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sábado, 10 de diciembre de 2011

Apostasía Colectiva 2011

Las iniciativas de apostasía colectiva, destinadas a promover el rechazo formal de la fe católica entre los bautizados que ya no creen (o que nunca creyeron), se han ido multiplicando desde aquella primera vez que comenzó a planearse en 2008. Para este año hay planes en varias ciudades del país. Ateos Mar del Plata lo convoca para su ciudad el viernes 16 de diciembre, de manera de encontrar abierto el Arzobispado. En La Plata, Rosario, San Juan y Chubut se está planeando para el sábado 17. También hay previstos actos en otros países de habla hispana. Llego tarde a reportar el evento para Costa Rica (que fue el 9 de diciembre). En Montevideo (Uruguay) se realizará la primera apostasía colectiva el día 19, y en Madrid el 20 de diciembre. Seguramente me faltan más.

Este año no estoy metido en el tema, así que para cualquier consulta recomiendo visitar la página de Apostasía Colectiva en Facebook, o bien la página web (www.apostasiacolectiva.org). Finalmente, les dejo un video de difusión:

viernes, 7 de enero de 2011

Antes muerto que descreído

Me topé con esto hace una semana y no tuve ocasión de comentarlo. Es una nota titulada “El aborto no es el mayor pecado”, escrita por José María Iraburu, un sacerdote católico español bastante furibundo, en un blog del portal integrista InfoCatólica, y su referencia (bastante oblicua) es al Día de los Inocentes.
El aborto no es actualmente el pecado más grave de la humanidad. Es, desde luego, uno de los mayores crímenes que pueden cometerse contra los seres humanos: matarlos, quitarles la vida. […]

Pero el pecado más grave del hombre es la infidelidad, no creer en Dios, y aún es peor la apostasía.
Es decir, para que quede claro: abandonar la religión católica es peor que cometer un asesinato. Y los castigos deberían ser proporcionales, uno esperaría (la Iglesia está en contra de la pena de muerte, pero no absolutamente; si en algunos lugares se mata a los asesinos, ¿qué hacer con los apóstatas?).
La apostasía es la forma extrema y absoluta de la infidelidad (STh 12,1 ad3m). No hay para un cristiano un mal mayor que abandonar la fe católica, apagar la luz y volver a las tinieblas, donde reina el diablo.
Dice también este degenerado (porque una persona que tiene las prioridades morales tan distorsionadas no es otra cosa que eso) que “Una sociedad apóstata es capaz de crímenes mayores que una sociedad pagana”. Es preferible, para él, una sociedad arcaica con dioses y creencias falsas, que mantengan al pueblo sencillo temeroso de cometer pecados y salvaguarden todos los prejuicios comunes (la misoginia, la homofobia, la visión de la mujer como un receptáculo para hijos, etc.), además de mantener bien alimentados a sus sacerdotes o chamanes, antes que una sociedad moderna secularizada, donde los hombres y las mujeres sean libres de elaborar y encontrar sus propias guías morales y éticas, y donde los autonombrados dueños de la verdad puedan ser criticados.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Ley de libertad religiosa: entrevista en Radio Nacional Rosario (A218)

Hace cosa de un mes fui invitado al programa La Huella: Noticias del Bicentenario, por Radio Nacional Rosario, para hablar de mis temas habituales. El programa era sobre la historia política de la Iglesia Católica en Argentina. Finalmente me quedé más de la cuenta hablando de un solo tema, el proyecto de ley de “libertad religiosa” impulsado por la diputada evangélica Cynthia Hotton, y sólo al final atiné a decir algo sobre la iniciativa de Apostasía Colectiva, que se concretaría un mes después. Martín Paoltroni, uno de los conductores, me avisó de que tenían subido el programa entero en su blog, y aquí está para que lo escuchen, en dos partes.

Bloque 1:

Bloque 2:

sábado, 11 de diciembre de 2010

Apostasía Colectiva de Nuestra América

Ayer tuve el gusto de participar en la mesa informativa de Apostasía Colectiva en Rosario, que se instaló a media mañana en la céntrica Plaza Pringles (precisamente donde hace unos meses se habían afincado los naranjitos para protestar contra el matrimonio igualitario). Aunque el stand sólo estuvo allí durante un par de horas (porque al mediodía una tormenta de viento y lluvia corrió a todo el mundo), mucha gente que pasaba se paró intrigada a preguntar.


No tenemos estadísticas seguras pero entre todos llevamos unas treinta cartas de solicitud de apostasía al Arzobispado de Rosario, situado a una cuadra de allí. Las cartas modelo preimpresas, con espacio para rellenar los datos del solicitante, fueron muy solicitadas por gente que quería leerlas y completarlas para llevarlas luego por su cuenta. Nos hicieron muchas preguntas, en general con genuina curiosidad.

