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viernes, 14 de septiembre de 2012

Castración a los homosexuales, en nombre de Cristo

De a poco y con grandes esfuerzos, las personas tradicionalmente denigradas y discriminadas por el cristianismo van librándose del rechazo que la religión más poderosa de Occidente consagró hace tiempo en leyes. Resulta lamentable comprobar que, incluso donde el estado ya no reconoce la autoridad de la religión, hay individuos que siguen siendo sus víctimas, en parte voluntarias, por no haber conocido nunca la libertad.

Tal es el caso de un joven australiano (cuyo nombre no se ha dado a conocer por razones legales) que tuvo la mala fortuna de pertenecer a una secta cristiana cuando a los 18 años se reconoció homosexual. La secta, conocida como los Exclusive Brethren (“Hermanos Exclusivistas”), es un subconjunto de los Hermanos de Plymouth: un grupo particularmente cerrado de evangélicos conservadores, como su nombre bien lo indica, cuyas leyes internas obligan a rechazar incluso a los miembros de la propia familia (dejar de hablarles, expulsarlos de la casa) si dejan de pertenecer a la congregación.

Cuando este desdichado joven planteó su “problema”, un líder de su iglesia lo envió a Mark Christopher James Craddock , un médico perteneciente a la misma secta, para que lo “tratara”. Tras una consulta de apenas 10 minutos, sin referir al paciente a un psicólogo ni advertirle de los efectos secundarios, Craddock le recetó ciproterona acetato, una droga que se utiliza (entre otras cosas) para tratar los trastornos sexuales, como las parafilias (perversiones). En altas dosis esto no es ni más ni menos que una forma de castración química.

Eso fue en 2008. La buena noticia es que Craddock acaba de perder su licencia médica. La mala es que a los 75 años ya no le quedaba mucho tiempo para seguir ejerciendo, de todas maneras, y nadie puede saber ahora cuántas jóvenes vidas habrá arruinado, durante un tiempo o para siempre. La peor noticia es que los Hermanos Exclusivistas jamás pagarán el precio de todo el mal (físico y psíquico) que su religión ha infligido a sus miembros.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Efemérides del 17 de agosto


Un día como hoy, 17 de agosto, en 1959, nació Vernon Wayne Howell, más conocido por el nombre que adoptó más tarde y con el que entró a la posteridad: David Koresh. Cuando murió en un incendio posiblemente autoprovocado, junto con 54 adultos y 21 niños encerrados con él en un rancho en Waco, Texas, terminó una historia que todavía nos impresiona, aunque no es sino un brote pequeñísimo en el inmenso árbol de las locuras religiosas.

En su defensa sólo se puede decir que la vida nunca le sonrió: nacido de una madre adolescente abandonada por su pareja dos meses de nacer su hijo y vuelta a emparejar con un alcohólico violento al poco tiempo, dejado luego a su vez por su madre —a los cuatro años— en manos de su abuela, y según él víctima de violación en su niñez, Koresh tenía pocas posibilidades de lograr cualquier tipo de notoriedad; el destino o la casualidad se la dieron de la peor forma.

Koresh era un “cristiano renacido”, según él, en una iglesia de la Convención Bautista del Sur (la misma denominación que los infames televangelistas Jerry Falwell y Pat Robertson). Se hizo miembro de los Adventistas del Séptimo Día y luego pasó a los davidianos, una secta que había sido expulsada en 1930. George Bernard Shaw dijo una vez que el martirio es la única manera en la que un hombre puede hacerse famoso sin tener habilidad para nada; Koresh la tuvo al menos para crear una secta dentro de otra secta, hacerse de jóvenes de las que abusar sexualmente y acumular una gran cantidad de dinero. Las doctrinas que predicaba no eran en absoluto extrañas al cristianismo ni muy distintas de las de los adventistas mismos o las de miles de otras congregaciones religiosas que hoy florecen en Estados Unidos y el mundo; lo que las hizo letales fue el culto a la personalidad de Koresh, que no se limitaba a ser un megalómano ni un simple pervertido sexual (cosas nada infrecuentes entre los líderes religiosos) sino que tenía plena conciencia de la necesidad de contar con medios violentos de defensa para el día en que las autoridades vinieran por él.

Para no dejar las citas famosas, podemos terminar con una de Umberto Eco que es singularmente pertinente: “Témele a los profetas y a aquellos preparados para morir por la verdad, ya que como regla hacen que muchos otros mueran por ellos, con frecuencia antes que ellos, y a veces en vez de ellos.”

viernes, 17 de julio de 2009

A119: Cienciología en Argentina

La Iglesia de la Cienciología ha llegado a la Argentina, según advierte en su blog el investigador de sectas Alfredo Silletta haciéndose eco del reporte aparecido en el diario La Voz, de la ciudad de Córdoba.

