Mostrando entradas con la etiqueta congreso nacional de ateísmo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta congreso nacional de ateísmo. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de septiembre de 2011

III Congreso de Ateísmo, día 3, parte 3

Continúo con la reseña del tercer día del III Congreso Nacional de Ateísmo.

Esteban Paulón
Cerca del final del tercer día habló Esteban Paulón, presidente de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (FALGBT), que se refirió a la lucha por el matrimonio igualitario (aprobado en julio del año pasado). Varias cosas que dijo ya habían sido contadas por Analía Mas en su propia exposición. Paulón comenzó explicando que el debate por la ley de matrimonio puede verse como un test para la laicidad del estado y de la sociedad, ya que muchos creyentes religiosos apoyaron el derecho de las parejas del mismo sexo a casarse contra las directivas oficiales de sus religiones. Trazó paralelos entre los debates legislativos que se dieron el año pasado y antes de eso con la ley de divorcio vincular y el sufragio femenino.

Paulón resaltó que la batalla más importante es la cultural, y se da sobre todo en la educación. Mencionando como ejemplo el caso de la provincia de Salta (donde se enseña doctrina católica en las escuelas públicas y cuyo Ministerio de Salud, siguiendo la doctrina de la Iglesia, no aceptó manuales inclusivos de educación sexual*), notó que sin una educación laica que elimine los prejuicios religiosos, la ley se queda corta: hoy en día los homosexuales pueden casarse, pero para los fines prácticos su matrimonio “es una declaración jurada de homosexualidad”; a las parejas se les reconocen legalmente derechos, pero al costo de exponerse socialmente. La igualdad jurídica no basta. Aunque se respeten las convicciones religiosas, hay cuestiones no opinables y que no deberían ser dejadas a la libertad de quienes deciden qué enseñar a los chicos.

* Por una increíble coincidencia, Salta solicitó los manuales de educación sexual a la Nación el miércoles 7 de septiembre (cuatro días antes de la exposición de Esteban Paulón). La ministra de Educación explicó que la decisión de no aceptarlos fue del anterior ministro. El susodicho, Leopoldo Van Cauwlaert, era miembro del Opus Dei y renunció a su cargo en diciembre de 2010 para candidatearse como diputado. Enhorabuena.

Para cerrar el III Congreso, tres miembros de Ateos Mar del Plata hablaron de sus experiencias como ateos.
  • Fernando Lozada explicó que, en nuestra sociedad, ser ateo es renunciar al sentido común y rebelarse. La inmensa mayoría de nuestros conciudadanos creen en algún dios; descreer parece una locura. El ateísmo puede encontrar bases racionales, pero la llegada al ateísmo es irracional: uno pierde la fe y luego, con mayor o menor conflicto interior, termina por reconocer que la ha perdido. A partir de allí comienza el proceso de construir una visión propia de la vida que no caiga en nuevos dogmatismos en reemplazo de los viejos.
  • Teresa Bunge: como psicóloga, que trabaja con personas que quieren dejar de sufrir o simplemente desean vivir mejor, encuentra que las religiones se han apoderado de muchos valores positivos que son naturales y no dependen de la fe, como la solidaridad. La religión daña psicológicamente porque valora el sufrimiento por sobre la felicidad y porque requiere de pensamiento mágico, el cual tiene el peligroso efecto de separar las acciones de sus consecuencias. La necesidad de contar con un ser superior lleva al hombre a concebirse como ser deficitario, al que le faltan guías externas para conducirse, siendo que el placer y el dolor, bien entendidos, son guías suficientes. Otro gran daño lo produce la idea de los pecados de intención: sentir culpa no por lo hecho sino por lo meramente pensado. Y finalmente, la regulación religiosa de la sexualidad y de la familia pone énfasis en la estructura conyugal/familiar y su duración más que en la felicidad que puede derivar de ella.
  • Alberto de la Torre cerró con una exposición de los distintos enfoques del ateísmo: el enfoque ontológico, el ético, el científico y el vivencial. Los tres primeros son los argumentos que todos conocemos sobre la improbabilidad, inexistencia o incoherencia conceptual de Dios. La explicación del último fue una narración del proceso de llegada al ateísmo de Alberto, quien según sus propias palabras fue un devoto creyente hasta más o menos los 20 años.
Luego de esta última ponencia, nos invitaron a todos los que habíamos participado a subir al escenario. Fue una gran alegría para mí estar allí arriba y celebrar la reunión (por tercera vez, nada menos) de tantas personas pensantes, activas, que  están cuestionando y se están cuestionando algunos de los temas más importantes para todos. Espero que sea posible continuar esta experiencia. No hay todavía (no me han dicho, al menos) fecha para el próximo Congreso. Ojalá no tengamos que esperar demasiado. 

Aquí termina la reseña del III Congreso Nacional de Ateísmo.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

III Congreso de Ateísmo, día 3, parte 2

Continúo con la reseña del tercer día del III Congreso Nacional de Ateísmo.


Francesc Ferrer i Guàrdia
Luego de la charla de Marco Rodrigues vimos un documental sobre la vida y obra de Francesc Ferrer i Guàrdia (1859–1909) (también castellanizado como Francisco Ferrer Guardia), un pedagogo librepensador, anticlerical y anarquista español, que a principios del siglo XX fundó la Escuela Moderna, institución de enseñanza cuyo objetivo era “educar a la clase trabajadora de una manera racionalista, secular y no coercitiva”. Esta primera escuela sirvió como modelo para todo un movimiento de escuelas racionalistas que se extendió incluso hasta Estados Unidos y México. Ferrer Guardia no llegaría a verlo porque fue ejecutado por sedición acusado de instigar la revuelta conocida como la Semana Trágica, luego de un juicio militar irregular.

El documental seguía el legado de Ferrer Guardia hasta Argentina y hasta las bibliotecas populares y sindicales de nuestro país y de la ciudad de Mar del Plata. No por coincidencia, el Teatro Diagonal, donde se celebró el Congreso de Ateísmo, está adjunto a la Biblioteca Popular Juventud Moderna, que festeja este año el centenario de su fundación. La biblioteca llevaba originalmente el nombre del pedagogo catalán, que luego tuvo que ser cambiado ya que el mismo despertaba suspicacias en las autoridades.

Vicente Muleiro
A continuación vino la charla del historiador Vicente Muleiro (que comenzó aclarando: “No soy Pepe Muleiro”). El tema fue la vinculación entre la Iglesia Católica y la última dictadura, que Muleiro considera fruto no de un golpe militar sino de un “golpe civil”, habida cuenta de las sobradamente conocidas influencias de varios sectores de la sociedad (fuera del ámbito castrense) en el establecimiento de la misma. Para Muleiro los protagonistas fueron, además de los militares y la Iglesia, lo que él llama el “patriciado tardío”, y no se trató de un simple movimiento para tomar el poder sino de un intento de establecer una “utopía regresiva”, es decir, la vuelta a una supuesta Edad de Oro argentina. Citó aquí a Victorio Bonamín, vicario castrense, quien en el sepelio del teniente coronel Julio Larrabure, asesinado por la guerrilla, lanzó la retórica pregunta: “¿No querrá Cristo que los militares estén un día más allá de su función?” (es decir, que tomen el control del país para hacer lo que no hace el gobierno democrático).

La Iglesia vio en la dictadura una oportunidad de hacer desaparecer un brote cultural de características preocupantes y de establecer una utopía medievalista, incluso destruyendo las estructuras del estado moderno burgués. La primera reunión de la junta militar con sectores no militares fue con la Conferencia Episcopal. El ministro de Educación y Cultura de la junta, Pedro Bruera, fue nombrado con apoyo del episcopado, y reemplazado luego con Juan José Catalán, miembro del Opus Dei; una de las tareas del ministerio fue la organización del “Operativo Claridad”, cuyo objeto era detectar elementos subversivos incluso entre los niños de escuela primaria. Catalán escribió para esto una especie de manual titulado Subversión en el ámbito educativo (Conozcamos a nuestro enemigo).

No se puede, dice Muleiro, afirmar que los errores de la Iglesia fueron sólo de omisión. La Iglesia hasta ahora sólo ha pedido perdón por los católicos que participaron en la guerrilla y por los que estuvieron del lado de los represores, conformándose así a la llamada teoría de los dos demonios. Esto ignora el hecho de que la jerarquía estuvo casi sin excepción encolumnada con la junta militar. La Iglesia debe, más que pedir perdón, entregar la información que sabemos que tiene (sobre los delitos de sus propios miembros y sobre las víctimas) y que ha retenido.  

En la siguiente entrega continúo con la reseña del tercer día del Congreso.

martes, 27 de septiembre de 2011

III Congreso de Ateísmo, día 3, parte 1


Comienzo la reseña del tercer y último día del III Congreso Nacional de Ateísmo.

