sábado, 10 de octubre de 2009

Brasil, sometido al Vaticano (A145)

Con severa aprobación ante el lento desmoronamiento de la laicidad en el país más grande y religiosamente diverso de América Latina, ACI reporta que el concordato inconstitucional entre Brasil y la Iglesia Católica ha sido aprobado por la comisión pertinente en el Senado brasileño y pasó al pleno, donde (según O Globo) fue votado afirmativamente por la mayoría el pasado jueves 8.

Algunos senadores evangélicos protestaron por el manifiesto privilegio otorgado a la Iglesia Católica. El acuerdo garantiza la educación religiosa “católica y de otras religiones” en la escuela pública, y hay algunos interesantes puntos de índole legal:
[El acuerdo] deja en claro que no existe ninguna relación laboral entre los religiosos y las instituciones católicas. Es una medida de la iglesia para protegerse de las reclamaciones de los hombres que dejaron el sacerdocio.
Además de esto se le otorga a la Iglesia inmunidad legal para sus bienes, lugares de culto y objetos sagrados.

El senador Geraldo Mesquita Jr. (del Partido del Movimiento Democrático Brasileño, PMDB) explicó su disidencia con los que dicen que el acuerdo es simplemente una ratificación de las relaciones entre la religión mayoritaria y el estado: “Ya no es la palabra de la Iglesia, sino la de una entidad que tiene un acuerdo con el estado.” El presidente del PSOL (Partido Socialismo y Libertad) también descalificó a los que dijeron que el acuerdo es simplemente uno más entre dos estados que ya tenían relaciones diplomáticas: “Lo que se firmó es un acuerdo religioso, no uno comercial.”

Lo cierto es que el acuerdo reafirma muchas situaciones y leyes preexistentes que ya eran dudosas o  intolerables en un país de tradición laica y tan diverso como Brasil, y lo que agrega es todavía peor.