Foto: Diario La Voz (ver galería)
Una delegación local de este culto armó una carpa ("La Gran Tienda Amarilla de los Ministros Voluntarios de Scientology") en la Plaza de la Intendencia, frente a la municipalidad, y ofrece sus servicios a través de ministros, mayormente mexicanos.

Poco puedo agregar al notorio curriculum de esta religión, inventada a partir de un sistema de autoayuda pseudocientífico por un escritor de ciencia-ficción clase B, que no esté disponible en internet y documentado ampliamente. Como detalle curioso, las doctrinas más extrañas de la Cienciología son probablemente las que no conocemos, ya que los costosos materiales necesarios para el "avance espiritual" de los iniciados tienen copyright y la secta tiene un ejército de abogados listos para litigar contra cualquiera que intente divulgarlas.

Como se dice por aquí, éramos pocos y parió Ron Hubbard...

[¡Gracias a DrGEN por alertarme de esta noticia!]

jueves, 23 de octubre de 2008

Alerta 51: "Creí que era un juego de rol"

Esta noticia llega de España, madre patria cuyos muchos problemas con la religión no suelo cubrir en este blog, pero por la cual hice una excepción debido a lo graciosa que fue, y en un nivel más profundo, por lo que nos dice sobre las doctrinas religiosas.

Un tal Juan Rodrigo L. L., de 22 años y evidentemente sin mucha idea del mundo exterior, andaba navegando por internet y se encontró con el sitio web oficial de la iglesia de la Cienciología, culto al cual pertenecen unos cuantos desagradables ricos y famosos, entre ellos Tom Cruise. La Cienciología fue inventada por un ex-escritor de ciencia ficción, Ronald Hubbard, y no ha dejado de hacer dinero desde entonces, con sus doctrinas mezcla de pseudociencia y misticismo que requieren el pago de jugosas sumas para acceder a los libros que las explican y los implementos tecnológicos que sirven de utilería a sus rituales.

Creyendo que se encontraba ante una broma, Juan Rodrigo procedió a enviar un e-mail a la dirección de contacto del sitio web, afirmando ser parte de una "organización secreta del Vaticano" lista para ejecutar una masacre, e instando a los miembros de la iglesia a librarse de "esa plaga" que es la Cienciología. Firmó "El Reverendo". Resultado: un juicio por amenazas, con posibilidad de cárcel.

¿Qué dice Juan Rodrigo en su defensa? "Le eché un vistazo y me pareció una tontería, un juego de rol por Internet", y por eso no lo tomó en serio, aunque sabiendo ahora lo que sabe está arrepentido.

Dejemos ahora al pobre J. R. con su problema y veamos qué nos dice esto.

¿Es la Cienciología completamente ridícula? Sí, desde luego. ¿Es fundamentalmente distinta a las otras religiones? A priori, está el hecho de que sabemos que fue diseñada por una persona en particular, y esa persona vivió en tiempos recientes y tenemos fotos de ella. Pero en esto hay muchos nuevos movimientos religiosos y cuasi-religiosos que se le parecen.

Además, la Cienciología es de tendencia psicoanalítica-terapéutica y tiende a orientarse a los problemas del individuo, asegurándole que puede vencerlos y llegar a un estado de mayor "claridad", mientras que las religiones abrahámicas enfatizan la obediencia a un poder superior, pero incluso en ellas encontramos movimientos que apelan al poder personal, al beneficio monetario y al bienestar individual que supuestamente resultan de seguir sus normas.

Lo que confundió a J. R. fue que la Cienciología utiliza un lenguaje que está más cerca de la ciencia ficción que de la religión tradicional a la que él seguramente ha estado expuesto. Una historia donde una gran esfera de energía viviente que habita en una dimensión inaccesible envía a la Tierra una parte de sí en forma humanoide para activar en los seres humanos los mecanismos mentales que les permitan acceder a esa dimensión y así ser merecer ser subidos (uploaded) como un espíritu de pura información a la Gran Mainframe Universal al morir: todo esto suena vagamente conocido, pero no es Philip José Farmer ni William Gibson ni David Brin, sino una parte del mito cristiano.

La equivocación de J. R. es feliz; su natural ignorancia debería ser nuestra, porque lo que ignora este chico es la inexistente diferencia entre una religión sin contacto con la realidad y una historia de ficción increíble... o entre cualquiera de ellas y una parodia bien escrita.

jueves, 12 de junio de 2008

Alerta especial: Integrismo y sectas católicas en Argentina

Recordarán que hace unos días escribí sobre el católico Instituto Servi Trinitatis y la reducción a la servidumbre que dos sacerdotes imponían a un grupo de internas, en La Pampa. La noticia tuvo incluso cobertura en medios internacionales. Por supuesto, la Iglesia ha permanecido oficialmente muda, con excepción del obispo de Santa Rosa, Rinaldo Brédice, que defiende a los curas estafadores y lavacerebros del Instituto (mal podría quedarse callado ya que estaban en su diócesis).

