizar y estructurar el funcionamiento de organizaciones religiosas, quedando impedido al poder público negarles el reconocimiento o registro de actos constitutivos y necesarios a su funcionamiento", afirma el párrafo número uno del artículo 44 del código civil.
Todos los bienes de las iglesias están exentos de impuestos (y la lista de bienes de las iglesias puede ser tan amplia como variada). Los pastores además obtienen privilegios como cárceles especiales en caso de ir presos, exención del servicio militar, y hasta permiso para incluir drogas prohibidas en las ceremonias, si son parte del ritual religioso.

Por supuesto, ni uno solo de los miles de pastores abusa jamás de estas atribuciones… Se trata de hombres de Dios, al fin y al cabo.