A pesar de ser un emprendimiento sin publicidad previa alguna (excepto una nota el mismo día en Rosario/12), tuvimos una buena cobertura mediática: los dos canales de televisión abierta de la ciudad vinieron a filmar y hacer notas, así como varios diarios (yo hablé personalmente con gente de Cruz del Sur y de Crónica de Santa Fe), la delegación local de Indymedia, y un par de radios (salimos en el programa de Luis Novaresio en Radio Dos y en el popular Todo Pasa, de Radiofónica).

Con todo este revuelo, nos olvidamos (casi) de sacar fotos, por lo cual las que muestro aquí corresponden a la cobertura periodística, con excepción de las de Esteban Nocetti.

Tengo noticias de que la convocatoria anduvo bien aquí en Rosario y también en Buenos Aires, La Plata, Mar del Plata, San Juan, y fuera de Argentina en Asunción (Paraguay) y en Costa Rica.

Algunas imágenes de Rosario (fotos de Indymedia Rosario):



También de Rosario (fotos de Esteban Nocetti):




Imágenes de Buenos Aires (fotos de Paola Raffetta):





En La Plata (fotos de Apostasía Colectiva en La Plata):




En Asunción (Paraguay), fotos pasadas por agua de Eduardo Quintana:



En San José de Costa Rica (fotos de Stella Chinchilla):



No hemos tenido noticias de otros lugares. Es de esperarse que la convocatoria haya fallado en muchos de ellos, especialmente aquellos donde se intentaba por primera vez. No es fácil organizarse de esta manera. Estas fotos y este testimonio tienen la intención de alentar a los que quieran apostatar y manifestarse públicamente y no hayan podido hacerlo todavía.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Apostasía Colectiva 2010

Como ya sabrán muchos de ustedes, el viernes 10 de diciembre es el día elegido este año para la iniciativa de Apostasía Colectiva de este año. Se la ha denominado “Apostasía Colectiva de Nuestra América” porque, a diferencia de la primera edición, que se organizó y realizó en Argentina, se han unido en esta ocasión organizaciones y personas de varios otros países latinoamericanos.

En Argentina se van a realizar acciones en Buenos Aires, La Plata, Mar del Plata, Rosario, Mendoza, Salta y San Juan, y tenemos noticias de apostasías en Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. (Esta información está tomada de una versión más completa en el sitio oficial de Apostasía Colectiva, que recomiendo visitar.)

El objetivo primario de la iniciativa es mostrar al público en general que existe una gran cantidad de gente que, a pesar de ser bautizada, no adhiere a la Iglesia Católica, y que existe una manera de ser eliminado de sus registros de forma de no inflar artificialmente la cantidad de católicos de un país, cantidad que la Iglesia utiliza frecuentemente como argumento para oponerse a leyes progresistas. Apostatar es un acto individual y privado que puede hacerse en cualquier momento; apostatar en forma pública y colectiva le da un valor extra al acto por cuanto rompe un tabú y marca una posición ética y política: no seguir participando en una institución a la que nos oponemos, no caer en el conformismo, ejercer el derecho y cumplir con la obligación moral de disentir contra lo que daña al individuo y a la sociedad.

Invito a todos los lectores a hablar de la apostasía y escribir sobre ella, incluso aunque no adhieran a la iniciativa este año. Conversémoslo con nuestros amigos y familiares. Quienes tengan un blog, dedíquenle un par de párrafos. Cuanto menos posteemos un link, una reflexión corta, en nuestras redes sociales. Salirse de la Iglesia no debería ser más traumático ni complicado que desafiliarse de un partido político o un club deportivo.

martes, 20 de julio de 2010

Apostasía Colectiva 2010

La gente de Apostasía Colectiva está planeando una nueva campaña de apostasía masiva para diciembre de 2010. Alerta Religión se enrola a partir de ahora en la difusión de la iniciativa. (En realidad la cosa ya comenzó. Hace unos días los chicos del grupo Orillas, con quienes colaboré un par de días repartiendo folletos, me hicieron una nota radial sobre el tema.)

Como se indica en la página web del colectivo, y coincidiendo con lo que pudimos experimentar los que nos involucramos siquiera mínimamente en el tema, el asunto del matrimonio homosexual debatido en Argentina en los últimos meses levantó una ola de repudio hacia la Iglesia Católica, lo cual motivó que muchas personas buscaran medios para retirarse, y que los enterados sugirieran adelantar la fecha de la campaña de apostasía. Se decidió no hacerlo por aquello de “vísteme despacio que estoy apurado”, y que creo que fue lo correcto.

Se ha comparado la feroz campaña eclesiástica contra los derechos homosexuales con la que se organizó en 1987 contra la ley de divorcio vincular. La gran diferencia, más allá de la secularización mayor de la sociedad argentina en el presente, es que traer a la memoria aquella campaña requiere bucear en hemerotecas y archivos de viejas cintas de video, mientras que la que terminó con la derrota del conservadurismo en la madrugada del 15 de julio pasado está ampliamente documentada e inmediatamente accesible a través de miles de páginas web, blogs, posts en Facebook, estados de Twitter y videos en YouTube. Ciertas cosas serán olvidadas pronto, pero todo esto no se olvidará en cinco meses.

