lunes, 30 de noviembre de 2009

Protesta de última hora contra el matrimonio gay (A151i)


Foto: La Nación
Hoy, 30 de noviembre, las fuerzas que se oponen a la equiparación de los derechos de los homosexuales con el resto de la sociedad se concentrarán frente al Congreso Nacional para entregar firmas contra los proyectos de ley que permitirían el matrimonio de personas del mismo sexo. Luego irán a la Casa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para hacerle saber a Mauricio Macri que desaprueban que su administración no haya interferido con la decisión de la jueza que declaró inconstitucional la parte del Código Civil que discrimina a las parejas gays.

La clase de gente con la que estamos lidiando es de lo peorcito, como nos cuenta Bruno Bimbi:
  • El Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, “[cuya] especialidad es defender a los militares acusados de violaciones a los derechos humanos.” No confundir con el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal.
  • La Corporación de Abogados Católicos, de quienes he hablado en otras ocasiones, presidida por Eduardo Bieule, co-fundador de una entidad que hace apología de los militares detenidos por torturas, asesinatos y robo de bebés, a los que llama “presos políticos”, en consonancia con la prédica de Cecilia Pando.
  • Pedro Andereggen, abogado de la agrupación Cristo Sacerdote, que en 2004 pidió la censura de una muestra de León Ferrari, junto con la Agrupación Custodia, que hace unos años enfrentó con armas una Marcha del Orgullo Gay. Los líderes de Custodia, los hermanos Gristelli, tienen una librería que ha editado obras de autores como el asesino múltiple Miguel Etchecolatz y el ex-militar golpista Mohamed Alí Seineldín.
  • Cabildo, revista nacionalista, tradicionalista y católica, virulentamente antimarxista y antisemita, y hasta franquista (!), que dedicó su última tapa a los homosexuales.
Afortundamente, o no, el Congreso está realmente pensando en otra cosa (disputas de poder en preparación para la renovación legislativa del día 10 de diciembre) y Macri ya no puede volver atrás, por lo que el matrimonio de Alex Freyre y José María Di Bello, el primero de su tipo en toda América Latina, se llevará a cabo el día 1º de diciembre. No se esperan tormentas de fuego y azufre sobre Buenos Aires, aunque sin duda muchos de los fanáticos homofóbicos, encabezados por el Cardenal Jorge Bergoglio, rezarán por ellas.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Rom Houben, revisitado (A155b)

Hablábamos ayer de Rom Houben, de quien se creyó que estaba en estado vegetativo persistente (EVP) durante 23 años y a quien un neurólogo, el Dr. Steven Laureys, examinó con técnicas de imagen de última generación demostrando que su cerebro está activo, y el paciente consciente de todo lo que le rodea. En estos últimos días de ha montado una farsa mostrando cómo Houben comunica sus ideas por medio de pulsaciones en una pantalla táctil, “ayudado” por una asistente. Es dolorosamente obvio que quien escribe, probablemente sin saber que es parte de una farsa, es la asistente.

Como si esto no fuera terrible, los habituales legisladores autoproclamados sobre la vida y la muerte de los demás ya han comenzado a dar vueltas en círculo sobre la patética figura de Rom Houben. La agencia (des)informativa Zenit habla del “falso coma” de Houben elevándolo de excepción a regla, y el órgano de lobby de la derecha ultracatólica española HazteOír lo llama “paradigma de los errores médicos que sustentan las propuestas de eutanasia”. Según el Dr. Laureys, afirman, el 40% de los diagnósticos de estado vegetativo persistente podrían ser pacientes que están simplemente imposibilitados de comunicarse, plenamente conscientes, “encerrados” en sus cuerpos; de esto resulta que quienes favorecen la eutanasia, si se les diera rienda suelta, matarían sin piedad a muchísimas personas que están en realidad conscientes o que podrían estar recuperando la consciencia ahora mismo, mal que les pese a esos negligentes doctores pro-muerte —personas que incluso (¡vean a Houben!) podrían aprender a comunicarse con tanta soltura como cualquiera.

