lunes, 30 de agosto de 2010

Pregunta retórica

“¿Y realmente se sacrificó Jesús en esa sangrienta cruz de muerte para que este descarado viejo fraudulento pudiera estar sentado allá en Roma como un adorno inútil y decirle a todo el resto del mundo qué cosas no está permitido hacer?”
—Pat Condell, sobre Benedicto XVI

domingo, 29 de agosto de 2010

Denuncias Educación Religiosa

Estoy siguiendo desde hace unos días el blog de Niflheim, que se llama Denuncias Educación Religiosa y cuyo lema es “El derecho a tener una escuela privada no te da la libertad de enseñar lo que se te de la gana”. Niflheim (que no usa su verdadero nombre porque es alumno de una de las escuelas privadas confesionales contra las que escribe) dice en su post de presentación, luego de explicar que no se identifica con la doctrina que le obligan a aprender en clase:
He creado este blog, para que todos los que estén en la misma situación, tengan un espacio para poder darle a conocer al resto del mundo, experiencias que les han parecido incomodas, porque todos necesitamos desahogarnos alguna vez, y a veces la impotencia nos hace sentir derrotados. Pero no lo estamos. Tenemos que estar unidos, todos los que queremos un mundo más laico, menos ignorancia, menos prejuicios y discriminaciones injustas y con más libertad de pensamiento.
Normalmente no recomiendo otros blogs, porque los blogs ya reconocidos siempre tienen más tráfico que éste y no necesitan de mi recomendación, y los blogs nuevos estadísticamente son de muy mala calidad y además mueren pronto. Pero Niflheim me lo pidió, el blog está bueno, y esta iniciativa me pareció muy buena para difundir. Aquí hablamos con cierta frecuencia de la educación confesional (que no es otra cosa que indoctrinación); no hace mucho veíamos lo de la educación religiosa en las escuelas públicas de Salta, y no hace mucho tratamos el tema de la laicidad educativa, por no recordar el escandaloso uso que se hizo de los recursos de las escuelas católicas para hacer lobby contra el matrimonio homosexual. Pero nunca habíamos tratado el asunto desde adentro, escuchando lo que los niños y jóvenes piensan sobre la religión que les imponen. Espero que los que tengan algo que contar enfilen hacia Denuncias y lo hagan.

jueves, 26 de agosto de 2010

100 años de la Madre Teresa de Calcuta

Hoy se cumplen cien años del nacimiento de Agnes Gonxha Bojaxhiu, conocida gracias al marketing internacional como “Madre Teresa de Calcuta”, y a la espera de ser declarada santa por la Iglesia Católica. Defensora de la versión más extrema de la fe, amiga de la pobreza y del sufrimiento, sobre todo el ajeno (al que veía como algo bueno para el mundo), enemiga de los derechos sexuales y reproductivos, opuesta también al derecho de las parejas casadas a divorciarse (excepto en el caso de su famosa amiga y cuantiosa benefactora Diana Spencer, princesa de Gales), ella y la orden de monjas que creó para evangelizar a los moribundos han recibido tanto dinero de tantas personas, incluyendo el financista estafador Charles Keating y los Duvalier (la familia de sangrientos dictadores de Haití), que hubiera alcanzado para construir varios hospitales de alta complejidad, pero que fue empleada, según parece (porque la Orden no muestra sus libros contables) sólo para construir cientos de hospicios donde la gente pobre va, o es llevada, a morir, sin recibir cuidados médicos adecuados ni siquiera analgésicos, pero eso sí, rodeada de voluntarias católicas con buenas intenciones.

En fin, pocos han hecho tanto para disipar este mito —este horroroso figurín alimentado por la Santa Sede para elevar a una extremista religiosa con hambre de publicidad a ícono de la bondad y el desprendimiento incluso entre los no católicos— como el genial Christopher Hitchens. Hay un documental, Hell's Angel, y una larga entrevista que yo traduje hace dos años y que quizá muchos nuevos lectores de Alerta Religión no conozcan. A leer, entonces: Christopher Hitchens sobre la Madre Teresa, parte 1, parte 2, parte 3, parte 4, parte 5. También hay algo de cuando la Madre Teresa fue beatificada. En un mundo que sólo recuerda lo que le resulta placentero y que ama a sus ídolos falsos, no le debemos menos a la verdad histórica que estar informados.

martes, 24 de agosto de 2010

El tesoro de la Iglesia

Ante esta confesión de amor al sufrimiento (ajeno), ¿qué podemos agregar?
“Un anciano o un enfermo puede hacer mucho más que lo que puede hacer un apóstol bueno y sano. Si se unen a la Cruz de Cristo pueden atraer enormes caudales de gracia no sólo para ustedes y sus familias, sino también para la Iglesia. La cama de un enfermo postrado se convierte en un altar donde podemos ofrecer al Señor Jesús nuestro sufrimiento.”
— José Antonio Eguren, arzobispo de Piura y Tumbes (Perú)

domingo, 22 de agosto de 2010

Objeción de conciencia o excusa para discriminar (A202)

Como sabemos, la Iglesia Católica se considera a sí misma por encima de la ley (Dios está por encima de los hombres, por lo tanto lo que Dios quiera vale más que lo que quieran los hombres; y como los únicos que saben lo que Dios quiere son ellos…). Ya no puede imponerse sobre el estado por la vía de la violencia, y la presión política directa está cada vez peor vista, así que ha intentado idear maneras de esquivar las leyes: sea llamando a la desobediencia civil o, en una forma más sutil, introduciendo la figura de la objeción de conciencia en donde no debe.