El domingo 11 de septiembre fue la última jornada del Congreso. Comenzamos con un panel de presentación de activistas, en el cual misteriosamente aparecí yo también, en mi doble papel de bloguero ateo por Alerta Religión y representante del Círculo Escéptico Argentino. Hablé demasiado y me fui por las ramas, lo cual me probó nuevamente que lo mío son la pantalla y el teclado —donde puedo revisar y corregir— más que el micrófono. De mis notas recuerdo haber hecho referencia a varios puntos:

Alerta Religión predicando a los conversos.
  • El objetivo de Alerta no es “predicar a los conversos”, pero sí apuntar al segmento de ateos a los que les falta información en profundidad para criticar racionalmente la religión. Yo no creo (y lo he debatido) que los ateos deban ser racionalistas a ultranza o estudiosos dedicados, pero sí creo que es mejor que lo sean si es que van a ser activistas serios. Por eso, dije, quiero ser el que escribe para que otros, los que realmente van a militar por el ateísmo, utilicen lo que yo les he podido decir.
  • Dentro de la labor divulgativa que trato de realizar está también la elevación de consciencias, como la llama Dawkins (el uso de palabras y expresiones que reflejen la realidad y no lo que la corrección política o la costumbre dictaminen, como por ejemplo, hablar de la teocracia vaticana y no de “la Santa Sede”), y la dilucidación del discurso pseudocientífico o emotivo con el que la religión esconde su doctrina hoy en día.
  • Sobre el Círculo Escéptico Argentino sólo pude decir que estamos intentando formar una masa crítica de personas comprometidas. En eso hemos avanzado, creo yo, en estos escasos días: una semana después del Congreso nos reunimos con varios miembros nuevos, y tenemos planeada ya dos reuniones más, una el sábado que viene y otra el 15 de octubre, con la intención de continuar con esa periodicidad quincenal.
Marco Rodrigues
Luego de esto habló Marco Rodrigues sobre sexualidad y laicismo. Rodrigues es brasileño y vino acompañado de un traductor y asistente. (No hizo falta traducir porque el portugués de Rodrigues era bastante claro y él se esforzó por no hablar demasiado rápido.) Para empezar comparó Brasil y Argentina, explicando que en su país no hay tanta distinción entre lo sagrado y lo profano, y existe mayor autonomía personal con respecto a la Iglesia Católica. Si entendí bien, esto tiene que ver con la menor presencia institucional de la Iglesia en el estado y la sociedad.

Nos contó sobre el movimiento de Magistrados Laicos, jueces de distintos países que están debatiendo ya no sobre la laicidad del estado sino la del espacio público: la calle, las plazas, los medios de comunicación con dueños particulares, lo que es público sin ser estatal. Este movimiento nos invita a pensar qué es la vida civil laica y cómo puede ser la vida social de una nación sin creencias religiosas: la laicidad incorporada como modo de vida. Esta visión no intenta sustituir la religión por la ciencia (cientificismo), ya que la ciencia no es en sí emancipatoria ni es necesaria para pensar. El científico debe iluminar el camino desde su campo, pero por allí pasan muchas otras formas de repensar la vida sin religión.

Como ejemplo de los tabúes de raíz última religiosa que son difíciles de vencer, mencionó el caso del naturismo (la vida en comunidades pequeñas cercanas a la naturaleza, en la que se incluye el no uso de ropas): explicado el tema a un grupo de niños en un campamento, pareció que lo habían entendido y asumido sin complejos, pero su forma de demostrarlo fue meterse a un río hasta el cuello y quitarse la ropa interior para mostrarla como trofeo en la mano levantada: “esconder el cuerpo y mostrar los calzones”. Este pudor, este temor al cuerpo, ya está naturalizado incluso en los más pequeños.

Cierta promoción del naturismo y cierto ludismo me parecieron la parte más floja de la exposición de Rodrigues, junto con su presentación del tantra como disciplina liberada de tabúes. Cuando alguien le preguntó si el tantra no era también parte de una estructura religiosa llena de tabúes, Rodrigues dijo que no, que el tantra como se practica en los lugares a los que él se refiere es una forma más pura, anterior a la doctrina religiosa que hoy lo incluye y a sus tradiciones patriarcales: la excusa más habitual para todas las prácticas New Age que quieren aprovecharse del efecto “sabiduría milenaria” sin contaminarse con su historia.

En la siguiente entrega continúo con la reseña del tercer día del Congreso.

viernes, 23 de septiembre de 2011

III Congreso de Ateísmo, día 2, parte 4

Continúo con la reseña del segundo día del III Congreso Nacional de Ateísmo.

Alfonsina Guardia
Cerca del final del segundo día, Alfonsina Guardia disertó sobre la participación femenina en la militancia laicista en Argentina a principios del siglo XX. Comenzó explicando que, aunque el feminismo se asocia a los años 1960–1970, el primer feminismo es de finales del siglo XIX y asoció al socialismo y al anarquismo. En Argentina tuvieron mucho que ver las mujeres protagonistas de la educación pública: del censo de 1895 surgió que el 70% de las mujeres que trabajaban eran maestras. Guardia dedicó mucho de su ponencia a dos revistas feministas, Nosotras y La Nueva Mujer.

Nosotras debatió el tema de la violencia contra la mujer y analizó los femicidios, especialmente los cometidos a causa de celos, que la opinión pública generalmente justificaba (poniéndose del lado del victimario); hizo públicas las cuestiones de la vida familiar consideradas privadas. Apoyó además proyectos de ley como el de Belisario Roldán para la protección de las víctimas de accidentes de trabajo, el de L. M. Drago para la emancipación jurídica de la mujer, y el de Carlos Olivera sobre divorcio vincular.

La Nueva Mujer, órgano de Liga Feminista Nacional y de la Liga Nacional de Mujeres Librepensadoras, se declaraba una publicación “laica, no agnóstica, tolerante”, pero era bastante más combativa que Nosotras en la cuestión Iglesia–Estado. En su declaración de principios reclamaba un Estado que se involucrara en los temas de interés para la mujer sin interferencia de la religión; que el matrimonio no hiciera perder derechos a la mujer; la existencia de un contrato nupcial, de patria potestad compartida, de una cuota mensual de soporte para las mujeres; la igualdad jurídica de los “hijos naturales” con los “hijos legítimos”; la protección a la maternidad, a la mujer obrera y a los niños desamparados. También reclamaba educación física, intelectual y moral igual para ambos sexos y no en función de roles de género. Esto ocurría, increíblemente, entre 1903 y 1910.

De un período un poco posterior data la militancia de Fenia Chertkoff, fundadora del Centro Socialista Femenino y de la Unión Gremial Femenina. El CSF organizó algunas de las primeras huelgas de mujeres. Chertkoff creó la primera escuela privada laica, en la localidad de Morón, provincia de Buenos Aires. También propició la idea de guarderías para hijos de madres trabajadoras y de los llamados Recreos Infantiles, en los cuales las maestras llevaban a hijos de trabajadoras a actividades culturales, clases especiales, etc., fuera de la currícula escolar convencional.

Dr. Hernán Gullco
A continuación habló el Dr. Hernán Gullco, abogado de la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), involucrada en un par de casos de laicidad. Uno es el de la imagen de la Virgen instalada en el hall del Palacio de Justicia (sede de la Corte Suprema), y otro el de los símbolos religiosos en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires. Ante el argumento que defiende estas expresiones religiosas a partir del art. 2° de la Constitución, señaló que desde el siglo XIX hay sentencias judiciales que aclaran que el artículo no establece una confesión de estado. La reforma constitucional de 1994 marcó un camino hacia un estado secular, aunque no laico. En tanto no se reforme la constitución nuevamente, deberíamos buscar, dice, la interpretación más estricta posible del art. 2°: un subsidio económico a la Iglesia Católica y nada más. El art. 2° se justificaba cuando el régimen de relación entre Argentina y la Santa Sede era el de patronato, en el cual el gobierno argentino era quien seleccionaba los candidatos a puestos eclesiásticos; desde 1966 rige en cambio un concordato por el que se le concede libertad al Vaticano para elegir a los obispos y otros cargos en Argentina.

En la siguiente entrega comienzo con la reseña del tercer y último día del Congreso.

jueves, 22 de septiembre de 2011

III Congreso de Ateísmo, día 2, parte 3

Continúo con la reseña del segundo día del III Congreso Nacional de Ateísmo.

Carlos Cebey
Luego del Dr. Recalde vino un “taller de educación laica”, con Milena Rosenzvit y Carlos Cebey. Cebey comenzó explicando el término “laico”, que significaba originalmente “alguien del pueblo” y se entendió, a partir del cristianismo, como sinónimo de seglar o secular, es decir, pertenecientes al siglo, que en latín significa no sólo cien años sino también el mundo terrenal, lo temporal por oposición a lo eterno, lo mundano o profano. A partir de la Revolución Francesa el término amplía su ámbito de aplicación, de la persona a las instituciones. Aparece la escuela como cosa pública y como parte integrante del estado democrático, idea que antes era inexistente (la escuela era una institución privada dedicada a formar a los hijos de los ricos). Cebey citó el pensamiento de A. C. Grayling en Contra todos los dioses según el cual la prohibición de la indoctrinación de los niños en la escuela haría desaparecieran las religiones.