Por supuesto que hay muchas otras razones para apostatar. Si me preguntan, creo que la simple bronca es la peor de las razones. Pero no me cabe duda de que muchos que apostatarán pronto, movidos por el enojo, son personas que sólo necesitaban ese enojo como empujón final para formalizar algo que ya pensaban.

lunes, 12 de julio de 2010

Apostasía: carta de lectores en La Capital

El diario La Capital publica hoy una carta de lectores que envié hace unos días con motivos de mi apostasía. Aquí está escaneada de la edición de papel. La titularon “Basta con una carta”.

domingo, 4 de julio de 2010

Yo, apóstata

Arzobispado de Rosario
El 1º de julio pasado, un jueves húmedo, nublado y fresco, nos encontramos mi novia y yo frente a la sede del Arzobispado de Rosario, citados allí —documentos en mano— por el pro-notario de la arquidiócesis para ratificar nuestra apostasía. Una monja de mediana edad, regordeta, de hábito negro, nos abrió la puerta y nos hizo pasar a un hall pulcro y sobrio, de techo alto, con cuatro estatuas y un mural religioso.

Evidentemente el asunto de la apostasía no es novedad pero tampoco una curiosidad; la religiosa entendió perfectamente de qué se trataba y sin titubear fue a avisar al notario. Unos diez minutos después salió un cura pelado, rosadito, de anteojos y escrupulosa sotana, que nos pidió que le diéramos nuestros DNI para ir confeccionando las actas. Se los llevó y volvió al rato; nos hizo pasar a otra gran sala y de ahí a una oficina, donde nos sentamos frente a él y escuchamos la lectura de un “acta de defección formal de la Iglesia Católica”, que detallaba las implicaciones de nuestro acto y dejaba en claro que lo habíamos hecho por voluntad propia, etc. Firma, aclaración, tipo y número de documento al pie, y listo: he tardado más pagando con tarjeta en el supermercado que condenándome (salvo inescrutable intervención divina) al infierno. De regalo nos llevamos una excomunión latæ sententiæ, vale decir, quedamos excomulgados sin necesidad de que ningún obispo lo declare, por el solo hecho de haber renunciado a la fe católica.

Al día siguiente llegó a casa una cartita confirmando que “se ha mandado consignar en su partida de bautismo su abandono formal de la fe católica”. ¿Quién dice que los tiempos de la Iglesia son lentos?


La fluida formalidad, esa límpida burocracia, la administratividad del proceso se me hizo graciosa, insatisfactoria. Fue un gran anticlímax. El acta de defección estaba correcta hasta en los puntos y las comas; no hubo en lo escrito ni en lo hablado una palabra fuera de lugar, un cuestionamiento, una sospecha, un anhelo. En broma puedo decir que esperaba monjitas agitadas y desmayadas, exhortaciones del cura en tono paternal, miradas de duro reproche, una entrada dramática del mismísimo arzobispo. No, la verdad que no. El pro-notario coronó esta plana tragicomedia diciéndonos, él a nosotros, “muchísimas gracias” (no sólo gracias sino muchísimas), lo cual tiene sentido sólo como un agradecimiento por disociar nuestras impías personas del seno de la Madre Iglesia, pero dudo que fuera ésa la idea.

Hasta ahí la decepción, que no fue para tanto. Lo bueno es que el trámite fue eso, un trámite: se envía una carta al arzobispado, una semana después a más tardar el arzobispado lo cita a uno (en un horario complicado para muchos, eso sí); uno va el día que puede y se va media hora o 45 minutos después con la seguridad de que la Iglesia ya está avisada de su rechazo.

Ahora falta el broche, que es la anotación en el libro de bautismos de mi parroquia y el correspondiente aviso al interesado, acompañado de una fotocopia del susodicho registro. Esto puede tomar una semana o un mes, pero es cuestión de tiempo.

Así pues, el proceso es sencillo y, con la única excepción de que puede ser inconveniente ir un día laborable por la mañana a esperar por un tiempo indefinido a un funcionario, cualquiera puede comenzarlo y terminarlo rápidamente, sin gastos significativos, y sin escándalo.

Lo que sigue es cuestión personal. El valor de la apostasía formal, además del activismo ejemplificado por la campaña de Apostasía Colectiva, es el de dar una oportunidad de charlar con familia, amigos y conocidos sobre un tema a la vez serio y trivial. Es trivial constatar que la mayor parte de nuestros contactos sociales son católicos sólo de nombre y que incluso los practicantes pasan por alto las doctrinas eclesiásticas más conflictivas. Es serio darse cuenta de que casi ninguno de ellos se considera responsable, en una mínima parte, de mantener a la Iglesia en el lugar privilegiado como grupo de presión donde se encuentra. Es trivial mostrar desacuerdo en una mesa con amigos; es serio no expresar ese desacuerdo donde importa.