Sin temor ni decencia, ACI afirma directamente que “si Houben está con vida… es gracias a sus padres que se resistieron a aceptar que su hijo estaba en estado comatoso o vegetativo”, como si los padres de este pobre hombre hubieran montado guardia para evitar que una horda de partidarios de la eutanasia desconectara el soporte vital de su hijo. Los comentarios al artículo no son menos deprimentes por lo típicos: casi todos se refieren a la inmensa fe de los padres de Houben (una testarudez entendible pero insensata y desesperada), a la misericordia de Dios (¿misericordia es permitir que un hombre esté “encerrado” en su cuerpo 23 años?) y al poder último de Dios para decidir sobre el fin de la vida, contra las pretensiones humanas (aunque desde luego, la decisión de Dios sobre el tema sólo puede ser conocida a través de ciertos humanos privilegiados).

Ya dijimos que Houben no está comunicando nada realmente. Pero ¿percibe lo que ocurre? Aparte de unos cuantos análisis escépticos sobre el tema de la “comunicación facilitada”, encontramos en NeuroLogica, blog escrito por el neurólogo Dr. Steven Novella, serias dudas sobre si Houben está de hecho consciente. Ante todo, Novella aclara que las credenciales y la reputación del Dr. Laureys son intachables. Pero su afirmación de que cuatro de cada diez diagnósticos de EVP están errados se basa en un estudio del cual él es co-autor (y al cual este caso le dio mucha publicidad), y el estudio no dice que todos esos pacientes están plenamente conscientes y “encerrados”, sino que, de los pacientes diagnosticados por consenso clínico como en EVP, el 41% están, según otra escala de evaluación (que se supone mejor) en estado de mínima consciencia (EMC), y un 89% de los que tienen “diagnóstico incierto” también están en EMC. Un paciente en EMC tiene respuestas conscientes erráticas e inconsistentes, y se desconoce si puede sentir emoción alguna; tiene un pronóstico de recuperación mejor que quien está en EVP, pero la probabilidad de recuperación decrece rápidamente con el tiempo.

Más aún, la forma en que Laureys descubrió que Houben tenía el cerebro casi intacto fue, aparentemente, utilizando resonancia magnética funcional (fMRI). Este método mostró que la corteza cerebral, responsable de las funciones mentales superiores, estaba consumiendo glucosa a ritmo normal. Pero de esa constatación químico-física a asegurar que Houben está consciente hay mucho trecho; la única forma de saber esto último es por observación clínica directa y sin el sesgo que representa la opinión de la familia del paciente, deseosa de ver progresos. Fue la madre de Houben quien dijo haber observado signos de respuesta consciente y deliberada de su hijo; pero como bien señala Orac, la familia de Terri Schiavo también estaba convencida de esto (y en el caso de Schiavo no cabe duda que eso era totalmente imposible), y también, tristemente, encontró gente malintencionada que, para sus propios fines ideológicos, les ayudó a seguir creyendo que Terri no estaba más allá de toda ayuda.

Si la fMRI mostró la corteza cerebral de Houben en funcionamiento, los médicos deberán ser más cuidadosos en su diagnóstico. Deberán instituirse protocolos más estrictos para que los pacientes sean reevaluados con la mejor tecnología disponible a intervalos regulares. Los médicos deben estar dispuestos a reconocer que se equivocaron. Pero nunca deben dejarse influir por lobbies ideológicos (ni los pro- ni los anti-eutanasia) ni por los sentimientos de la familia del paciente.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Rom Houben, víctima otra vez (A155)

Rom Houben es un belga que se encuentra inmovilizado hace 23 años, debido a un accidente automovilístico que dañó su cerebro. En 2006 el Dr. Steven Laureys, neurólogo, estudió su cerebro con las técnicas de imagen más avanzadas y descubrió que Houben estaba consciente, “encerrado” en su propio cuerpo. Según su familia, Houben puede mover un pie y de esa manera responder preguntas de sí/no.

Hasta ahí los hechos. El asunto se enturbió cuando supimos, por las noticias propagadas (sin el menor análisis) por los medios de todo el mundo, que Houben ahora está tipeando palabras y frases completas y coherentes de a una letra por vez, con su dedo índice, en una pantalla táctil, con la ayuda de su cuidadora, la terapeuta Linda Wouters, que sostiene su mano y responde a los leves movimientos que Houben puede hacer con ella.