El pensamiento mágico en las escuelas va contra la formación del pensamiento crítico y no debería ser permitido. La ley 1420 (la primera ley de educación universal, obligatoria, gratuita y laica de Argentina) debería ser un piso para las demandas de laicidad. La Ley Federal de Educación anterior a la actual (Ley 24195) la derogó, y la Ley Nacional de Educación (Ley 26.206, la que hoy tenemos) mantuvo el retroceso. Se permitió el contrasentido de las “escuelas públicas de gestión privada” y con ello se abrió la puerta a la enseñanza de la religión en escuelas financiadas por el estado.

Milena Rosenzvit
A continuación Milena Rosenzvit habló sobre el pensamiento crítico en la enseñanza de las ciencias naturales. Citando a la bióloga Melina Furman, especialista en enseñanza de las ciencias, “la ciencia es como una moneda”: por un lado está la ciencia como producto, que es un conjunto de conocimientos acumulados que pueden transmitirse en forma de conceptos, y por el otro la ciencia como proceso, que se refiere a los modos de conocer y a los procedimientos científicos. Citando a Marcelino Cereijido, explicó que la religión como manera de interpretar la realidad se caracteriza por dogmas, revelaciones y el uso del principio de autoridad (es cierto porque X lo dice), y a la ciencia se la ve popularmente y se la pinta mediáticamente de la misma manera: las teorías establecidas como conceptos fijos e inmutables, la investigación y el descubrimiento progresivo como iluminaciones o inspiraciones instantáneas, y la figura del científico como una especie de líder cuyos pronunciamientos pretenden ser infalibles (y cuyos fallos, naturalmente, dan pie a una crítica mal orientada). La solución es explicar el funcionamiento de la ciencia para lograr un pensamiento crítico que vaya más allá de la ciencia en sí: enseñar cómo se hace ciencia, no sólo para producir científicos, sino para darle a los alumnos competencias para la vida en general.

Para terminar pasamos a un ejemplo práctico que resultó muy entretenido. Milena nos planteó a los presentes el tema de los imanes. Todos sabemos que un imán tiene un polo norte y un polo sur y que los polos opuestos se atraen mientras que los iguales se repelen. Pero no sabemos cómo sabemos; sólo “sabemos” porque nos lo han dicho y ni siquiera tenemos idea de lo que significa que un lado del imán sea el polo norte o el polo sur. Volvamos a cero entonces, tomemos imanes y veamos qué podemos deducir olvidando los conceptos que aprendimos de memoria. Tratemos de determinar, propuso, si son los opuestos o los iguales los que se atraen. (El experimento requiere de más de un imán, pero no muchos, y quizá un marcador o tiza. Lo dejo como ejercicio para los lectores.)

La sección de preguntas y respuestas que siguió fue notablemente larga y variada; entre otras cosas hablamos de la historia de las leyes educativas, de la educación religiosa que se está dando en las escuelas públicas de Salta y de Córdoba, y del pensamiento mágico que se puede encontrar incluso en ambientes científicos.

En la siguiente entrega continúo con la reseña del segundo día del Congreso.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

III Congreso de Ateísmo, día 2, parte 2

Continúo con la reseña del segundo día del III Congreso Nacional de Ateísmo.

Dr. Héctor E. Recalde
El segundo día del Congreso de Ateísmo continuó con una ponencia del Dr. Héctor E. Recalde (que no es el diputado Héctor Recalde, como él mismo aclaró apenas empezar, sino un historiador), que disertó sobre la vida de Carlos Olivera, diputado librepensador y anticlerical de principios del siglo XX, que pertenecía a un grupo diverso conformado por liberales, socialistas, anarquistas, minorías religiosas y masones. En 1902 presentó (entiendo que por primera vez en Argentina) un proyecto de ley de divorcio vincular. Era periodista y, antes de presentar su proyecto, buscó generar conocimiento y debate sobre el mismo escribiendo cartas y editando artículos destinados a distintos sectores de la sociedad. El proyecto ingresó al recinto legislativo con apoyos influyentes y buenas perspectivas, pero fue finalmente derrotado. Olivera trabajó en otros varios proyectos secularizadores pero ninguno llegó a ser tratado en el parlamento.

Dip. Jorge Rivas
Luego llegó el momento de la intervención del diputado Jorge Rivas. Rivas fue brutalmente golpeado en un intento de robo en 2007 y a raíz de las graves lesiones que sufrió quedó incapacitado para moverse; al día de hoy puede mover la cabeza pero no hablar, y se comunica a través de una computadora instalada en su silla de ruedas, con un sintetizador de voz. Su ponencia fue pregrabada y a diferencia de las demás no se permitieron preguntas (el proceso de componer frases toma bastante tiempo), pero Rivas quería, evidentemente, estar presente y participar físicamente en el Congreso. Habló en general sobre la trayectoria de la laicidad estatal, destacándose varios puntos:
  • “Un estado democrático no sólo puede sino que debe ser laico.” Lo contrario de la laicidad es el poder de una religión sobre el estado y los ciudadanos, lo cual por definición es contrario a la democracia.
  • El artículo 2 de la Constitución Nacional (que comanda el sostenimiento de la Iglesia Católica por parte del estado) es un ejemplo de los compromisos que tuvieron que hacer los sectores laicistas de las naciones emancipadas de España para poder aprobar sus constituciones modernas. No se podía eliminar toda influencia clerical, pero cierto grado de laicidad era requisito para atraer la inmigración de extranjeros, que vendrían con creencias diversas.
  • “Las sociedades son más laicas que sus estados.” Las leyes a veces van por delante y otras veces por detrás de la sociedad. Para Rivas, desde 2003 (comienzo del kirchnerismo) hay un proceso en marcha con buenas perspectivas hacia la laicidad.
La presencia de Rivas fue notada por los medios locales.

En la siguiente entrega continúo con la reseña del segundo día del Congreso.

martes, 20 de septiembre de 2011

III Congreso de Ateísmo, día 2, parte 1

Comienzo con la reseña del segundo día del III Congreso Nacional de Ateísmo.

El sábado 10 fue el segundo día del Congreso de Ateísmo. La primera ponente no pudo asistir, por razones de fuerza mayor, de manera que se volvió a emitir la entrevista con la Dra. Argibay que se había proyectado la noche anterior (a una hora a la que muchos ya se habían retirado agotados).

Dra. Analía Mas
Luego vino una larga exposición por parte de la Dra. Analía Mas, que trabaja en el INADI y es abogada de la Federación Argentina LGBT. El tema fue “discriminación y laicismo”. Comenzó contándonos que —aunque no es muy sabido públicamente— en el INADI se reciben muchas denuncias de padres que no pueden reinscribir a sus hijos en escuelas confesionales (luego de haber cursado en ellas uno o más años) porque “no comparten el ideario de la escuela”, lo cual puede significar cualquier cosa, pero especialmente apunta a padres homosexuales. También hay denuncias frecuentes por cuestiones de laicidad, como la presencia de símbolos religiosos en las aulas y de material educativo confesional en escuelas públicas.

El tema que le interesaba tratar, sin embargo, era el caso puntual de la denuncia que Fernando Lozada (presidente de Ateos Mar del Plata) hizo contra la Universidad del Salvador (USal) por haber constatado que en su misión declarada está la “lucha contra el ateísmo”, entendiendo que se trate de una expresión discriminatoria. (Fernando comentó luego que en el INADI no querían considerar la denuncia, hasta que él les planteó la posibilidad hipotética de abrir una universidad cuyo objetivo fuera la “lucha contra el judaísmo”.) El ateísmo como creencia, explicó Mas, tiene protección legal constitucional y de tratados internacionales incorporados a la Constitución. Interpelada la USal, su descargo resultó ser, en vez de una defensa de sus argumentos, una farragosa crítica al ateísmo como enemigo nefasto.

A continuación pasamos al tema de la ley del matrimonio igualitario (la modificación del Código Civil que permitió que se casaran parejas del mismo sexo), por la cual la Dra. Mas fue activista. Recordó en primer lugar cómo el periodista y activista LGBT Bruno Bimbi les sugirió a todos, antes de comenzar la larga lucha por la ley, que se anticiparan a las objeciones que vendrían desde la religión. Cada cambio en la institución matrimonial fue resistido por la Iglesia Católica, explicó Mas, y casi con las mismas palabras. La ley de matrimonio civil de la provincia de Santa Fe, que salió a instancias del gobernador Nicasio Oroño, causó su dimisión al año siguiente, luego de que el obispo de Paraná incitara a la desobediencia civil y a la rebelión armada de los indígenas; veinte años después, en 1888, aprobada la ley de matrimonio civil nacional, voceros de la Iglesia dijeron que “esto va a destruir la familia” (palabras idénticas a las escuchadas en 2010 al debatirse el matrimonio igualitario). Recién en 1986 se planteó una ley de divorcio vincular, a partir de una sentencia de la Corte Suprema que decretó que era inconstitucional hacer indisoluble el matrimonio civil ya que la Iglesia Católica no es la religión del estado; nuevamente se habló de catástrofes y destrucción y se convocaron marchas multitudinarias. En 2007 comenzaron las presentaciones judiciales para solicitar que se permitiera casarse a parejas del mismo sexo, con la siguiente táctica acordada: una pareja homosexual iba al Registro Civil y solicitaba turno para casarse; al serle rechazado el pedido formalmente, se promovía en la Justicia una recurso de amparo, que es la suspensión parcial o total de la aplicación de una ley por supuesta inconstitucionalidad. El primer amparo fue concedido en diciembre de 2009, pero el matrimonio fue anulado a partir de una contrapresentación, proceduralmente irregular, de la Corporación de Abogados Católicos. De todas formas, incluso los fracasos ayudaron a instalar el tema en la sociedad y finalmente en el parlamento, aprobándose la ley en julio de 2010.