Para mí el proceso de apostasía ha estado cruzado por la ambigüedad. Por un lado uno quiere que todo vaya rápido y sin sobresaltos; por el otro, no quiere que pase desapercibido. “Me desbauticé” no es un comienzo muy potable para una conversación casual en el trabajo o con los amigos. Quienes tenemos un blog o un grupo grande de seguidores en una red social podemos compartir algo, pero no es lo mismo. Queremos que se sepa pero no podemos gritarlo a los cuatro vientos. Queremos que se lo tome como una pequeña pero importante contribución a una causa en la que creemos; no queremos que se tome como una agresión ni como un acto de rebeldía patético. Queremos, en resumen, que alguien nos pregunte con genuino interés por qué lo hicimos. Esto, que tan sencillo parece, está fuera del alcance intelectual y emocional de la mayoría de la gente (incluidos nosotros mismos, frente a otras circunstancias).

Eso fue lo que le faltó a mi acto de apostasía formal. El amable funcionario de sotana no tenía interés alguno en saber qué movía a esas personas que tenía en frente a renunciar a la fe que (para él) es la única garantía de la salvación eterna. Aceptó nuestra defección, nuestra excomunión autoinfligida, sin ninguna pregunta. ¿Tendría alguna acaso, junto con instrucciones superiores de no indagar, de cerrar el tema con rapidez y delicadeza para no atraer un posible escándalo? ¿O estaba pensando en papeles, en llamados de teléfono por hacer y en la hora de salida? A la vez que tantos hábitos y sotanas, tantas vírgenes y cristos pintados remarcaban el carácter de la institución, el arzobispado me pareció un sitio de trabajo de escritorio, lento y aburrido; no un lugar desde donde se organiza la salvación de las almas sino el asiento de una estructura de meros signos y ritos. Una razón más para irme —pienso ahora— sin mirar atrás.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Apostasía, el documental

Hace un par de meses recibí vía web una invitación a participar en un documental sobre la apostasía. Por supuesto, dije que sí, aunque no estaba seguro de si la cosa venía en serio, o si (siendo ése el caso) podría poner mi cara frente a una cámara y expresar mis pensamientos con claridad, cosa que jamás había hecho antes.

Bien, la cosa fue en serio. Tiempo después me llamaron para filmar, y ahora me acaban de acercar la versión preliminar del documental. Es un cortometraje de 11 minutos dirigido por Gonzalo Fernández, de Wasabi Producciones. Gonzalo actúa en el papel de sí mismo como ateo/agnóstico que medita sobre la forma, las razones y las consecuencias de la apostasía; además de él están el Padre Lucas, de la parroquia Inmaculada Concepción, elegido para responder a las dudas de Gonzalo desde el punto de vista de la Iglesia Católica, y yo, como yo mismo —el consejero de apostasía, por así decirlo.


Conversando con el Padre Lucas

Recibiendo al consejero de apostasía

El documental se puede ver en el sitio de Wasabi Producciones, donde se pueden dejar comentarios, incluyendo críticas constructivas.

Es la primera vez que actúo en algo y sólo puedo decir que estoy muy feliz de que sea algo como esto y de que la voz no me haya fallado, aunque todavía no puedo creer que me oigo tan extraño cuando me graban.

martes, 6 de octubre de 2009

Entre Ríos Laica: en la plaza

Entre Ríos LaicaEl sábado 3 de octubre por la mañana nos despertamos temprano y después de un baño y un desayuno reparadores fuimos hasta la Plaza 1º de Mayo, que es la plaza principal de Paraná (presidida, como es costumbre en casi todas las ciudades argentinas, por la iglesia matriz), para la manifestación convocada por Entre Ríos Laica. Éramos los primeros en llegar, o eso creímos.

Al poco rato nos encontramos con Fernando Lozada, y enseguida con Paola Raffetta, con unos chicos de la UBA que habían venido por su cuenta a documentar el evento, y con Cristina Ferreyra, de ArgAtea (a quien conocía sobradamente de nombre, pero que nunca había visto personalmente). La gente de Entre Ríos Laica empezó a montar el equipo de sonido para la radio abierta, que condujo Jorgelina Londero, y a desplegar la bandera con el logo de la agrupación (que Mirko describió, a mi pedido, en el video que posteé el domingo), mientras que los integrantes de Apostasía Colectiva pegaban sus respectivos carteles. Había muy pocos transeúntes para un sábado, a decir de Jorgelina, aunque a mí no me lo pareció, y poco después el tráfico aumentó.