A causa de esta tenebrosa noticia me puse a buscar material (sería exagerado decir "investigar") sobre esta clase de "sectas". Aclaro que la palabra secta etimológicamente significa "cortada", es decir, "separada" —un grupo apartado de la iglesia madre—, por lo cual desde ese punto de vista es incorrecto llamar así al IST, que cuenta con toda la aprobación oficial de la Iglesia Católica para imponer a sus internos normas tan estrictas como la prohibición de tocar a otras personas.

La Iglesia posee reductos especiales para los laicos devotos y los curas que no se conforman con un seminario común. No son sectas, son parte integral de la Iglesia: institutos, casas de formación, internados, congregaciones especiales... Unos cuantos son conocidos por su fanatismo, que generalmente se asocia a tendencias políticas de extrema derecha. No es casualidad que en ese sentido Argentina haya importado muchas de estas cosas de España, donde la Iglesia fue el apoyo espiritual de la larga dictadura de Francisco Franco. Aquí la derecha católica aportó bases doctrinarias al anticomunismo del Proceso de Reorganización Nacional, incluyendo la justificación de las torturas y los asesinatos de los prisioneros políticos por parte de sus capellanes.

Más conocido que el Servi Trinitatis, aunque más no sea de nombre, es el Instituto del Verbo Encarnado (IVE), fundado por Carlos Miguel Buela en San Rafael, Mendoza, en 1984. Buela ya era conocido por sus ideas de extrema derecha. El IVE atrajo enseguida a lo peorcito de la iglesia, como gente del seminario de Paraná, Entre Ríos, otrora manejado por el infame vicario castrense Adolfo Tórtolo y por el líder del grupo nacionalista Tacuara. Incluso el Episcopado argentino, que nunca se ha caracterizado por su progresismo, estaba horrorizado por lo impresentable del grupo, pidió al Papa que se disolviera, y se negó a ordenarle sacerdotes, pero el poder del cardenal Angelo Sodano les pasó por encima.

El IVE es un éxito en cuanto a cantidad de reclutamientos y ordenaciones, en una época en que las vocaciones sacerdotales están en caída libre en todo el mundo. No sólo abastece de curas fanáticos a Argentina sino que los exporta como misioneros a docenas de países.

Por sobre todo, estas ramas de la Iglesia son integristas. Íntegro significa entero, completo, sin excepción de partes. Así es como estos grupos desean que sea el dominio de la Iglesia sobre la sociedad, y así es como consideran la vivencia de la fe: algo que se posesiona de todos los ámbitos, el privado y el público, la educación, la salud, la política... Las ideas modernas de que la fe es una manifestación privada, que las leyes deben basarse en criterios democráticos y prácticos y no en la Escritura o la Tradición, que el Estado es una institución separada y con mayor rango que la Iglesia, les son repugnantes. Quieren volver al medioevo, o en su defecto, a un gobierno pseudo-democrático con un líder de fe, que garantice la supremacía católica sobre la cultura.

Cuando un mar en el interior de un continente no recibe lluvia ni afluentes, el agua se evapora de a poco y la sal se concentra cada vez más, matando o alejando a sus habitantes hasta que el ambiente sólo deja vivir a una fauna adaptada a una toxicidad extrema. Éste parece ser el proceso que sigue hoy la Iglesia: mientras que una mayoría de católicos se vuelven tibios y adoptan las libertades del mundo moderno, alejándose de la comunidad activa, el resto decreciente que va quedando en el fondo es cada vez más fanático y más agresivo en su victimización: viendo que todo huye de ellos, se consideran rechazados y perseguidos, y como compensación encuentran motivos para gloriarse en su pureza contra lo mundano, lo sucio. Se llaman a sí mismos tradicionalistas, antimodernistas; están en contra del "relativismo cultural", del progresismo, de las libertades individuales, y de la secularización de la cultura, que consideran fruto de una vasta conspiración para destruir a la Santa Iglesia. Son pocos pero, desgraciadamente, suelen tener contactos en altas esferas, mucho dinero, y buenos abogados. Y desde hace poco, además, hasta tienen un Papa...

martes, 3 de junio de 2008

Alerta 22: Y dale con la reducción a la servidumbre

En este caso no fueron jóvenes esclavizadas en un internado católico, sino obreros de la construcción esclavizados por una secta cristiana evangélica, en la ciudad de Santa Fe, capital de la provincia argentina del mismo nombre. La mayoría de los obreros eran paraguayos indocumentados, y trabajaban 12 horas al día por 500 pesos (100 euros o unos 160 dólares). Dormían dentro de la misma obra que estaban construyendo.