En la siguiente entrega continúo con la reseña del segundo día del Congreso.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Intervalo

Para darles y tomarme un descanso de las reseñas diarias del III Congreso Nacional de Ateísmo, les dejo unas notas para leer, que fueron publicadas sobre el tema en el diario La Capital de Mar del Plata. La primera es una crónica breve del primer día del Congreso, escrita el día siguiente; nada que no sepamos, aunque de cualquier forma me extrañó la forma en que se tituló (“Los ateos se juntaron en un congreso local”, como si fuéramos todos ateos —no era así, porque el Congreso no ha sido nunca exclusivo—, y como si fuera un tema de la ciudad, siendo que precisamente se denomina Congreso Nacional, y hubo incluso un ponente de Brasil).

La segunda nota es del domingo 11 y menciona la ponencia del diputado nacional Jorge Rivas a favor del estado laico. La nota fue republicada por el blog del diputado. En unos días tendrán ustedes mi reseña sobre eso.

La tercera y última nota es del martes 13, dos días después de la finalización del Congreso, y de la autoría de Antonio Marino, obispo de Mar del Plata. Habla de ciencia, religión y moral, confundiendo tanto las cosas que uno no sabe qué quiso decir, más allá de “mejor obedézcanme”, que es el único mensaje que los pastores católicos transmiten con claridad. Yo lo resumiría así: tenemos cada vez más medios tecnológicos; los tabúes religiosos impuestos desde el estado y las leyes están perdiendo fuerza; sin esos tabúes para obligar a la gente a someterse a nuestras reglas, ¿cómo haremos para que la tecnología no nos destruya? Aparenta estar gravemente preocupado y sólo querer plantear esa preocupación a los lectores —es decir, es lo que en las discusiones por internet se suele llamar un concern troll. Tal como explicara Estela Díaz en su ponencia, utiliza un discurso secularizado, sin hacer referencia a su particularísima forma de religión o a su dogma y enmarcando su proclama final como una cuestión de derechos humanos.

Y eso es todo por hoy. Enseguida continuamos con la programación habitual.

sábado, 17 de septiembre de 2011

III Congreso de Ateísmo, día 1, parte 4

Continúo con la reseña del primer día del III Congreso Nacional de Ateísmo.

El final del primer día del Congreso contó con la presentación de un proyecto de ley de la Coalición Argentina por un Estado Laico (CAEL), que se conformó como una federación de organizaciones que van desde Ateos Mar del Plata hasta Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE), pasando por la Federación Argentina LGBT, e individuos como Fortunato Mallimacci y Juan Cruz Esquivel (del CONICET), la legisladora María José Lubertino, etc.

Coalición Argentina por un Estado Laico (CAEL)

El proyecto al que se refirieron fue elaborado por los miembros de la CAEL con la colaboración de varios jueces y constitucionalistas (corrijo mi reseña original, donde decía que se basó en uno de Europa Laica —si bien inicialmente se pensó en eso, el proyecto europeo era inadecuado a la legislación argentina y terminó siendo descartado casi en su totalidad). Lo presentaron María Eugenia Bengolea (Apostasía Colectiva), Noelia León (Ateos MdP) y Alejandro Nasif Salum (FALGBT). Es un proyecto amplísimo y por lo tanto los ponentes sólo pudieron darnos un panorama general, dentro del cual podrían destacarse ciertos puntos:
  • La transformación de la Iglesia Católica en persona jurídica de derecho privado, equiparable a cualquier otra organización civil. En la actualidad la Iglesia es —en Argentina— una persona de derecho público, estatus único entre las confesiones religiosas y que comporta una serie de privilegios.
  • La intención de alentar la separación del Estado y la Iglesia hasta donde lo permita la Constitución Nacional.
  • La legislación del derecho de los menores a la libertad de conciencia, punto extremadamente conflictivo dado que involucraría la restricción del derecho de los padres al indoctrinamiento religioso.
  • En la misma vena que el punto anterior, la limitación de los alcances de la llamada educación religiosa.
La laicidad tiene en Argentina un obstáculo casi insalvable, que es el artículo 2° de la Constitución Nacional, donde se establece que el estado “sostiene el culto católico apostólico romano”. Prácticamente todos los juristas entienden que la interpretación de este artículo se refiere exclusivamente al sostenimiento monetario. CAEL desea acotar incluso esa interpretación, restringiendo ese soporte a la exención de ciertos tributos, y eliminando el pago de estipendios estatales a los obispos y arzobispos, entre otros. Este sostenimiento es de una magnitud insignificante en términos monetarios (no más de 40 millones de pesos anuales, en estos tiempos, es decir menos de 10 millones de dólares), pero es simbólicamente importante. Este paso no debería ser terriblemente difícil, máxime tratándose de beneficios otorgados por decretos de la última dictadura militar.

Mucho más complicado sería eliminar el art. 2°, ya que sería necesaria una reforma constitucional, proceso que requiere una declaración de mayoría de dos tercios de ambas cámaras del Congreso. Por eso la gente de la CAEL explicó que éste no es un proyecto de máxima, aunque en verdad a muchos nos pareció que varios de sus puntos eran tan de máxima como pudieran imaginarse.

El día se cerró con la proyección de la entrevista que la Dra. Carmen Argibay, ministra de la Corte Suprema de Justicia, le concedió a Fernando Lozada, de Ateos Mar del Plata, para hablar del tema de la laicidad. Argibay forma parte de la nueva camada de ministros de la Corte que ingresaron durante el gobierno de Néstor Kirchner, en reemplazo de sus impresentables miembros anteriores; en particular, es la que más sorprendió al declararse (antes de tener asegurado su cargo) atea militante y defensora del derecho al aborto. Con calidez y confianza, además de una gran claridad, conversó de estos temas con Fernando durante casi media hora en su despacho.

En la siguiente entrega comienzo la reseña del segundo día del Congreso.

viernes, 16 de septiembre de 2011

III Congreso de Ateísmo, día 1, parte 3

Continúo con la reseña del primer día del III Congreso Nacional de Ateísmo.

La siguiente charla del día viernes la dieron el Dr. Roberto Adamow, médico ginecólogo y legista, y Estela Díaz, de la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

Dr. Roberto Adamow
Adamow comenzó con el recurso, para mí muy acertado, a la destrucción del sentido común. Preguntó cada cuánto menstrúa naturalmente una mujer. Luego respondió a los que decían que cada mes (o cada 28 o 29 días) explicando que la mujer sólo menstrúa regularmente cada mes socialmente, no naturalmente. En la naturaleza, en tanto eso puede existir, la hembra humana comienza a menstruar a una cierta edad y casi inmediatamente queda embarazada de un hombre que no le pidió su opinión. Gesta un hijo, lo pare, lo amamanta, y en cuanto lo desteta vuelve a menstruar, unas pocas veces, y luego queda embarazada de nuevo, y así sucesivamente, muriendo generalmente antes de llegar a la menopausia y dejando tras de sí abortos espontáneos, fetos prematuros y bebés muertos apenas nacer. Y eso, remató, es de lo que se habla cuando se habla (en general en términos apreciativos) de “lo natural” en cuanto a sexualidad y reproducción. La planificación familiar es precisamente todo lo contrario, y es algo muy bueno: es libertad para la mujer, libertad que el médico no puede invadir y sobre la cual debe informar a su paciente sin importar su ideología o religión.

El resto de la charla fue un racconto muy infomativo de las medidas de anticoncepción femenina disponibles hasta el presente y previstas en un futuro próximo. Finalizó dándole, aparentemente, un pie a la siguiente expositora, explicando que la palabra “vida” no debería utilizarse jamás en una discusión sobre aborto, ya que no es un término definido precisamente sino perteneciente al lenguaje poético, con múltiples definiciones.

Estela Díaz
Estela Díaz comenzó su ponencia hablando de la transformación de la idea de “derechos reproductivos” y de la vida humana, especialmente a partir de la década de 1970, donde “lo personal se vuelve político”. Hablando de la discusión sobre “la vida y la familia” (sonsonete preferido de las religiones reaccionarias), comentó que la ley de divorcio de Argentina —una lucha durísima— tomó cuatro años para ser aprobada luego del retorno a la democracia en 1983. La ley de derechos sexuales y reproductivos llevó veinte años, y todavía está debatiéndose socialmente la ecuación mujer = madre.