ApostatáNaturalmente, la gente comenzó a frenarse y mirar. La radio abierta comenzó a oírse: canciones ateas y escépticas, una grabación de un sketch sobre políticos que no respetan la laicidad, y después cortos reportajes en vivo y en directo de Jorgelina a los demás. Salieron a relucir los boletines de Ateos de Mar del Plata y folletos de Apostasía Colectiva (con el lema ¡NO EN MI NOMBRE!). Habiendo sacado bastantes fotos, Marisa y yo nos pusimos a ayudar en la repartición de folletos.

Tengo que decir que la gente resultó muy amable; muy pocos se apartaban o rechazaban el papel que se les entregaba, y muchos incluso daban las gracias. Unas pocas personas se acercaron a dialogar. Yo hablé con uno, que quería saber de qué se trataba el asunto pero que no emitió opinión alguna; un señor mayor se paró a discutir con otro de los chicos (no recuerdo ahora quién), por lo que entendí, tratando de convencernos de que no se puede dejar la Iglesia porque “una vez bautizados es parte de nosotros y no se puede renunciar a una parte de nosotros mismos” (o algo a ese efecto); otro, para mi sorpresa, se detuvo a comentar que él ya había hecho su apostasía.

Renzo, entrevistadoEl medio digital Elonce se acercó para entrevistar a Renzo sobre el propósito de Entre Ríos Laica. No pude escuchar lo que se dijo, pero espero que pronto podamos verlo.

Catedral de ParanáMe llamó la atención que un cierto número de personas pasaban y se persignaban. Es costumbre aquí persignarse al pasar frente a una iglesia, aunque la mayoría de la gente lo hace sólo cuando pasa en un vehículo, y no al pasar a cien metros de distancia (la catedral estaba al otro lado de la plaza). No intenté entregarles folletos a ésos; Renzo, por el contrario, dijo que esas personas eran precisamente un target, aunque no vi cómo le resultaba.

Para mí fue la primera vez que repartía folletos haciendo activismo de esta clase. No temo sonar ingenuo al decir que me resultó muy estimulante la sensación de estar llegando a la gente. Un blog es por naturaleza público y abierto, pero no implica el mismo tipo de exposición que estar en la calle, donde cualquiera puede cruzarse con uno e interpelarlo, y donde todo el que pase, incluyendo personas que jamás han leído un blog (mucho menos un blog ateo), es un posible converso. Sólo lamento no haberlo hecho antes... y no haber intentado entregarle ese último folleto a esa monja anciana que pasó a mi lado.

Terminadas las entrevistas, agotado el material de difusión, y con el mediodía casi sobre nuestras cabezas, nos fuimos caminando despacito hacia la UNER.

Continuará...

viernes, 24 de abril de 2009

Anti-ateísmo

El Ateo Militante escribe, bajo el título Ateísmo, Antiteísmo y A. Busso, sobre una manifestación (una más) de la incomprensión o distorsión deliberada del concepto de ateísmo y de los ateos por parte de un representante de la Iglesia Católica, el sacerdote Ariel Busso.
La única forma de ser un ateo consecuente parece ser para Busso, practicar el perfil bajo y dejar el terreno libre para que la Iglesia haga su negocio sin obstáculos.

Durante la campaña de apostasía colectiva unos cuantos creyentes opuestos a la Iglesia e incluso algunos no creyentes planteaban que uno puede ser ateo sin hacer "escándalo", sin faltar el respeto a las creencias de los demás, sin protestar, supuestamente para no reforzar la imagen del ateo como un tipo amargado y resentido. Este sacerdote ahonda esa idea utilizando una división entre los ateos y los "antiteístas": unos simplemente están perdidos; los otros están furiosos por la pérdida. Entre ambos prefiere, obviamente, a los primeros, porque se quedan callados.

Lean la nota completa y lo que la motivó, y dejen sus comentarios allá (y aquí, si les parece).

viernes, 3 de abril de 2009

Alerta 84: Qué preocupa a Héctor Aguer

El arzobispo de La Plata, Héctor Aguer, rechazó la "campaña de apostasía colectiva" lanzada en Argentina, según informa ACI. Lo hizo en declaraciones televisivas, en su segmento del programa Claves para un Mundo Mejor, en las que se preguntó:
"¿Quiénes son los que promueven esto? ¿Y qué es lo que les molesta especialmente?... ¿Qué tipo de ideología hay detrás de esta campaña?"
Si las preguntas son de tendencia paranoide, sus respuestas muestran que Aguer, hombre educado, no es sin embargo más que un sofista:
"Aquí lo que molesta específicamente es que la fe se haya hecho cultura y lo que se intenta es desarraigar la fe de la cultura vivida de la gente."
No se necesita más que un rato para leer los considerandos de la propuesta de apostasía, y sólo la deshonestidad típica de quienes venden buzones en el cielo puede hacer querer ver en ellas lo que el arzobispo dice. La apostasía no sirve para desarraigar la fe de ningún creyente; es para que se reconozca el desarraigo de quienes ya no son creyentes, para que no asuma que todos tenemos esa fe que Aguer tanto valora.