Esta “vuelta a la vida” ya ha sido apropiada por el lobby religioso y conservador que se opone a la eutanasia y al derecho a la muerte digna. Si una persona que todos creían un vegetal de pronto resulta estar consciente y más aún, lo demuestra físicamente con un gesto tan innegable como escribir en un teclado, ¿cómo vamos a matarla, o a retirarle su soporte de vida para que muera naturalmente?

El primer problema que surge es que, con toda probabilidad, la “comunicación” de Houben es un fraude, una cruel farsa (James Randi dixit) que quizá sea más trágica porque quienes la están perpetrando creen en ella. El método se llama comunicación facilitada (facilitated communication en inglés) y ha sido considerado poco confiable, pseudocientífico y éticamente incorrecto desde hace más de una década por la mayoría de los expertos en tratamiento de pacientes con disfunciones comunicativas. En una demostración clara del efecto ideomotor (el mismo que subyace la radiestesia o rabdomancia y la adivinación por medio de la Ouija o el ”juego de la copa”) en la cual el “facilitador”, convencido de que está sintiendo leves movimientos de la mano del paciente, inconscientemente la dirige hacia las letras del teclado que van formando una frase.

En los videos donde Houben parece estar escribiendo queda claro para un observador imparcial que es la facilitadora, no el paciente, quien hace todo el trabajo. En un ejemplo particularmente flagrante, Houben no mira a la pantalla mientras su mano es movida a gran velocidad por la facilitadora, y de hecho parece tener los ojos completamente cerrados. Los medios han colaborado con la farsa, según denuncia Randi, mostrando la operación con tomas literalmente sesgadas, en las que el ángulo de filmación hace ver que los ojos de Houben están en línea con la pantalla, cuando de hecho no lo están.

Houben además escribe mensajes lúcidos y coherentes, algo bastante dudoso para una persona que ha pasado 23 años en un aislamiento más cruel y absoluto que el de la peor cárcel, condiciones que volverían loco a cualquiera.

En todo caso, ¿a qué viene este artículo aquí? Las grandes religiones de Occidente se oponen total o parcialmente a la eutanasia, según sus diferentes clases (pasiva o activa, voluntaria o involuntaria). El Islam la prohíbe tajantemente, y la Iglesia Católica ha hecho de la lucha contra ella una bandera más de su cruzada contra los derechos humanos.

El hecho que la agencia ACI publica hoy la noticia, sin más comentarios, pero junto a una larga serie de artículos relacionados con la eutanasia. Un blogger católico laico proclama que este caso “pone contra las cuerdas las tesis proeutanasia” (otros piensan que, por el contrario, la posibilidad de que haya pacientes plenamente conscientes pero incapaces de moverse o comunicarse es un argumento en favor del derecho a decidir sobre la propia muerte). Un blog católico anti-aborto de aquí nomás, que se autotitulada “La Voz De Los Que No Tienen Voz” (refiriéndose sin duda a los embriones y fetos humanos), publica también la noticia, y otro dedicado a la “sacralidad de la vida humana” añade una grave admonición a reflexionar, ilustrada con una foto de osito de peluche que se ha cortado su propia cabeza con una tijera.

No tengo tiempo ahora para largas traducciones, pero a quienes lean inglés les dejo el artículo sobre facilitated communication en The Skeptic's Dictionary. La revista Wired es uno de los pocos medios que publican una versión escéptica de la noticia, tomando palabras de Arthur Caplan, director del Centro de Bioética de la Universidad de Pennsylvania, aparte de la apelación de James Randi a terminar con la farsa, que cité arriba.