Díaz habló luego de la tendencia cada vez más acusada de los sectores confesionales a usar, en vez de doctrinas religiosas, argumentos seculares, o que aspiran a verse como seculares. Hay una multitud de ONGs católicas que plantean sus temas con tono científico o con referencia a los derechos humanos, con nombres anodinos que esconden su pertenencia. Dicen defender cosas como “la vida”, contra las que nadie, obviamente, está en contra, pero está claro que para ellos la vida de una mujer no vale nada sino en tanto recipiente del embrión/feto. En el discurso “provida” se esconde el deseo de mantener el control del cuerpo de las mujeres.

En la siguiente entrega continúo con la reseña del primer día del Congreso.

jueves, 15 de septiembre de 2011

III Congreso de Ateísmo, día 1, parte 2

Continúo con la reseña del primer día del III Congreso Nacional de Ateísmo.

María José Lubertino
El tema de los símbolos religiosos en los espacios públicos es uno de los más actuales en el debate por la laicidad. Sobre eso hablaron, reunidos en un panel, la legisladora María José Lubertino, de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; Oscar Belbey, en representación de la diputada provincial de Santa Fe Alicia Gutiérrez; y el Dr. Gabriel Ganón, Defensor General de Santa Fe. Lubertino y Gutiérrez han presentado sendos proyectos de ley para el retiro y la prohibición de los símbolos religiosos en edificios públicos; Ganón, por su parte, solicitó formalmente que se hiciera lo propio en el recinto judicial de San Nicolás. Todo esto, junto con declaraciones de la ministra de la Corte Suprema Carmen Argibay, causó bastante revuelo. En su momento yo lo reseñé (hablando de “laicismo agresivo”).

En el caso de Lubertino, me vi sorprendido cuando la diputada presentó, poco después, un proyecto para declarar inembargables los templos y objetos de culto. Eso me creó una opinión desfavorable sobre ella. Sigo sin estar muy convencido con su proyecto laicista, que ha vuelto a presentar hace poco, porque es bastante restringido; la oposición que ha suscitado me hace temer que por pedir poco termine quedándose, muy probablemente, sin nada.

Oscar Belbey
Con respecto al proyecto de Gutiérrez, que nos presentó Oscar Belbey, supimos que el mismo ya había sido presentado y perdido estado parlamentario varias veces. En la última ocasión el arzobispo de Santa Fe, José María Arancedo, emitió un comunicado y declaraciones en el diario santafesino El Litoral donde se burlaba del proyecto como “progresismo de laboratorio”; la Acción Católica local convocó a una manifestación, llevando consigo (muchos de ellos obligados, con casi total seguridad) a maestros y alumnos de escuelas católicas. El local partidario de Solidaridad e Igualdad (SI) apareció luego pintado con insultos a Gutiérrez y con cruces. Belbey se extendió (demasiado) sobre otros proyectos del SI, algunos de índole laicista, otros no, a mi entender desluciendo un poco la presentación.

El Dr. Ganón, que es profesor de Criminología, comenzó haciendo una observación totalmente fuera de contexto —en respuesta a un chiste del Dr. Grande de una hora antes— sobre Julio Grondona y el trato que recibe de los medios del grupo presidido por Daniel Vila, cosa que no me predispuso bien a su alocución posterior. En la misma se refirió varias veces a la Revolución Francesa como “la revolución burguesa”, lo cual es correcto pero no venía al caso, o si así era, me faltó la ilustración para entenderlo. De hecho no terminé de captar el hilo. Planteó que la justicia, en un estado moderno, no puede seguirse sino de la aplicación de leyes por medio del estado, que tiene el monopolio de la violencia. La justicia como venganza privada no es justicia. El símbolo de la cruz, el Cristo torturado y muerto, remite a un tipo de violencia inadmisible. La lógica de esta argumentación me pareció bastante tenue; en lo que acabo de escribir hay más de una interpolación mía. Sí me quedó más claro que la “justicia divina” a la que remiten los símbolos religiosos en un juzgado (por ejemplo) no se corresponde con los derechos humanos ni con las leyes. Para Ganón, el símbolo religioso remite a la necesidad de la confesión para conseguir el perdón, y de allí a la tortura. En Argentina es imposible olvidar los casos ampliamente documentados de sacerdotes católicos que presenciaban las sesiones de tortura de los detenidos por el régimen militar, alentando antes de y durante las mismas a los torturados a confesar.

No puedo decir que quedé muy impresionado por la vaguedad lógica de la ponencia de Ganón.

El final del panel lo ocupó la diputada Lubertino, que comenzó enumerando fallas de la gestión de Mauricio Macri en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, atribuibles a su conservadurismo, a presiones de la Iglesia Católica, o ambas cosas, además de proyectos pro-religiosos como el de renombrar la Avenida Santa Fe como Avenida Juan Pablo II. Recalcó que “su” proyecto de retiro de símbolos religiosos fue firmado por miembros de casi todos los bloques de la Legislatura, y pidió a los presentes su colaboración para que el debate se extienda, como ya viene ocurriendo, a otras jurisdicciones, alimentándose el mismo de unas a otras. Exceptuando el par de chicanas políticas del principio, fue la mejor ponencia de esta parte del día. Me abstuve de preguntarle sobre su proyecto de inembargabilidad de objetos sagrados porque éste aparenta haberse esfumado y creo que ni ella misma querría volver a hablar del tema.

En la siguiente entrega continúo con la reseña del primer día del Congreso.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

III Congreso de Ateísmo, día 1, parte 1

El III Congreso Nacional de Ateísmo comenzó el viernes 9 de septiembre a eso de las cuatro de la tarde. Como yo ya estaba ahí un rato antes, aproveché la oportunidad para ir a molestar al Ing. Fernando Lozada y al Dr. Alberto de la Torre, presidente y vice (respectivamente) de Ateos Mar del Plata, a los que les pregunté qué esperaban del Congreso. Al Dr. de la Torre le consulté también por su reciente participación en el programa El Debate, ciclo de la TV Pública que dirigió Adrián Paenza (el programa en cuestión, en el que se habló de la necesidad de las religiones, está disponible en YouTube). El audio es bastante malo (grabé con un celular y con mucho ruido ambiente a mi alrededor) pero aquí se los dejo.


Previa amenización musical a cargo del grupo Clericot, y luego de leer una lista de entidades adherentes, el Dr. de la Torre explicó el origen de la asociación Ateos Mar del Plata y de los congresos. Todo empezó, contó, cuando Fernando Lozada le propuso dar charlas sobre ciencia y religión. El primer Congreso se organizó cuando todavía AMdP no existía; se formó luego de eso como continuidad natural del grupo que se había formado en torno al evento. Luego vino la conformación formal del grupo como asociación civil, con personería jurídica.

Continuó la introducción Fernando Lozada, hablando sobre el proyecto de estado laico que existió en Argentina luego de la Revolución de Mayo, con la ruptura de los yugos gemelos de la Iglesia y de la Corona española, y que fue combatido a cada paso por los elementos reaccionarios hasta ser truncado por el golpe militar de 1943, a partir del cual tuvo origen el mito de Argentina como nación católica (abonado por intelectuales como Hugo Wast).

Dr. Alfredo Grande
La primera ponencia del programa estuvo a cargo del Dr. Alfredo Grande, psiquiatra y psicoanalista. Explicó que la existencia de Dios no es en sí un problema importante, sino el debate sobre la idea o concepto que de Dios tenemos tanto los creyentes como los no creyentes. Debemos distinguir entre la mera creencia, que no tiene efectos en el mundo, y la acción que proviene de las creencias y que logra cambiar el mundo: la praxis transformadora. Construimos nuestro sujeto (y de ahí nuestra sociedad) sobre una idea que en nuestra cultura es la de un Dios creador, rector, organizador. El teísmo es una construcción donde predominan los mandatos: es una creencia en algo exterior al sujeto, que es impuesto (se debe creer en él) y que se articula a través de una familia jerárquica y patriarcal, además de reflejarse en lo que Freud llamó “masas artificiales” (la Iglesia, el Ejército, etc.). Mientras el pensamiento ateo no tiene referencia exterior y se permite convicciones modificables, el pensamiento teísta presenta certezas incambiables, que sólo pueden sostenerse a través de la negación de las opiniones y que conforman delirios. Estos delirios pueden combatirse porque tienen un núcleo de verdad, que en el caso de la religión es el desamparo: algo que todos sufrimos, sin excepción, ya que estamos desamparados ante la muerte, además de muchas otras cosas. El teísmo reaccionario ofrece un antídoto a ese desamparo, y la cultura dominante ayuda, ya que en vez de buscar eliminar el desamparo, lo empeora, para poder ofrecer luego formar de zafar de él.

El deseo, sostiene Grande, es enemigo del teísmo reaccionario porque es impredecible. No puede responder a mandatos, porque es imposible desear obligatoriamente todos los días lo mismo. En este sentido la institución matrimonial (civil o religiosa) es una forma de teísmo, e incluso el estado es una estructura reaccionaria, que construye mandatos. Grande acepta que el estado laico es mucho mejor que el teocrático, pero mantiene que se debe debatir su rol con el fin de eliminarlo, no desde la derecha política, como tradicionalmente se ha hecho, sino desde la izquierda.