La cultura argentina y latinoamericana está impregnada de catolicismo. Una campaña de apostasía no puede cambiar eso; lo que sí puede hacer (y esto sí que es molesto, visiblemente molesto para Héctor Aguer) es mostrar al público en general que existen muchos ciudadanos comunes y corrientes que no adhieren a la moral católica, y que son argentinos decentes y de pleno derecho. Eso es todo. ¿Tan difícil es aceptarlo? ¿O bien está proponiendo el arzobispo que quienes se oponen a la cultura dominante sólo pueden tener intereses mezquinos o ideologías oscuras y amenazantes?

El Arzobispado de La Plata tiene un e-mail, arzobispadodelaplata@speedy.com.ar, por si acaso alguien desea hacerle llegar, como ciudadano, estas inquietudes al arzobispo Aguer. También se pueden dejar comentarios en el artículo en ACI, aunque como suele ocurrir con los sitios católicos, éstos son moderados (luego de esperar un par de días he comprobado que los míos, escritos en disidencia pero con toda educación, no pasan el filtro).

PD: Corrijo lo anterior. Nobleza obliga, después de un intercambio de mails con quien modera los comentarios, un tercer intento de disidencia resultó publicado. Resulta que la ironía es considerada un insulto por el censor de ACI. Desafortunadamente no guardé esos primeros comentarios para evaluarlos bajo esa luz; estoy bastante seguro de que no fui desagradablemente irónico, pero quizá, a base de escribir y leer tantos blogs ateos y escépticos donde la censura no es la regla, yo me haya vuelto menos sensible a esa delicadeza exquisita que se requiere para no ofender a la Iglesia. En todo caso, no soy tonto ni malhablado cuando se trata de comunicar una idea incómoda a quien no quiere oírla y tiene poder para censurarme.

Aprovecho para alentar a mis lectores a expresarse, con educación y consideración de lugar y contexto, en casos similares.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Apostasía vista desde el mundo del revés

Justamente cuando estaba pensando en ellos (vaya a saber por qué uno piensa en cosas tan desagradables) ¡encontré un artículo sobre la campaña de apostasía masiva en el blog de Radio Cristiandad!

El texto en sí es una reproducción de otra fuente y no tiene sentido citarlo. Lo que está bueno son las categorías bajo las que fue archivado el post: APOCALIPSIS, Apostasia, Noticias, Nuevo Orden Mundial, Sectas, Signo de los tiempos, Teorías de la conspiración, Vergüenza, enemigos, iglesia, news y religion. Si da la sensación de que estos tipos están no simplemente locos sino también sumamente confundidos, por algo debe ser.

Los comentarios no son gran cosa, excepto el de un idiota que pide que mostremos nuestros rostros y demos nuestros nombres. Como muchos de los "católicos tradicionalistas" que pululan en Radio Cristiandad son propensos a las teorías de conspiración, es casi seguro que crean que la apostasía colectiva es algo similar, urdido por intereses inconfesables de grupos enemigos de su fe (donde ateos, masones, judíos y católicos progresistas se mezclan sin solución de continuidad). En realidad, toda su doctrina histórica-escatológica es de naturaleza conspirativa. Es un mecanismo de defensa y justificación para gente que ve que todo el resto del mundo va en dirección distinta a la suya.

A ese comentario contesté, con toda delicadeza, más que nada para molestar (mi existencia como ateo, persona pensante, sujeto de derecho y libre de expresarse, les molesta a los integristas). Dejé mi nombre, aunque me olvidé de dejar un link al diario en cuyas páginas impresas apareció no sólo ese nombre sino también mi cara.

jueves, 5 de marzo de 2009

Entrevista sobre apostasía colectiva y ateísmo

Ayer, miércoles 4, me hicieron una entrevista en el programa "A la vuelta", de Radio Dos, conducido por Claudia Bonato (periodista que trabaja también en el diario digital Rosario3). El tema, por supuesto, es la campaña de apostasía colectiva, aunque también tuve ocasión de hablar de la delegación Rosario de ArgAtea.



También pueden ir directo al sitio donde está grabada la entrevista (el link se puede usar para compartirla). O bien, si les resulta más cómodo, pueden bajarse el archivo MP3 directamente para escucharlo luego en el Media Player o en WinAmp.

La entrevista tiene una introducción de unos tres minutos y dura casi quince minutos más. Aunque yo estaba bastante nervioso (¡era la primera vez que me entrevistaban, y ni hablar de que era en vivo!) creo que salió bien. Bonato me hizo preguntas interesantes y razonables, y me dejó explayarme en las respuestas cuando así lo quise. No tuve tiempo ni ocasión, lamentablemente, de comentar sobre nuestras reuniones y sobre las ideas que tenemos para la iniciativa de apostasía.