Así fue como, apenas derrotado el partido de Dios en la batalla legislativa por el matrimonio igualitario, surgieron voces pidiendo, no, exigiendo que se permitiera a los funcionarios públicos homofóbicos valerse de su pensamiento discriminatorio como escudo; un par de gobiernos provinciales fueron cómplices de esta estrategia, lo que les valió severas críticas. Lo mismo habían intentado hacer los seguidores del modelo patriarcal tradicional cuando se aprobó la ley de divorcio vincular (que, tal como denunció en su momento la Santa Madre Iglesia, desintegró completamente nuestra sociedad).

Los expertos dicen que no es válido para un funcionario público negarse a cumplir un deber administrativo aduciendo conflictos con sus convicciones o creencias. Por mi parte, como este tema es difícil y nuevo y yo realmente no sabía qué pensar, decidí documentarme un poco. Lo que saqué en claro fue:
  • La objeción de conciencia se refería originalmente al derecho de pedir ser exceptuado del servicio militar obligatorio, o conscripción, por razones éticas o religiosas.
  • La objeción de conciencia no es un derecho humano reconocido unánimemente. Está reglamentada en algunos países y para algunas cuestiones específicas, que varían de país a país y que suelen ser muy discutidas (por ejemplo, en algunos estados de Estados Unidos hay objeción de conciencia para los farmacéuticos que no quieren dispensar anticonceptivos).
  • Como corolario de la libertad de conciencia y religión, la objeción de conciencia aparece limitada por los derechos de terceros (ver análisis).
Los dos últimos puntos son de gran importancia. La objeción de conciencia no es una mágica libertad de desobedecer la ley que puede invocarse en cualquier situación, y antes de siquiera pensar en aplicarla se debe considerar el bienestar y los derechos de los demás. La objeción de conciencia ante un acto dado sólo puede concederse si se resguarda a las demás personas de los efectos de la negativa. En la práctica, esto significa que si la objeción de conciencia implica que alguien más será privado de algo que necesita, debe haber otra persona dispuesto a tomar el lugar del objetor. Por ejemplo, si un médico se niega a realizar un aborto por razones de conciencia, debe haber otro que lo reemplace; no es admisible que todos los médicos disponibles en el centro sanitario se nieguen.

La negativa de un funcionario público a realizar matrimonios entre personas del mismo sexo, además, es inadmisible porque el funcionario no es afectado personalmente por un contrato civil entre terceros y porque implica una discriminación penalizable por ley. La objeción de conciencia se acepta sólo para ciertas cuestiones precisamente porque su aplicación irrestricta daría lugar a discriminaciones de todo tipo: un juez podría negarse a casar a personas divorciadas, a personas de distinta etnia o religión, a personas que no sean vegetarianas… a cualquiera que su religión o fe íntima considere indignos.

La promoción y el recurso sistemático a la objeción de conciencia son un perverso modus operandi de la Iglesia. Con una legislación ambigua y jueces lentos o cómplices para decidir en estos casos, un pedido tras otro de excepción a la ley puede demorar, con gran daño, lo que debería ser un mero trámite. Y en los casos de localidades pequeñas o aisladas, un solo objetor de conciencia puede bloquear la aplicación de la ley indefinidamente: imaginemos que la única persona autorizada para realizar matrimonios civiles en un pueblo apartado tiene su reemplazo factible más cercano en una ciudad a cien kilómetros de distancia (situación no poco frecuente en un país como Argentina). Por eso tenemos el deber de estar informados: no existe ningún derecho a discriminar amparándose en las creencias o convicciones de nadie.

martes, 17 de agosto de 2010

Otto per mille — ¿y por casa cómo andamos?

Me han pasado un video promocional de una campaña lanzada en Italia para que el estado deje de mantener a la Iglesia Católica. Véanlo y luego seguimos:



El otto per mille (“ocho por mil”) es la porción del impuesto a las rentas de las personas físicas que el Estado italiano destina a variados fines, entre ellos el sostenimiento de la Iglesia Católica y otras confesiones. Aunque los números varían, últimamente la Iglesia viene llevándose, sólo por este medio, alrededor de mil millones de euros al año. El otto per mille no es todo para la Iglesia Católica, pero en 2004 ésta se llevó un 87,25% del total, en gran medida porque muchos fondos no asignados explícitamente por los contribuyentes fueron derivados a ella. Y la Iglesia le cuesta al Estado italiano mucho más, en total unos cuatro mil millones de euros anuales, por pago de profesores de religión, exenciones impositivas de toda clase y financiación de eventos turísticos religiosos.

La propuesta lanzada al aire por gente de un par de páginas de Facebook argentinas (ésta y ésta) es:
¿Quién se anima a armar un primer video para la Argentina y postearlo acá?
A este propuesta adhiero, a pesar de no contar con medios para grabar un video de esa clase. Estoy seguro de que unos cuantos de mis lectores sí están en condiciones de hacerlo. Está claro que de unos pocos miles de usuarios de Facebook, con más entusiasmo esporádico que otra cosa, no va a salir un movimiento nacional que revolucione la relación Estado-Iglesia en Argentina, pero por algún lugar debemos empezar. Nuestro país gasta una suma relativamente pequeña, aunque simbólicamente importante, en mantener a la jerarquía de la Iglesia y sus representantes en las fuerzas armadas, las zonas de frontera y los hospitales; además invertimos muchísimo dinero en financiar instituciones de indoctrinación religiosa. ¿Cuándo vamos a hacer algo?