En la siguiente entrega continúo con la reseña del primer día del Congreso.

martes, 13 de septiembre de 2011

III Congreso de Ateísmo: Prólogo

El domingo 11 de septiembre terminó el III Congreso Nacional de Ateísmo, convocado y organizado por la asociación Ateos Mar del Plata bajo el lema “Por la recuperación del estado laico”. Como el año pasado, me propongo reseñarlo en varias partes. Sabrán los lectores perdonar errores y omisiones, ya que sólo conté con una libreta de notas. Más adelante contaremos seguramente con el material filmado de todas las ponencias.



También como en la ocasión anterior debo agradecer la compañía de nuestros queridos crotos libres, Ana María y Pedro, que nos alojaron, nos alimentaron, nos llevaron y nos trajeron, y a todos los miembros de Ateos Mar del Plata que dedicaron su tiempo y su energía para darnos la oportunidad de disfrutar de un Congreso tan interesante como fue éste.

La mayor diferencia entre éste y el de 2010 fue, quizá, el foco de la convocatoria. Mientras que la vez anterior se trató del tema de la libertad (y por extensión el rechazo al dogmatismo), este Congreso estuvo dedicado a un tema más específico, más político, en buena medida más concreto, práctico y de actualidad: la recuperación de la laicidad del estado argentino, o al menos la recuperación del objetivo de máxima de un estado independiente de la religión, al que nuestro país parecía encaminado hace mucho y del que paradójicamente hoy parece haber retrocedido en más de un punto. Eso hizo que las exposiciones fueran menos amplias en su variedad y a la vez más profundas en su tratamiento, lo cual no fue un mal cambio. Me traigo de Mar del Plata mucho en qué pensar y muchas referencias que consultar.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Siguiendo el III Congreso Nacional de Ateísmo

Éste es un post programado. Si todo salió bien, en este momento estoy viajando hacia Mar del Plata, y en pocas horas estaré asistiendo a la apertura del III Congreso Nacional de Ateísmo. No volveré a casa hasta el lunes por la noche. A quien le interesen las ponencias le recomiendo seguir a @alertareligion en Twitter. No hay hashtag designado pero #iiicna no estaría mal. No prometo tuitear cada palabra de lo que se diga, pero se hará lo posible. Al volver me tomaré mi tiempo para escribir una reseña, como lo hice el año pasado.

Me han preguntado si voy a grabar las ponencias del Congreso y la respuesta tiene que ser no. Para eso se requeriría estar literalmente al lado de los ponentes. Una cámara de fotos o una cámara de video común, por muy buena que sea, no tiene un micrófono capaz de tomar audio de calidad desde varios metros de distancia. Tampoco pienso acarrear conmigo un trípode. Los organizadores grabarán todo y eventualmente editarán los videos. Los lectores podrán contar con lo que yo registre en mi libreta de notas a la vieja usanza, más mis fotos, mis impresiones del evento, y quizá alguna entrevista a los asistentes.

A todos los que no hayan podido ir, les pido que me den tiempo para contarles, y a los que estén, me gustaría conocerlos. Si no me ubican visualmente, pregunten que ya me encontrarán. Como también voy a estar en representación del Círculo Escéptico Argentino, pueden buscarme por el pin con nuestro logo. ¡Nos vemos!

miércoles, 31 de agosto de 2011

III Congreso Nacional de Ateísmo (Mar del Plata, Argentina)

Del día viernes 9 al domingo 11 de septiembre se celebrará en Mar del Plata, Argentina, la tercera edición del Congreso Nacional de Ateísmo, cuyo lema será “Por la recuperación del estado laico”. Aconsejo seguir la página de Facebook de la organización y la del evento en sí. El cronograma está disponible. La entrada es libre y gratuita, pero se aconseja preinscribirse. Para los que asistan desde fuera de Mar del Plata hay alojamientos recomendados que podrían ofrecer descuentos.


Como el año pasado, planeo asistir y escuchar las ponencias, que prometen ser bastante interesantes. Lo recomiendo a todos los que puedan. El viernes quizá sea más complicado porque es día laborable, pero no es imprescindible, por supuesto, estar en todas y cada una de las conferencias.

Esto es lo que tienen para decir los organizadores, Ateos Mar del Plata, sobre el congreso:
Los miembros de la Asociación Civil Ateos Mar del Plata nos declaramos laicistas, es decir, que trabajamos por un Estado independiente de cualquier creencia religiosa, para promover políticas de mutuo respeto y evitar que, desde una posición de privilegio, el pensamiento hegemónico imponga a los ciudadanos una visión sesgada de la realidad.

Laicismo no es hostilidad hacia la religiosidad, sino que es una corriente ideológica que defiende y propaga la norma más básica de convivencia: la tolerancia hacia el otro, para que cada individuo pueda ejercer el derecho a tener, manifestar y poner en práctica libremente ideas, creencias y convicciones.

La visión laicista no es exclusiva de ateos y agnósticos, la mayoría de los creyentes entiende que las numerosas donaciones, exenciones impositivas y subvenciones que el Estado Argentino otorga a la Iglesia Católica Apostólica Romana (ICAR), al igual que los espacios públicos invadidos de iconografía religiosa, los favores y tratos privilegiados a los demás cultos, son un claro atropello a los valores republicanos.

Nuestro país en sus comienzos transitó el camino de emancipación de dos yugos, el del absolutismo real español y el del Vaticano, según consta en las actas de los debates posteriores a la Revolución de Mayo y en los de la escritura del texto fundamental de nuestra Nación. Esta auspiciosa ruptura que ocurrió en la revolución de 1810 no perduró, ya que alrededor de 1860 la ICAR, por medio de delegados y representantes del estado teocrático del Vaticano, volvió a interferir en la potestad de independencia del Estado Argentino, ya para establecerse rizomáticamente hasta el día de hoy, con notables amplificaciones de su poder e influencias en cada dictadura cívico militar.

Hoy, luego de tendenciosas reinterpretaciones y modificaciones, nuestras constituciones, tanto la nacional como la mayoría de las provinciales, no son laicas; compartimos esta característica con pocos países del mundo y dentro del continente americano actualmente somos sólo tres, de treinta y cinco países, los que aún seguimos sosteniendo abiertamente un culto desde la Carta Magna, el cual se hace efectivo por medio de leyes de gobiernos de facto.

Queremos un Estado laico para que cada ser humano sea libre de elegir su religión, de no elegir ninguna, de creer en la existencia de Dios o negarlo; además de no estar sometido a las normas y valores morales particulares de ninguna religión o del ateísmo.

martes, 13 de abril de 2010

Congreso de Ateísmo, día 3, parte 2

Continúo con la reseña de la tercera jornada del II Congreso Nacional de Ateísmo.

Teresa BungeTeresa Bunge, licenciada en psicología y parte de la organización del Congreso, presentó una ponencia titulada: “El sufrimiento siempre es malo, y además atenta contra la libertad”. Allí mostró que la ideología pro-sufrimiento, pro-sacrificio, está enraizada en nosotros, no sólo a través de la religión cristiana que forma nuestra base cultural, sino también en lugares menos sospechosos como la concepción freudiana del “principio del placer”.

En efecto, Freud plantea que buscamos el placer debido a una pulsión de nuestra parte más primitiva, más sujeta al instinto y a las emociones, y que sólo el contrapeso de nuestra experiencia y de las influencias exteriores evitan que esta búsqueda se desboque en algo desordenado, autodestructivo, irracional. El psicoanálisis freudiano y sus derivados no tienen correlación con la realidad, pero los diversos mitos freudianos (como la idea del Ello, el Yo y el Superyó) se han popularizado, y siguen señalando al placer como algo peligroso.

Tomando la posición contraria, Bunge citó a Onfray y su lema “Goza y haz gozar”, y el optimismo aprendido de Martin Seligman. Explicó además que muchas personas tienen problemas para aceptar el placer y el éxito sin sufrimiento: algunos no creen que algo valga si fue obtenido sin esfuerzo; otros se sienten culpables cuando no se sacrifican por otro, o cuando no trabajan. El valor que le damos al sufrimiento es desproporcionado: por ejemplo, decimos que hay cosas que se aprenden sólo a través del sufrimiento, pero la verdad es que eso es una excusa a posteriori y sería mejor simplemente no aprender tales cosas. Además, es claro que el sufrimiento no libera ni engrandece: el dolor engendra miedo, y el miedo engendra represión y pérdida de oportunidades.

La siguiente ponencia estuvo a cargo de Celso Aldao, físico e investigador del CONICET, y se llamó “Pensamiento científico vs. pensamiento mágico”. Fue una exposición bastante ordenada de datos que, en lo personal, ya conocía bastante bien: las posiciones en el debate sobre la compatibilidad entre ciencia y religión, la prevalencia del ateísmo entre los científicos de Estados Unidos (considerable entre el promedio de los científicos, altísima entre los más destacados, miembros de la Academia Nacional de Ciencias), y el argumento de los magisterios no superpuestos (NOMA).