Muchas gracias a los que escucharon y a los que escuchen, y muchísimas gracias a DrGEN por grabar la entrevista y enviármela.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Alerta 75c: Apostasía viral

Los apóstatas seguimos saliendo en los diarios:
Recuerdo nuevamente a los interesados en apostatar que aquí en Rosario disponen del e-mail rosario@apostasiacolectiva.org para contactarse y averiguar, o bien directamente pueden visitar y generar su carta de apostasía en www.apostasiacolectiva.org.

Ateísmo en Rosario: reunión 03/03

Ayer, martes 3 de marzo, nos reunimos en el bar Club Fellini (Av. Pellegrini y Entre Ríos) unos cuantos miembros de la delegación Rosario de ArgAtea. Desafortunadamente tenemos alguna gente de vacaciones y a otra aparentemente la asustó la lluvia, pero los que estuvimos pudimos coordinar unos cuantos temas para lanzar apropiadamente la campaña de apostasía colectiva a nivel local. Entre otras cosas, pensamos en distribuir folletos (con una variante de mi pequeño manifiesto) y (si somos suficientes) realizar alguna acción pública, que puede ser desde una manifestación hasta una instalación artística. Si no somos muchos, buscaremos otra manera de hacernos visibles (se sugirió y no se descartó una marcha nudista).

Los lectores interesados que vivan aquí en Rosario pueden dirigirse a rosario@apostasiacolectiva.org para consultar. Por supuesto, esto no se acaba con la apostasía, que es algo importante pero simbólico; queremos que sea además un hito hacia acciones más concretas, como (por ejemplo) comenzar a pelear por la laicidad del Estado, a nivel municipal y provincial.

martes, 3 de marzo de 2009

Alerta 75b: La apostasía se propaga

El otro día los ateos mendocinos iniciaron su campaña de apostasía, según comenté; los cordobeses están en eso, y ahora es el turno de la Capital Federal, con lo cual la iniciativa para "desbautizarse" y renunciar a la Iglesia Católica alcanza difusión nacional. Clarín lo publicó ayer bajo el título "Arranca hoy una campaña para renunciar al catolicismo", y Página/12 lo secunda hoy con un titular de tono triunfante, "Apóstatas argentinos, uníos". Crítica le dedica un espacio también a la apostasía: "Lanzan campaña para renunciar a la Iglesia".

La nota de Clarín, firmada por el "especialista en religiones" Sergio Rubin, es escueta, cita mal la dirección web de la convocatoria (es www.apostasiacolectiva.org, por si no lo repetí lo suficiente) y termina con una frase que quiere ser un juego de palabras irónico pero que resulta torpe y sarcástico. A Rubin no le gusta nada que se toque a la religión, y se nota claramente por el vocabulario que elige en esta y otras notas. Arranca diciendo "Como si la Iglesia católica no hubiera tenido sobresaltos en los últimos tiempos…", lo cual le lleva a uno a preguntarse dónde ha vivido él, porque la Iglesia (más allá de escándalos que no afectaron su inexplicable status de pilar moral en Latinoamérica y la mitad de Europa, ni sus finanzas, ni la estabilidad de su gobierno monárquico-teocrático) sigue adelante como si sus fieles moderados no quisieran ver que su camino los lleva, con Benedicto marchando y cantando alegremente en latín eclesiástico, derecho hacia el Medioevo.

El artículo de Página/12, firmado por Mariana Carbajal, es (como de costumbre en estos temas) mucho más completo e informativo, y no se priva de comentar el cambio que se ha operado en unos pocos siglos de historia: "Para la Iglesia Católica la apostasía es uno de los tres pecados más graves, junto con el cisma y la herejía. En la Edad Media se castigaba con la muerte en la hoguera. Los tiempos han cambiado: ahora, se enarbola como un derecho."

La nota en Crítica es algo descuidada; la añado aquí como postdata sólo por ser completo. Toma contenido desvergonzadamente de la de Página/12 sin cambiarle una coma. Su único mérito es ser concisa. Los comentarios de creyentes fanáticos y de los típicos opinólogos ignorantes son también un punto a favor (ni en Clarín ni en Página se permiten comentarios).

lunes, 2 de marzo de 2009

Apostasía: ¿por qué?

¿Sabía Ud. que el Estado subsidia a la Iglesia Católica?

El Estado Nacional paga los sueldos de los obispos de la Iglesia Católica y de los capellanes militares, y además subsidia la educación privada confesional. Es dinero de sus impuestos que sirve para difundir una religión con la que Ud. probablemente no está de acuerdo. Este dinero no se utiliza para obras de caridad o de bienestar social (que de todas formas deberían ser encaradas por el Estado mismo).


¿Sabía Ud. que si fue bautizado, la Iglesia lo cuenta entre sus filas?