La secta en cuestión es la archiconocida Iglesia Universal del Reino de Dios (la que tiene el logo de una palomita dentro de un corazón) y su fundador y líder es el "obispo" brasileño Edir Macedo, que en 1992 estuvo preso 12 días por haber acumulado sin explicación 100 millones de dólares en su cuenta bancaria. Esto lo sé por el artículo de ACI sobre la IURD, que tiene toda una sección sobre las sectas y se escandaliza por la "invasión" que por parte de ellas ha sufrido Latinoamérica. (Las sectas llaman a eso evangelización..., igual que la Iglesia Católica llama a lo que le hicieron a América comenzando hace unos 500 años.)

La IURD, que también es conocida como Iglesia Universal Pare de Sufrir [sic], ha multiplicado sus templos por varias ciudades del país. Suele comprar cines y otras salas de entretenimiento en desuso para establecerse. En Argentina, la secta multiplicó por cuatro su patrimonio en los peores años de la crisis económica, y en 2004 terminaron de construir una "catedral" en Buenos Aires. El eje de la predicación es la "teología de la prosperidad" (a Dios se lo compra con dinero del diezmo y Dios premia en dinero a los que diezman generosamente) y la venta de objetos mágicos pseudo-bíblicos. Hasta tienen espacio en TV, donde predicadores con acento portugués llaman a la gente a asistir a sus ceremonias y (por supuesto) a comprar sus porquerías.

sábado, 31 de mayo de 2008

Alerta 21: Esclavas de la Iglesia

Se acaba de descubrir un grupo de jóvenes virtualmente esclavizadas en un internado católico en Santa Rosa, capital de la provincia argentina de La Pampa, según se denuncia en Página/12 hoy. Las reclutadas en esta especie de convento debieron realizar "votos de pobreza, castidad, obediencia y fidelidad al Papa", pero una vez adentro se encontraron con algo más: prohibición absoluta de ver a hombres o de comer alimentos dulces, un cronograma estricto, y sometimiento a normas dictadas por dos sacerdotes (miembros del Instituto Servi Trinitatis, de origen español) y a los castigos que estos quisieran imponerles.

Como si esto (que legalmente se llama "reducción a la servidumbre") no fuera suficiente, estas inmundas sanguijuelas clericales las obligaron a ceder sus números de tarjeta de crédito y cuentas bancarias. A las jóvenes les fue anulada su voluntad; están sin excepción psíquica y físicamente dañadas.

No es mi costumbre regodearme en esta clase de episodios, porque son recursos muy fáciles, pero inadecuados. Ataco a la religión porque proclama e impone falsedades, que tienen consecuencias a veces horribles; pero en general no la ataco porque algunos de sus practicantes la usen para cometer maldades. El lavado de cerebro de víctimas inocentes no es patrimonio de la religión, aunque es parte integral de sus formas extremas. Pero esto fue demasiado.

He aquí un ejemplo (y por eso escribo este post) de cómo los sectores "moderados" de una religión pueden servir para cubrir las atrocidades de los fanáticos menos presentables. Hacer votos de pobreza y castidad es una opción radical de vida, una opción lamentable si me preguntan, pero cada cual es libre de hacerla, y finalmente la mayoría de las mujeres "consagradas" hacen algo de sus vidas: enseñan, asisten enfermos como mejor pueden, cultivan una huerta. ¿Qué hay de malo en ello? Una joven se mete a monja: ¿es tan terrible? Vemos monjas todos los días, y no son zombies sin voluntad. Pero sin embargo, este "instituto" reclutaba niñas desde los 12 años de edad para lo mismo que exteriormente propone cualquier convento, para una vida sacrificada pero tranquila, que seguramente debe haberse visto respetable y muy católico; es posible que incluso los padres de las niñas se hayan alegrado del camino elegido por ellas...

En todo convento, en todo seminario, en todo lugar donde una persona reciba una dosis constante de indoctrinación religiosa que la separe de "lo mundano", ocurre una forma de sometimiento y supresión de la voluntad. ¿Acaso no prometen los "consagrados" seguir la voluntad de "Dios" y olvidar sus propios deseos e impulsos? ¿Dónde está este "Dios"? ¿Qué ponen en lugar de su yo estas personas? Muchos tienen la fortuna de salir de su formación como personas normales; otros, como estas jóvenes, no.