Asociación Paraguaya RacionalistaMás tarde vinieron las presentaciones de grupos de ateos y librepensadores: ArgAtea, la Asociación Paraguaya Racionalista y Ateos Mar del Plata. La gente de ArgAtea mencionó que están trabajando en la provincia de Buenos Aires para lograr la reforma de la Constitución provincial, eliminando las groseras reverencias que esa ley fundamental hace al catolicismo. Los racionalistas paraguayos comentaron que tienen un programa de radio de contenido escéptico y librepensador, se mostraron felices de estar y sanamente envidiosos, dijeron, de que en Argentina se pudiera realizar un evento como el Congreso de Ateísmo, además de agradecer la invitación. Fernando Lozada, de Ateos Mar del Plata, a su vez les agradeció haber viajado treinta horas por tierra para llegar (!). A mí me pareció muy bueno lo del programa radial, cosa que aquí no se ha hecho, o no se ha hecho con suficiente difusión.

Antes de los paraguayos me tocó hablar a mí. Fernando me lo había propuesto un mes antes del Congreso, y le dije que sí, pero no sabía muy bien que podría decir. Más cerca de la fecha me dijo que iban a tener que ser un par de minutos, no más, y que podría presentar este blog. No hablamos más y yo fui al Congreso sin preparar nada. Finalmente subí al escenario con un par de notas en las manos y dije lo que pude. Estar allí, al mismo nivel que estas asociaciones bien constituidas, me dio un poco de vergüenza: al fin y al cabo esto es un blog, y ni siquiera una plataforma de activismo. Pero esas oportunidades no se rechazan. Mi novia me filmó (consumí cinco minutos y medio del tiempo del Congreso, ¡perdón!) y aquí está el video.


Y ése fue el final del Congreso. No pudimos quedarnos a la cena de camaradería que se hizo después, porque teníamos que partir de vuelta enseguida, de manera que apenas pudimos intercambiar algunos saludos con los conocidos.

Espero que les haya gustado la reseña. Por si les resulta más cómoda, los artículos en orden: 1, 2, 3, 4, 5, 6. A continuación retomamos la programación habitual…

lunes, 12 de abril de 2010

Congreso de Ateísmo, día 3, parte 1

El domingo 4 fue la tercera y última jornada del II Congreso Nacional de Ateísmo.

Comenzamos un poco más temprano que los días anteriores, con el documental Deliver Us From Evil (“Líbranos del mal”), sobre el encubrimiento del abuso sexual de niños en la Iglesia Católica. Su hilo conductor es un recorrido por la trayectoria criminal y psicológica de un sacerdote. Es muy duro de ver, por varias razones. Mientras el sacerdote narra sus crímenes uno no puede dejar de oscilar entre el odio y la lástima, entre la repulsión que causa ver a un hombre relatando sus crímenes con toda tranquilidad y la constatación de que se trata de una persona enferma, actuando bajo un sistema que ni siquiera logra proteger al perpetrador de sí mismo.

Además, Deliver Us From Evil muestra a las claras lo desgarrador que puede ser para un creyente devoto, confiado en sus pastores, recibir de ellos el tratamiento que sufrieron las víctimas: primero el abuso, pero después las excusas, el encubrimiento y el abandono. Quienes no tenemos fe sólo podemos compararlo con el descubrimiento de que nuestros padres o amigos más íntimos son todo lo opuesto de lo que creíamos que eran.

Después de esto se presentaron los miembros de Apostasía Colectiva (hablaron Andrés Miñones y Paola Raffetta). No voy a repetir lo que dijeron porque ya he hablado de la apostasía muchas veces, y la presentación fue un recuento de eso.

A continuación, Alberto de la Torre presentó su libro “Universo sin dioses. Física del Génesis”, que tras un paseo por las hipótesis filosóficas y teológicas sobre el origen del universo, nos lleva a los hallazgos de la cosmología moderna que nos permiten imaginar un universo increado. Aunque no hay una teoría única sobre los primeros instantes, tenemos suficientes datos para descartar, no la posibilidad, pero sí la necesidad, de un Creador. En particular, la aparición del universo “de la nada” no contradice la ley de conservación de la energía porque, si sumamos energías positivas (masa y radiación) y energías negativas (energía gravitatoria, entre otras), el resultado neto es ¡cero! (Yo conocía esto a partir de mi lectura previa de ensayos de Victor Stenger.) La charla fue, creo, didáctica y bastante entretenida, aunque supongo que para aquellos que no tienen conocimientos de física debe haber sido como un discurso en chino mandarín.

Alejandro BorgoSiguió una ponencia de Alejandro Borgo, presidente del Center for Inquiry Argentina: “¿Queremos ser libres? La religión oculta”, donde se trataron algunos de los temas relacionados con el adogmatismo de los que había hablando Fernando Lozada: las creencias supersticiosas o pseudocientíficas, no religiosas, que los ateos muchas veces conservamos; los dogmas ocultos; la persistencia de valores cristianos —como la virtuosidad del sacrificio— a pesar del ateísmo (aquí se hizo referencia a Onfray, como no podía ser de otra manera).

La idea de la charla era correcta pero temo decir que Borgo —como otros conferencistas antes— asumió una uniformidad de criterios filosóficos entre los presentes, y más aún, entre todos los ateos, del cual estamos muy lejos. Temas controvertidos, como el aborto, y temas absolutamente fuera del motivo principal del Congreso, fueron objeto de generalizaciones bastante imprudentes; entre otras cosas, me chocó la ligereza con que argumentó por una postura política antiestatista/libertaria como si fuese la única consistente con el ateísmo adogmático.

En la próxima entrega, la última parte del Congreso…

sábado, 10 de abril de 2010

Congreso de Ateísmo, día 2, parte 2

Continúo con la reseña del segundo día del II Congreso Nacional de Ateísmo.

Samuel WolpinLa siguiente ponencia estuvo a cargo de Samuel Wolpin, periodista y escritor rosarino, y se tituló “La libertad según las encíclicas”. Citó en primer lugar a Erich Fromm y el concepto de “miedo a la libertad”, y recordó que la raíz indoeuropea *dek, de la cual proviene la palabra dogma, es la misma que dio dócil. Luego hizo un recuento de las apreciaciones y dictámenes de varios papas católicos, en encíclicas, sobre las diversas libertades que hoy entendemos como derechos humanos, prologada por la terminante sentencia de León XIII en la encíclica Libertas:
La libertad es sometimiento a Dios.
Explicó que, para el cristianismo, el mal y el pecado son faltas o déficits, por lo cual el concepto de poder pecar (es decir, ser libre para pecar) no tiene sentido, y abogar por él es en sí mismo pernicioso. La doctrina católica no reconoce al hombre el derecho a profesar una doctrina “equivocada”, y de hecho, no tolera nada que considere mentiroso o moralmente inapropiado (la libertad de decir mentiras y la libertad de escribir cosas inmorales o potencialmente subversivas fueron condenadas explícitamente también).

Esta insistencia en la supresión del contrario le recordó a Thomas Bowdler y su censura de las obras de Shakespeare, tan infame que le dio al inglés el verbo bowdlerise, y le hizo traer a colación a Mario Vargas Llosa y su ensayo “La verdad de las mentiras”, cuyo autor reflexiona sobre la incapacidad de los censores de separar la calidad literaria de los contenidos ficcionales, citando el ejemplo de la quema masiva de los libros mayas ordenada por Fray Diego de Landa.

Marcelo GobelloEl siguiente fue Marcelo Gobello, periodista de rock, que planteó el tema como “El rock: ¿música del demonio o expresión de pasiones elementales?”. Antes de seguir explicó que con rock se refería al verdadero rock, el de la “cultura rock”, no la música popularizada y vendida actualmente como rock; y lo reforzó con un video de Bill Hicks. Siguió con un recorrido por cuatro personas y grupos de rock que pasaron de lo meramente contestario hacia la religión —cosa común y sencilla— a pensamientos ateos un poco más profundos:
  • Jethro Tull, que en su álbum Aqualung (cuya cubierta incluía una frase de L. Feuerbach, símbolo de las preocupaciones filosóficas del grupo: “Al principio, el Hombre creó a Dios; y lo creó a su imagen y semejanza. Y el Hombre dio a Dios multitud de nombres, y el poder de que fuera el Señor de toda la tierra cuando al Hombre le conviniere”) incluyó el ácido tema My God.
  • Frank Zappa, recordado por su crítica constante a la religión pero también por su oposición a la censura basada en el moralismo, expresada en un furibundo y acertado testimonio ante el Senado de los Estados Unidos.
  • John Lennon, no por las ideas expresadas en Imagine (que Gobello considera un tema tan vendido que ha perdido su poder —“¡Lo han tocado frente al Papa!”, le contestó a alguien que lo cuestionó) sino en el menos difundido God.
  • Jim Morrison, que expresó en la música de The Doors lo que resulta ser un gran nivel de ilustración (era un ávido lector de Nietzsche, Baudelaire, Swedenborg y muchos otros, y escribió cuatro libros propios).
Además vimos un video de la canción Dear God, de XTC.

