viernes, 26 de octubre de 2012

Dos noticias poco curiosas (y la promesa de una tercera)

Diferentes asuntos me tienen alejado de este blog más tiempo del que desearía, aunque debo reconocer que hay pocas noticias. O novedades, o información, en el sentido de “cosas que aportan al que lee un dato significativo que no poseía antes”. Los devotos de cualquier creencia tienden a ser predecibles. Sirvan como ejemplo dos hallazgos casuales de los últimos días en los medios:

Católicos, judíos y musulmanes, unidos contra el matrimonio homosexual en Francia

Los embarazos tras una violación son porque “Dios quiere que pasen”

Que las tres grandes religiones abrahámicas odian a los homosexuales y se oponen a todo lo que no sea sexo entre un hombre y una mujer con fines reproductivos no es noticia, como tampoco los argumentos que utilizan cuando se propone una legislación que tienda a reconocer la existencia de parejas y familias constituidas de manera distinta a su modelo dogmático. Tampoco es noticia que los creyentes pueden justificar cualquier cosa que ocurra, no importa lo espantosa que sea, recurriendo a Dios, especialmente si no les ocurre a ellos y muy especialmente si le ocurre a una mujer y si la cuestión pasa por privarle a ella de su derecho a disponer de su cuerpo.

Hay una tercera noticia poco curiosa en estos días, que amerita un poco más el espacio informativo, aunque de una manera indirecta. Es poco curiosa porque ilustra otro rasgo conocido y predecible de un grupo de creyentes, pero vale la pena dejarla para un post más largo.

Continuará…

lunes, 22 de octubre de 2012

El Génesis y la evolución, según Werner Arber

A veces uno se pregunta casi con desesperación, leyendo las declaraciones de personas que deberían saber de qué están hablando: ¿qué necesidad tienen de quedar como crédulos e ignorantes? Tal es el caso de mi última noticia sobre Werner Arber, microbiólogo y genetista suizo, aparecida en la propaladora católica Zenit bajo el alarmante título
EL RELATO DEL GÉNESIS PRESENTA UNA SECUENCIA LÓGICA COMPATIBLE CON LA EVOLUCIÓN
Werner Arber
Arber ganó, junto con dos investigadores americanos, el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1978, que llevó al desarrollo de una tecnología fundamental para la creación de organismos transgénicos. Entra, por lo tanto, en el campo de las “personas que deberían saber de qué están hablando”, aunque no sea un experto en evolución (e incluso teniendo en cuenta la preocupante tendencia de los premiados con el Nobel a volverse hacia el lado oscuro de la ciencia).

Arber ha sido miembro de la Academia Pontificia de las Ciencias desde 1981 y la preside desde 2011 (a pesar de ser protestante). Ha tenido más de veinte años para amoldarse a la doctrina que ahora proclama y es suficientemente confiable para hablar frente a los obispos en la Octava Congregación del Sínodo. Los obispos presentes, gente por necesidad ignorante de ciencia, quizá hayan apreciado su intervención porque les dijo lo que deseaban oír, por ejemplo, que la ciencia y la fe religiosa van a la par dentro de lo que él llama el “saber orientativo” que construimos a lo largo de nuestra vida.

El titular de Zenit es apenas un poco más definitivo que las palabras reales de Arber.
Sobre el libro del Génesis, dijo, "propone una secuencia lógica de acontecimientos en la cual la creación de nuestro planeta Tierra podría ser seguida por la creación de las condiciones para la vida. Las plantas fueron introducidas y éstas fueron, en un momento dado, el alimento de los animales antes de la introducción final del ser humano. Dejando de lado la cuestión de la Revelación, esto es claramente una narración lógica del posible origen evolutivo de las cosas según unos acontecimientos imaginados orientando la naturaleza, que observaban las antiguas poblaciones. Por la genealogía descrita en el Antiguo Testamento, puedo también concluir que sus autores eran conscientes de las variantes fenotípicas (o sea, genéticas). Las personas descritas tienen sus propias características personales y, por tanto, no son clones genéticamente idénticos de Adán y Eva. En estas narraciones podemos identificar una gran coherencia entre la fe religiosa disponible entonces y el conocimiento científico sobre el desarrollo evolutivo. (…)"
La primera frase no es más que una justificación a posteriori del Génesis, que como todo el mundo sabe excepto los creacionistas, es en términos cosmológicos, paleontológicos y arqueológicos un total galimatías, escrito por personas sin el más mínimo conocimiento de nada fuera de una pequeñísima región de su espaciotiempo circundante. (Y cuando digo creacionistas, me refiero tanto a los más burdos, que todavía creen que la Tierra tiene 6000 años de antigüedad y que los animalitos entraron en el Arca de a dos en dos como en las biblias ilustradas para niños, como a los partidarios del diseño inteligente y a los “evolucionistas” teístas como el propio Arber.)