Y me han quedado cosas en el tintero, pero ya viene siendo hora de cerrar.

martes, 24 de noviembre de 2009

Alerta Pseudociencias

Un compañero en la lucha contra la estupidez acaba de abrir un blog. El título se parece al de éste porque su inspiración es la misma, aunque enfocada en una dirección ligeramente distinta. Se llama Alerta Pseudociencias y sus objetivos declarados son:
  • Analizar, debatir y desmitificar los argumentos de disciplinas como la astrología o el estudio de los OVNIs.
  • Dar a conocer y poner en boca de todos la palabra pseudociencia, para fomentar el debate.
  • Denunciar y reseñar los daños que provocan las pseudociencias.
Le deseamos mucha suerte.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Aguer & Co. contra el matrimonio gay (A151i)

Nos llamaba la atención, pero no podía fallar: Héctor Aguer, arzobispo de La Plata, finalmente abrió su inmunda boca para criticar el matrimonio entre personas del mismo sexo, anunciando con la truculencia habitual de los conspiracionistas que, tal como él había dicho,
“… ahora queda claro que la unión civil que ya se había aprobado en la Ciudad de Buenos Aires para personas del mismo sexo era sólo un primer escalón en este avance con el que se quiere llegar a la completa adulteración del orden familiar.”
 En un arranque de liberalidad que le hubiera merecido severas reprimendas a cualquier católico del montón, Aguer soltó: “¿Quién le impide a nadie elegir a quien se le ocurra para formar pareja y ser feliz con ella? Pero que a eso se llame matrimonio es otra cosa”, en referencia a los dichos del Jefe de Gobierno de Buenos Aires, Mauricio Macri. Aguer quiere pasar por tolerante, pero es inútil: todos sabemos que pertenece a una facción que, de estar en el poder, institucionalizaría la discriminación a los homosexuales que era habitual hasta hace poco en términos históricos (sin más, ¡en el Vaticano se les ha prohibido la entrada a los turistas gays!).

Efectivamente la unión civil es un escalón más de una larga subida hacia lo que Aguer llama “adulteración del orden familiar”. Bajo ese escalón está el divorcio vincular, que en Argentina sólo pudo lograrse hace veinte años; bajo ése, el matrimonio civil y el derecho a contraer matrimonio con personas de distinta religión (o de ninguna); por ahí andan también el derecho de las mujeres a no ser casadas por la fuerza y a no ser obligadas a tener todos los hijos que la naturaleza les envíe o que sus maridos pretendan, y el reconocimiento social y legal de que el concubinato no es inmoral y que los hijos de parejas no casadas no deben ser discriminados como “ilegítimos”. Todos estas conquistas fueron logradas a pesar de, y frecuentemente con feroz oposición de, la Iglesia Católica y de otras religiones y facciones conservadoras y tradicionalistas. ¿A alguien le cabe duda de que, así como subimos esos escalones, podemos ser forzados a bajarlos de nuevo por estos cruzados?

domingo, 22 de noviembre de 2009

María de la Humedad (A154)

La Virgen María ha aparecido en una pared de una casa en Bell Ville, provincia de Córdoba, Argentina. O al menos eso proclaman la dueña de casa, sus vecinos y un periódico donde nadie sabe lo que es la pareidolia.

Si bien no podemos pedirle mucho escepticismo a la pobre familia (pobre en lo económico y que además lo ha pasado mal de otras maneras), no estaría de más que el diario mostrara un poco menos de entusiasmo. El sacerdote local, Mario Guzmán, advirtió que “hay que ver si efectivamente se trata de una imagen o solo una mancha de humedad”, a pesar de que (no me cabe duda) sabe perfectamente que es una mancha de humedad, y le debe causar bastante gracia el revuelo causado.

El cura no quiso ser aguafiestas y no hizo nada, que sepamos, por impedir que multitudes venidas incluso de otras ciudades cercanas se congregaran a rezarle a la mancha. Y es que “esto no es más que la señal que mucha gente está buscando para reforzar su fé”, es decir: dejemos que el populacho crea lo que desea creer, que mal no nos vendrá.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Propensión

“El exceso de población es el motivo por el cual estoy a favor de la homosexualidad y el celibato del clero. La idea del celibato de los clérigos me parece especialmente buena porque tiende a eliminar cualquier propensión hereditaria al fanatismo.”

— Eleanor Arroway, protagonista de Contacto, de Carl Sagan