La mayoría de los argentinos somos oficialmente católicos porque fuimos bautizados por la Iglesia siendo bebés, sin nuestro conocimiento ni consentimiento (porque nuestros padres lo hicieron, por convicción o tradición). La Iglesia nos tiene anotados en sus libros de bautismo, "haciendo número", a pesar de que muchos bautizados no están de acuerdo con los dogmas y los dictámenes morales que emanan del Vaticano.


¿Sabía Ud. que es posible renunciar al bautismo?

Si Ud. no está de acuerdo con el reglamento de un club social o deportivo y no le dan derecho a cambiarlo, entonces debe poder renunciar a su membresía. Con más razón debería poder alejarse de la Iglesia Católica, cuyo "reglamento" implica cosas mucho más serias que el de un club.

La renuncia expresa a la fe católica se denomina apostasía, y es su derecho que la misma sea reconocida por la Iglesia.



APOSTASÍA

La apostasía es la renuncia expresa a la fe católica. En Argentina existe libertad de culto: Ud. tiene derecho a profesar cualquier fe (o ninguna). También existe el derecho al Habeas Data, es decir, a disponer de sus datos personales, y en particular no ser contado como seguidor de una religión en la que Ud. no desea participar. Por medio de una comunicación formal, Ud. puede notificar a la Iglesia Católica que desea apostatar y que en su registro de bautismo debe aparecer su renuncia a la fe.

La apostasía no es renunciar a Dios, a la fe o a los valores morales que Ud. pueda derivar de su religión. Simplemente, si Ud. ha cambiado de religión o ha dejado de practicar el catolicismo, puede hacer explícito este alejamiento. La apostasía no tiene consecuencias legales.

La Iglesia Católica ha tenido por mucho tiempo privilegios incompatibles con un estado laico, democrático y soberano. El hecho de que sea la religión mayoritaria no es excusa, ya que en una democracia es fundamental el respeto a las minorías. Además, aunque entre el 70 y el 90% de los argentinos se digan católicos, sólo una pequeña parte de ese porcentaje está de acuerdo con la posición de la Iglesia en torno a temas importantes como la educación sexual, el uso de anticonceptivos y el debate sobre la despenalización del aborto. Es decir que los líderes católicos no representan a la gran mayoría de los católicos. La Iglesia ha perdido muchos fieles a causa de estas posturas inflexibles, pero prácticamente ninguno se anima a despegarse definitivamente de ella. La apostasía es una oportunidad personal de marcar una posición.

Para apostatar, Ud. debe enviar una carta a quien preside la jurisdicción eclesiástica donde fue bautizado, es decir, al obispo o arzobispo correspondiente a su parroquia de bautismo, fundamentando su derecho a no pertenecer a la Iglesia y expresando su deseo de ser quitado de sus libros. Es un trámite sencillo y de bajo costo, que lamentablemente la burocracia eclesial suele prolongar u obstaculizar.

Si Ud. fue bautizado pero no está de acuerdo con la Iglesia Católica, o directamente ya no se considera católico, apostatar es su oportunidad de mostrar su disconformidad y su rechazo por la injerencia indebida de la Iglesia en la política y las leyes de nuestro país.


Más información en

domingo, 1 de marzo de 2009

Apostasía colectiva en Argentina

¡No en mi Nombre!
Apostasía colectiva en Argentina
Marzo 2009


Durante el mes de marzo ciudadanos de todo el país realizaremos una presentación colectiva en los obispados y arzobispados de nuestras respectivos lugares de bautismo, donde le haremos llegar a la Iglesia Católica Argentina nuestras cartas de apostasía.

Agrupaciones y movimientos de derechos humanos, movimientos sociales, movimientos de trabajadoras/es, movimientos de mujeres, activistas de movimientos de diversidad sexual, feministas, ateas y ateos, personas que trabajamos, militamos, participamos y resistimos a todo discurso y operación de dominación sobre nuestros cuerpos, nuestros pensares y sentires y nuestras prácticas cotidianas de liberación, opondremos a su poder pastoral el poder simbólico de nuestro radical: ¡No en mi Nombre!

La apostasía colectiva es un acto de repudio público a la manipulación ideológica y material de la Iglesia Católica en la vida ciudadana. Es una forma de manifestar el desacuerdo con su política social, sexual y económica dejando en claro que no nos representa ni queremos que reciba, del Presupuesto del Estado Nacional, subsidios ni privilegios en nuestro nombre.

Basando su legitimidad en el alto porcentaje de personas bautizadas sin su consentimiento en el marco de un rito social naturalizado, la Iglesia implanta su moral dominante en las relaciones sociales, subyugando y condenando toda forma de vida que no se le doblegue.

Por ello, amparados en la ley de Habeas Data (Ley 25.326 de Protección de Datos Personales de la República Argentina) exigimos la rectificación y/o supresión de nuestros datos personales de sus registros, invocando el art. 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el art. 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que garantizan la libertad de conciencia y de religión.


Más información en:
www.apostasiacolectiva.org