Primero las plantas, luego los animales, luego los humanos, es por supuesto una secuencia lógica, visible para cualquier persona que tenga contacto habitual con la naturaleza, y no hay nada de extraño en que tal secuencia aparezca en un mito de la creación. “Dejando de la lado la cuestión de la Revelación”, como dice Arber, se trata de una coincidencia esperable, y de hecho equivocada en los detalles (la vida no comenzó con plantas), así que ¿por qué la menciona como si fuese importante? A menos que no estemos, después de todo, dejando de lado la Revelación, sino insinuando que los que narraron el Génesis sabían, por fe o porque Dios se los susurró directo al cerebro, que las cosas habían ocurrido en ese orden.

La frase sobre las variantes fenotípicas es tan ridícula que parece una broma. ¿Hace falta fe religiosa para notar que la gente no es idéntica a sus padres? Todo el párrafo está vacío de contenido; lo único que Arber fue a hacer frente al Sínodo, aparentemente, es a proclamar con tono solemne trivialidades que sólo serían importantes si sus detalles fueran correctos, pero que de hecho no lo son; deepities, como bautizó a esta clase de afirmaciones Daniel Dennett.

Si esto es lo que pasa por ciencia dentro de la Iglesia, los ateos no debemos temer que los creyentes logren pruebas objetivas de su dios o de sus escrituras. Sólo nos queda lamentarnos por el destino de una mente brillante como la de Werner Arber, capaz de ganar un Premio Nobel para caer luego hasta las profundidades del oscurantismo vaticano.

lunes, 15 de octubre de 2012

Fascistas e Iglesia al poder en Grecia


De The Guardian del viernes 12 de octubre:
El jueves por la noche la premiere en Atenas de la obra de Terrence McNally, Corpus Christi, fue cancelada luego de protestas por parte de miembros del partido de ultraderecha Amanecer Dorado (incluyendo algunos legisladores) y de grupos religiosos.
Corpus Christi es una obra de teatro estrenada en 1998 en la que Jesús y los apóstoles son representados como hombres gay que viven en el estado de Texas en el presente (con anacronismos varios). En la obra Judas traiciona a Jesús por celos, y Jesús oficia un matrimonio homosexual entre dos apóstoles. Digamos que no es una obra para llevar a tu abuelita de misa de todos los domingos o a tu primo el numerario del Opus.
La protesta tenía una agenda claramente homofóbica. Manolis V, un periodista, fue atacado por los manifestantes mientras la policía aparentemente no hacía nada. (…) “El legislador de Amanecer Dorado me patea [en el piso]. La policía está a dos pasos de distancia pero vuelven la espalda.”

(…) Los policías no fueron tan lentos en reaccionar cuando dos semanas atrás arrestaron por blasfemia al hombre detrás de la página de Facebook satírica dedicada a Geron Pastitsios, luego de que un legislador de Amanecer Dorado planteara el asunto en el parlamento. Tampoco fueron lentos para reaccionar cuando un grupo de antifascistas chocaron con simpatizantes de Amanecer Dorado en la plaza Amerikis y quince [antifascistas] fueron arrestados y —según afirman— torturados, la semana anterior.
Geron Pastitsios es un monje pastafariano ficticio basado en el venerado Geron Paisios (Paisios el Viejo), un monje ortodoxo que podría ser beatificado prontamente. Un pastitsio es un plato griego de fideos con salsa y carne picada.
La Iglesia Ortodoxa Griega, con su inmensa riqueza intacta pese a la crisis, no muestra ningún apuro por condenar a sus clérigos que apoyan, justifican, instigan y participan en actos de violencia y desprecio contra inmigrantes, homosexuales y personas que desafían su idea de lo que significa ser griego y ortodoxo.