El único problema con Gobello es que su (evidentemente) vasto conocimiento del tema se dispersó en incontables repeticiones, digresiones y salidas por diversas tangentes, por lo cual —entre otras cosas— no se habló del tema del satanismo, o supuesto satanismo visto por los moralistas cristianos, en el rock, y Gobello tuvo que cortar un poco abruptamente la charla luego de haberse excedido por lo menos veinte minutos de su tiempo asignado. Una lástima, porque personalmente la historia de la censura y los pánicos morales me resulta fascinante.

La última ponencia fue del sociólogo Mario Corbacho y se tituló “Hospedar a la muerte sin morir en el intento”. El tema fue la muerte y su aceptación en la sociedad, la forma en que se ha transformado en una cuestión mecanizada y fría gracias a las costumbres modernas y a la medicina y la economía, la tanatofobia y la cuestión de la eutanasia.

La tanatofobia actual, explicó, puede ser vista como un producto de la razón, que no le ve utilidad o motivo a la muerte: vale decir, sentimos repulsión a la muerte porque no creemos que sea necesario ni útil dejar de vivir. Pero mientras algunos, alentados por los progresos científicos, pretenden abolir la muerte, otros la buscan; y aquí citó a Montaigne: “La muerte, cuanto más voluntaria, más bella”.

Se dijo mucho más, pero lamentablemente gran parte se perdió en el formato. Corbacho leyó toda su ponencia de notas en papel, sin moverse de su asiento ni utilizar la pantalla dispuesta para proyectar; cada vez que citaba a algún autor “abría comillas” diciendo “cito”, y al terminar las cerraba diciendo “fin de la cita”, lo cual puede estar bien para un software de lectura pero no queda bien en un disertante. No quiero sonar injusto, pero cualquiera que haya estado allí podrá confirmarlo. Es posible soportar un estilo así durante diez o quince minutos, pero después la mente se va a otra parte.

Para finalizar la jornada hubo cine: un cortometraje compilado Pepe Kanavis en base a noticias y al corto documental Submission, de Theo van Gogh, asesinado por un islamista radical en 2004. Submission significa “sumisión” y es la traducción literal de la palabra islam. Trata del sometimiento y la violencia mental y física que sufren muchas mujeres musulmanas.

Continúa con la jornada tercera y final del Congreso…

viernes, 9 de abril de 2010

Congreso de Ateísmo, día 2, parte 1

El sábado 3 de abril fue la segunda jornada del II Congreso Nacional de Ateísmo.

Héctor PalmaComenzó hablando Héctor Palma, con una ponencia titulada “Metáforas religiosas y otros desvías en la comunicación pública de la ciencia”. El tema de arranque fue la evolución y el supuesto debate o controversia de la que los medios hablan cuando la confrontan con el creacionismo o la pseudo-teoría del diseño inteligente. Aquí en Argentina, explicó, no hay tal debate porque la evolución directamente no se enseña, o casi; los maestros no están preparados, y la Ley Federal de Educación deja los contenidos en manos de las provincias. Palma advirtió que no toda la oposición a la evolución proviene de fundamentalistas religiosos; en los colegios católicos se da una situación ambigua (se acepta la evolución pero al mismo tiempo se habla del hombre como una creación especial de Dios).

Entre otros artículos periodísticos mencionó uno del diario Clarín que llamaba “polémica” a la teoría de la evolución, y uno de Página/12 que hablaba de “Una evolución en la Iglesia”, utilizando la palabra como si significara “progreso”, el cual es uno de los errores más comunes y más graves en el tratamiento periodístico de la teoría. Otro problema son las metáforas equívocas como hablar de que estamos “adaptados para” alguna cosa (sugiriendo intencionalidad o diseño).

El infame mote de “Máquina de Dios” con el que se bautizó al Gran Colisionador de Hadrones también mereció una mención, junto con las especulaciones sobre las fallas del LHC, atribuidas (seriamente) a la idea de que “Dios” o alguna propiedad intrínseca del universo no “quiere” que se produzca un bosón de Higgs. Aunque esto suscitó risas en la audiencia, a mí enseguida me recordé la hipótesis de Roger Penrose sobre la censura cósmica.

La charla de Palma estuvo muy buena, con la única excepción de cierto abuso de la palabra “fundamentalista”, con la que etiquetó, por ejemplo, a los sociobiólogos y los psicólogos evolutivos. Entiendo que el término debe usarse con propiedad y que estas disciplinas científicas son parte de una variedad de opiniones legítimas.

A continuación hubo una mesa con tres panelistas. Inés Pérez, Andrea Torricella y Paola Rafetta. Torricella comenzó hablando de la Ley de Educación Sexual Integral, aprobada en 2006 pero nunca implementada como se debía, por desidia y por presión de la Iglesia Católica. En ese sentido recordó una presentación PowerPoint que el Consejo Superior de Educación Católica (CONSUDEC) armó para difundir una serie de argumentos sofisticados que denostaban la perspectiva de género prevista en la ley. La versión final de la misma terminó conteniendo la semilla de su propia inutilidad: “Cada comunidad educativa incluirá en el proceso de elaboración de su proyecto institucional, la adaptación de las propuestas a su realidad sociocultural, en el marco del respeto a su ideario institucional y a las convicciones de sus miembros” (Art. 5). Vale decir, cada escuela puede adaptar su programa a los prejuicios y tabúes locales.

Pérez habló después de los argumentos en contra del derecho al matrimonio para los homosexuales. Aquí no había nada nuevo para los que habíamos seguido el debate, pero la recopilación fue correcta.

Raffetta fue, como explicó, una invitada imprevista en el panel, en representación del grupo de jóvenes de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA). Improvisó con soltura una charla sobre la persistencia de los estereotipos de género en la cultura. Ya casi nadie cree, dijo, que Adán y Eva existieron realmente tal como lo narra la Biblia, pero la mayoría (ateos inclusive) sigue teniendo en la cabeza la idea de que fuimos hechos hombre y mujer y que de allí se derivan actitudes esperadas, roles típicos, y todo lo demás, siendo que la realidad es mucho más complicada.

El siguiente fue Jorge Fernández con su ponencia “El arte entre el dogma y la libertad”. Hablando de memoria y con ayuda de diapositivas, nos dio un panorama sumamente interesante de la relación entre el dogmatismo y la racionalidad con el arte religioso (incluyendo la arquitectura de los templos) en la esfera del imperio romano occidental, desde el inicio del cristianismo hasta el siglo XVII aproximadamente. Explicó que no se puede entender el arte de una cultura sin entender el Zeitgeist y su cosmovisión, y dio una sentencia impactante: “Occidente no da religiones”. En efecto, el cristianismo proviene de la síntesis del racionalismo occidental de la filosofía aristotélica con una religión oriental. El dogma, la teología, son estructuras filosóficas montadas a posteriori sobre el proto-cristianismo.

La charla fue larga y llena de conceptos que me costaría mucho transmitir en pocas palabras. Se habló de la alternancia entre teocentrismo y antropocentrismo, del simbolismo del arte religioso, del tratamiento más o menos realista de la figura humana, de las iglesias oscuras y macizas del románico vs. las amplias y gráciles del gótico, de la religión del guerrero y el campo vs. la religión de la virgen y la ciudad. La historia progresa por crisis y renovaciones: el románico hizo crisis porque el dogma, duro y racional, no llegaba al corazón de los fieles; el gótico trajo espacios llenos de luz, símbolo de la elevación espiritual y de la divinidad; su crisis —una época de herejías y guerras, la Reforma y la Contrarreforma— dio paso al Renacimiento, con un arte humanista y profano; su crisis a su vez llevó al manierismo, con su gusto por la muerte y el morbo, el pesimismo de una época que ha visto como la ciencia destrona al hombre de su posición central en el universo (Copérnico), etc.

En medio de la charla se empezaron a escuchar ruidos que venían de afuera: cantos, algo como percusión, y un cierto revuelo. El disertante siguió como si nada (lo cual me pareció muy bien) mientras algunos nos volvíamos en nuestros asientos, y otros, incluyendo los organizadores, salían a ver qué pasaba. Supimos que un rebaño de creyentes evangélicos (pentecostales, aparentemente), azuzados por su pastor, habían venido con pancartas, con bombos, y con un equipo de música portátil de gran potencia, a protestar por los ateos que habíamos osado demostrar nuestra existencia, y a proclamar a grandes voces que Dios sí existía y que ellos habían hablado con Él. La cosa no pasó a mayores pero le ganó al Congreso más cobertura periodística y una carta del pastor reafirmando que la culpa del disturbio la teníamos nosotros, por andar provocando a los fieles, para quienes la fe es también pasión: eufemismo para indicar que cuando a un creyente se le cruza algo que molesta a sus creencias, se vuelve irracional y violento. (El mismo uso de la palabra “pasión” es habitual cuando se habla de los barrabravas y el fútbol.)

La charla de Fernández fue una de las más buenas del Congreso, en mi opinión, y la que más cosas me enseñó; seguramente un estudiante de historia del arte le habría encontrado algún defecto, pero creo que en el escaso tiempo disponible logró meter en un formato accesible muchísima información.

Continuará con la segunda parte del día 2…