(…) No sólo Amanecer Dorado se ha rehusado a pedir disculpas por sus acciones frente a Corpus Christi, sino que el legislador de Amanecer Dorado Ilias Kasidiaris —famoso por haber agredido fìsicamente a un político de izquierda en televisión en vivo— no dejó pasar su oportunidad de repartir advertencias: “En cualquier caso en que el sentimiento religioso de los griegos sea insultado, Amanecer Dorado reaccionará. Si alguien trata de representar una obra que se burla de Mahoma en un país musulmán, pierde su cabeza. Ellos no reaccionan tan pacíficamente como los griegos.”
Fascistas, fuerzas del orden y la Iglesia del mismo lado: qué predecible que es a veces la historia…

sábado, 13 de octubre de 2012

La Iglesia italiana pagará impuestos desde 2013

Al fin, como tantas otras parejas de conveniencia, el Estado y la Iglesia de Italia se pelearán al menos un poquito a causa del vil metal. Traduzco del breve artículo publicado en el británico diario The Telegraph:

Le quitarán exención impositiva a la Iglesia en Italia desde 2013

La Iglesia Católica italiana será privada de una histórica exención de impuestos desde 2013, luego de que el gobierno decidiera mantener la vigencia de un conflictivo decreto bajo la estrecha supervisión de la Unión Europea.

La Iglesia actualmente paga impuestos sobre varias propiedades que posee y que son empresas comerciales, pero queda exenta de pagar si al menos algunas de las actividades de la propiedad son “no comerciales”, como por ejemplo una capilla en un hotel.

“El marco regulatorio será definitivo a partir del 1° de enero de 2013 —el inicio del año fiscal— y respetará totalmente la ley Comunitaria”, dijo el gobierno del primer ministro Mario Monti el pasado martes.

En febrero el gobierno había modificado la ley italiana de impuestos a las propiedades para terminar con los privilegios de la Iglesia, en medio de crecientes pedidos al Vaticano para que compartiese los sacrificios necesarios por la crisis de deuda y ante la mirada vigilante de la Comisión Europea.

El lunes, el Consejo de Estado, la corte italiana de mayor rango para los litigios administrativos, rechazó el decreto. Pero el gobierno insistió en que todos deben pagar el impuesto a la propiedad, incluida la Iglesia.

En 2010 la Unión Europea abrió una investigación para determinar si las exenciones de impuestos que benefician a algunas propiedades de la Iglesia en Italia podían considerarse como un subsidio estatal ilegal.

La recaudación extra de estas propiedades exentas de impuestos —incluyendo hoteles, restaurantes y centros deportivos— podría llegar a 25,5 millones de euros sólo en Roma, según reportó el diario La Repubblica, citando cifras oficiales.

lunes, 8 de octubre de 2012

Católicos por el Derecho a Heterosexualizar a los Niños

Hace pocos días el estado de California (Estados Unidos) prohibió por ley las “terapias de conversión” para los menores de edad. Estas terapias son una mezcla confusa de mala psicología y doctrina religiosa más o menos disfrazada, destinadas a reorientar la sexualidad de aquellas personas que sienten atracción por el mismo sexo hacia la normalidad heterosexual. En el mejor de los casos resultan inútiles, o sólo funcionan por un corto tiempo; en ocasiones provocan daño psicológico a los que se someten a ellas.

A los mayores de edad no se les puede negar el derecho a hacerse daño de esta manera, si lo desean, aunque resulta de todas formas poco ético permitir la promoción de “curas” o “terapias” de esta clase: no tanto como promover una cura para el cáncer que no funciona, sino más bien como vender una terapia para una enfermedad imaginaria. El legislador debe balancear la libertad individual con la necesidad de regulación. Lo que sin duda no podía permitirse era que los menores de edad, con capacidad limitada para razonar y sujetos fuertemente a la influencia de sus padres, accedieran o fueran presionados u obligados a entrar en estas “terapias”.


Como no podía ser de otra manera, los activistas “pro-familia” (anti-homosexuales) católicos de California están enojadísimos. ¿Cómo el estado les va a prohibir a los padres católicos que manden a sus hijos raros a que les expriman la cabeza hasta que se les pase lo gay, o al menos aprendan a reprimirse como buenos cristianos? Las excusas son típicas:
… el director de la Conferencia Católica de California, Ned Dolejsi, dijo que “los padres tienen las mejores intenciones para sus hijos, y si ellos determinan que algunos tipos particulares de terapias de intervención son necesarias ese es ciertamente su derecho, y la ley no respeta eso”.
Cualquier persona con capacidad mental normal sabe que muchas veces los padres no tienen las mejores intenciones para sus hijos; debemos suponerlo en general, pero no podemos legislar sensatamente como si fuera siempre cierto, más allá de lo que dice el dicho sobre la composición del pavimento del camino al infierno. (Y recordemos que esta clase de argumento viene de gente que le niega —correctamente— el derecho a otros padres de decidir sobre sus hijos por razones religiosas.)

Los “tipos particulares” de terapias de intervención son los que dicen transformar a gays en heterosexuales. ¿Alguien puede imaginarse lo que dirían estos tipos si un grupo de padres quisiera mandar a sus hijos a hacer “terapia” para volverse bisexuales, bajo la creencia de que la bisexualidad es la forma correcta de la sexualidad humana?

domingo, 30 de septiembre de 2012

Día de la Blasfemia 2012

Como otros años celebramos hoy nuevamente el Día de la Blasfemia. Es el aniversario de la publicación, en el diario danés Jyllands-Posten, de unas caricaturas que resultaron ofensivas a ciertos fanáticos religiosos que tienen una gran facilidad para ofenderse, a resultas de la cual amenazaron, hirieron y mataron a unas cuantas personas, mientras las autoridades de todas las grandes religiones del mundo y muchos líderes seculares se debatían entre excusas y silencios, algunos cómplices, otros meramente cobardes.


En el mundo, antes y después de esa fecha, han ocurrido y siguen ocurriendo violaciones grandes y pequeñas de la libertad de expresión y de crítica a las religiones, a sus escrituras, sus edificios, sus líderes y sus personajes ficticios. La elección de este día es, por lo tanto, una convención arbitraria. Todos los días, en algún lugar del planeta, alguien con poder amenaza a alguien con menos poder para mantenerlo en silencio sobre las falsedades propagadas por su religión; casi todos los días alguien es golpeado, herido o asesinado porque ofendido a algún dios, es decir, a una persona que cree hablar por ese dios o estar en contacto directo con él y conocer su voluntad.

El Día de la Blasfemia no tiene como propósito insultar a los dioses ajenos, pasatiempo inútil, si acaso catártico, pero más propio de creyentes que de personas que están en paz con su propia visión realista del mundo. El objetivo de este día es que nadie, por mucho poder que crea haber recibido de sus dioses imaginarios, olvide que no existen cosas sagradas e intocables, salvo aquellos derechos que los seres humanos nos hemos sabido dar y que incluyen el derecho a creer o dejar de creer, a manifestar nuestras creencias e ideologías, a criticar las creencias de los demás y a reírnos, si nos parece, de ellas, sin temor y sin ser acallados: el derecho a dialogar, el derecho a estar en desacuerdo; el derecho a no prestar atención a los textos sagrados, a tacharlos o recortarlos; el derecho a no doblar la rodilla ante los ídolos de otras personas o al paso de patriarcas o príncipes de la iglesia; el derecho a pisar cualquier suelo donde otros puedan entrar, sin importar nuestra religión, nuestro género o nuestra vestimenta; el derecho a la ironía y al sarcasmo, enemigos de la mente literal y cerrada; el derecho, en fin, a ser ciudadanos y no súbditos de ningún poder celestial.

P.D.: Este año, al menos, tenemos una buena noticia. El Comité de Derechos Humanos de la ONU, encargado de controlar la conformidad de las leyes de los países miembros con el Convenio Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, ha afirmado el derecho humano a la blasfemia, urgiendo a los países firmantes a terminar con las leyes que prohíben y penalizan la blasfemia, la “difamación religiosa”, la “provocación religiosa”, la crítica a las instituciones y líderes religiosos, etc. Esto representa una derrota, simbólica pero significativa, contra las iniciativas en favor de la restricción de la libertad de expresión promovidas recurrentemente sobre todo por los países islámicos y apoyadas por el Vaticano y otros estados conservadores.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Narcicismo

“Cuanto más estudio las religiones, más me convenzo de que el hombre nunca ha adorado a nada más que a sí mismo.”  — Sir Richard Francis Burton
“Cuanto más estudio las religiones, más me convenzo de que el hombre nunca ha adorado a nada más que a sí mismo.” 
— Sir Richard Francis Burton